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Economía

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El precio no será el peor de los problemas del diésel, será su escasez en Europa

Elena Sanz Bartolomé | 16 Ago 2022
Diesel Renovable  01
Diesel Renovable  01

Si tenemos en cuenta las previsiones hechas a corto y medio plazo, la subida del precio podría no ser el peor de los problemas del diésel. Tal y como recoge Bloomberg, la consultora Wood Mackenzie Ltd ha vaticinado un invierno complicado debido a las bajas reservas que tiene el noroeste de Europa. Y es que, incluso, ahora que es época de aprovisionamiento ya hay señales de restricción.

El colchón es más delgado de lo habitual para un combustible que, en Europa, impulsa grandes sectores de la economía: transporte por carretera, vehículos, calefacción… Las reservas de diésel podrían llegar al nivel más bajo que se recuerda desde principios de 2011: en Amsterdam-Rotterdam-Antwerp, según Insights Global, las cifras son semejantes a las de 2008 y OMV (la mayor compañía de producción y refino de petróleo de Austria) ha anunciado que comenzará a liberar parte del combustible que tienen acumulado. Un movimiento que imitarán otros países como Alemania, Suiza y Hungría.

Europa y el diésel

Europa se prepara, por lo tanto, para una crisis energética potencialmente seria. Como decíamos antes, el diésel, en el Viejo Continente, es vital para los coches y camiones: a ellos se unen los barcos y los sectores de la construcción y la fabricación. ¿Cómo se ha llegado a esta situación de escasez? Wood Mackenzie Ltd explica que la demanda está aumentado de forma habitual, el problema es que las reservas ya están al mínimo.

Y lo están porque Europa sufre una escasez estructural de diésel que mitiga comprándolo fuera. La clave está en que la mayor parte de ese combustible (alrededor del 60%) llega desde Rusia: a la escasez natural se uniría la de las importaciones porque, a principios de 2023, entrará en vigor la prohibición de la UE sobre las importaciones marítimas desde el citado país. Una medida tomada como consecuencia de la Guerra de Ucrania.

La raíz del problema

No es la única razón. Actualmente, el precio del diésel para ser entregado en los meses de invierno tiene un descuento con respecto al contrato de futuros de agosto: esta estructura revela un mercado ajustado y no fomenta las reservas. A esto hay que sumar las altas operaciones de refinería, las importaciones (incluyendo los barriles rusos que aún se abren camino en Europa), los datos económicos y los temores a una recesión.

Por otro lado, la sequía también es parte del problema. Parte de este combustible viaja a través del Rin. Cuando tiene poca profundidad, la cantidad de diésel que se puede transportar está limitada: la profundidad medida en Kaub, un punto clave en la vía fluvial que se encuentra al oeste de Frankfurt, ha llegado a caer 38 centímetros en un día. Esto hace que sea más difícil enviar combustible al interior de Europa desde el punto donde nace todo el comercio del petróleo.

Y todo esto teniendo en cuenta que la escasez del diésel sería sólo un frente más en la amplia crisis energética que afecta a Europa tras la invasión rusa de Ucrania y que se traduce en un severo incremento de los precios del gas natural, de la electricidad y de otros combustibles como la gasolina.