Elon Musk y el CEO de Ryanair han protagonizado una pelea pública en X que empezó como un debate técnico y acabó con insultos y una pregunta inesperada: ¿y si Musk comprase Ryanair? El detonante fue una discusión sobre el impacto que tendría instalar antenas de Starlink en el consumo de combustible de los aviones de la aerolínea, pero acabó entre insultos y la insinuación de Musk de comprar Ryanair.
Todo empezó como un debate técnico sobre aerodinámica y costes operativos, pero acabó derivando en una provocación pública: no me toquéis las narices, que os compro. Es lo que te puedes plantear en serio cuando eres el hombre más rico del planeta.
¿Cuánto combustible hace gastar realmente Starlink en un avión?
Hablando sobre la posibilidad de poner WiFi en sus aviones, Michael O’Leary fue claro en su postura. Según el CEO de Ryanair, instalar sistemas de conectividad satelital supone un aumento del 2% en el consumo de combustible. Si multiplicas esto por todos los vuelos que hace Ryanair al año, supone mucho dinero. Además, no cree que los pasajeros estén dispuestos a pagar por WiFi en trayectos cortos, por tanto le salen las cuentas.
Desde SpaceX, la empresa aeroespacial de Musk, no tardaron en responder. El vicepresidente de ingeniería de Starlink, Michael Nicolls, contradijo rotundamente las cifras de Ryanair: un impacto del 2% podría ser cierto en terminales tradicionales, pero la antena de Starlink es más plana y aerodinámica y en los Boeing 737-800 apenas aumenta el consumo un 0,3%.
Musk fue más allá y dijo que debe haber una forma de reducirlo a menos del 0,1%, haciendo prácticamente irrelevante el aumento de consumo desde el punto de vista aerodinámico. Pero el debate técnico derivó rápidamente en ironía y ataques personales.
«¿Cuánto costaría compraros?»
El CEO de Ryanair continuó diciendo que Elon Musk no sabe nada de resistencia aerodinámica y vuelo, a lo que Musk contestó tajante: «El CEO de Ryanair es un completo idiota. Que lo despidan. Se equivocó en el cálculo del impacto del combustible por un factor de 10 y se niega a mirar los cálculos basados en la física o el uso medido de combustible de los 737 que vuelan con Starlink».
Días después del debate, X sufrió una caída parcial en Estados Unidos y el equipo de comunicación de Ryanair aprovechó para lanzar una pulla: «¿Quizá necesitas WiFi, Elon Musk?» y el magnate les respondió preguntando, medio broma medio en serio, si debería comprar la compañía y poner al frente a alguien cuyo verdadero nombre sea Ryan.
La cosa no acabó ahí. Días después, un usuario anónimo puso: «¿En qué propaganda no vas a picar?» y el perfil oficial de Ryanair lo reposteó diciendo: «WiFi en los aviones». Ahí fue cuando Musk estalló y preguntó en voz alta cuánto le costaría comprar Ryanair.
¿Podría realmente Elon Musk comprar Ryanair?
Ryanair es una compañía cotizada en bolsa que está valorada actualmente en 36.000 millones de dólares estadounidenses, aproximadamente. Musk tiene una fortuna valorada en 780.000 millones de dólares en el momento de publicar de este artículo, así que por dinero no sería. Tendría que vender algunas acciones de Tesla, pero le quedaría para vivir. Pero hay otro problema.
Musk podría lanzar una oferta pública de adquisición sin el apoyo del consejo, incluso de forma hostil (en una «OPA hostil» el consejo se opone, pero los accionistas deciden). Pero no podría tomar el control sin provocar la intervención inmediata de los reguladores europeos y poner en riesgo la licencia de la aerolínea.
La Unión Europea tiene una regulación bastante estricta sobre la propiedad de aerolíneas. Las leyes exigen que una aerolínea europea esté mayoritariamente poseída (>50%) y controlada por ciudadanos de la UE, el EEE (Noruega, Islandia y Liechtenstein) o Suiza. Por si fuera poco, los estatutos de Ryanair también incluyen cláusulas con restricciones para ciudadanos no europeos.
Elon Musk es ciudadano de Estados Unidos, Sudáfrica y Canadá, por tanto, no podría poseer más del 49% ni ejercer control efectivo en la compañía -por ejemplo, influir en decisiones clave como nombramientos o estrategias-. Y en el caso de hacerlo, podría provocar la retirada de la licencia para volar por parte de la Comisión Europea o la Autoridad de Aviación Irlandesa (IAA).
Así que el verdadero obstáculo no es financiero, sino legal. Aunque se rasque la billetera, parece improbable que Musk pueda llevar a término su idea de comprar Ryanair y poner en el cargo a alguien llamado Ryan.







