Si hay una tendencia en términos de diseño del automóvil que ha sido criticada a diestro y siniestro tanto por consumidores como por organizaciones y prensa especializada, esa ha sido el salto de los botones físicos a los controles táctiles en el interior de los coches.
Desde marcas de volumen como Volkswagen a firmas de lujo como Ferrari pasando por la ola de coches que han llegado desde China en estos últimos años, la pérdida de los botones físicos en los habitáculos para apostarlo todo a la tecnología táctil ha sido, desde luego un mayúsuculo paso atrás en cuanto a ergonomía, sí, pero sobre todo en seguridad, algo sobre lo que se ha pronunciado recientemente el CEO de Ferrari, Venedetto Vigna.

Interior del Ferrari Luce, ya con el nuevo diseño interior y botones físicos por ley.
No hacía falta colarse en los despachos de ningún fabricante para intentar dar con documentos que revelen la verdad que hay detrás de estos cambios, pues no es otra que el ahorro de costes, algo que el directivo italiano ha destapado tras la presentación del rompedor diseño interior de su próximo modelo, el Ferrari Luce, que además también será le primer eléctrico de la historia de la casa del cavallino. Si Enzo levantara la cabeza….
Sea como fuere, a tenor de lo explicado por el CEO de Ferrari y tal y como se hace eco Carscoops, el hecho de dar el salto a los paneles y controles táctiles tiene muy poco que ver con mejorar la experiencia de conducción y mucho con gastar poco en desarrollar y fabricar esos componentes. El propio Vigna dice: «El botón táctil es algo que se fabrica para el beneficio del proveedor… Fabricar un botón táctil es más barato: un 50 por ciento más barato«.
Cabe señalar que los italianos han dejado saber esto abiertamente una vez que se ha cambiado radicalmente la manera en la que sus interiores serán diseñados, tal y como ha mostrado con el adelanto del habitácilo del Ferrari Luce. Tanto es así que detrás de este cambio de idea, se encuentra uno de los diseñadores más trascendentales de la historia reciente, Jony Ive, quien se encuentras detrás del diseño del primer iPhone, un producto que cambió el rumbo de la electrónica de consumo y, con ello, el de la industria tecnológica.
Paradójicamente, el primer iPhone fue el teléfono móvil que certificó el salto a las pantallas táctiles, pero preservando unos pocos botones físicos para las funciones más importantes cuyo feedback y sensaciones al accionarse, estaban pensados para generar ciertas sensaciones en los usuarios, algo que se mantiene hasta el día de hoy y que es esperar que sea trasladado a los interiores de Ferrari y todos y cada uno de los mandos y botones que habrá en sus habitáculos. Está casi garantizado que no se ha dejado al azar ninguna sensación tras activar todos y cada uno de los botones que encontrarán lugar dentro del Luce.
No obstante, acabando, la percepción digital es algo que se debe seguir manteniendo dentro de los coches de la casa italiana, algo a lo que Ferrari está obligada si quiere atraer, realmente, al tipo de comprador que actualmente compra coches eléctricos en mercados como China o Estados Unidos. Vigna sabe de ello y por eso la fusión de ambos conceptos, entre lo digital y lo físico, se atreve a denominarla algo así como «físital», mezcla de físico y digital.






