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Seguridad Vial

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Estos son los 3 errores que no debes cometer cuando la carretera no drena y sufres aquaplaning

Elena Sanz Bartolomé | 13 Dic 2022
Lluvia Radares  01
Lluvia Radares  01

Un par de datos facilitados por la DGT. El primero: en España, la lluvia es el fenómeno meteorológico más frecuente durante el invierno. El segundo: cuando llueve, el riesgo de sufrir un accidente es hasta un 70% mayor. La combinación de ambos puede dar lugar a situaciones tan peligrosas como el aquaplaning. Tenemos que actuar con calma, pero, a veces, es complicado controlar los nervios: más aún cuando no sabemos si nuestra conducción es la adecuada. Estos son los tres errores que no debes cometer.

Primero, vamos a recordar qué es el aquaplaning para comprender qué ocurre con nuestro coche en esta situación y qué debemos hacer o no hacer. El aquaplaning se produce cuando los neumáticos pierden su adherencia porque su banda de rodadura está desgastada, su presión está por debajo de los parámetros indicados, por una velocidad inadecuada o por exceso de agua.

Esta causa es la más frecuente, combinada con alguna de las anteriores: los neumáticos no pueden evacuar la cantidad de agua suficiente, pierden agarre y el coche flota. El aquaplaning es uno de los fenómenos más peligrosos que se pueden experimentar al volante.

Tres errores que no debes cometer cuando sufres aquaplaning

En un escenario ideal, el asfalto drenaría el agua procedente de la lluvia para evitar la formación de charcos y balsas en la carretera o, incluso, impediría la inundación de la vía en el caso más extremo. Como conductores no podemos controlar el estado del firme, pero sí podemos saber todo lo que no hay que hacer cuando nuestro coche es víctima del aquaplaning.

1. No hay que acelerar

No intentes pasar esa balsa o ese charco de la manera más rápida posible: puede parecer una buena idea, pero no lo es. Cuando llueve hay que adaptar la velocidad del vehículo a las circunstancias reduciendo el ritmo: sobre todo en las zonas donde se ha acumulado el agua porque, como recuerda la DGT, la velocidad es uno de los factores que provoca el aquaplaning.

Si no hemos podido evitarlo, tendremos que levantar el pie del acelerador progresivamente. De esta manera, proporcionamos más tiempo a los neumáticos para que sigan expulsando el agua y recuperen la tracción cuanto antes.

2. Firmeza para el volante

Si os habéis dado cuenta, os hemos explicado que, cuando nuestro coche sufre aquaplaning, hay que soltar el acelerador poco a poco: los movimientos bruscos están totalmente descartados. Y esto incluye al volante: hay que sujetarlo con firmeza para mantener el control del coche y evitar que pierda la trayectoria.

3. No contravolantees

Cuando nuestro vehículo pierde agarre por el aquaplaning está completamente prohibido contravolantear porque, con este movimiento, lo único que vas a conseguir es alterar los pesos del coche provocando una falta de control. Además, tanto en este caso como en el anterior, jugaremos en contra de los neumáticos, ya que tardarán más en recuperar la adherencia.

Cuando hayamos superado el episodio de aquaplaning, sólo nos quedará corregir la trayectoria suavemente porque todo volverá a estar bajo nuestro control.

Bonus: no te olvides de los neumáticos

Recuerda la DGT que la mejor manera de evitar el aquaplaning es con un ejercicio de prevención. O lo que es lo mismo: llevar a cabo un correcto mantenimiento de los neumáticos. Algo que no te llevará mucho tiempo porque bastará con echar un vistazo a la banda de rodadura para que no sea inferior al límite legal (1,6 milímetros) porque cuanto más dibujo tenga, más agua podrá evacuar y comprobar la presión una o dos veces al mes (si está por debajo de lo indicado por el fabricante, el riesgo de sufrir aquaplaning es mayor). Ten en cuenta que el mal estado de los neumáticos causa el 30 % de los accidentes en invierno.