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Mecánica

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Lo barato sale caro: 5 malos hábitos que no te ayudarán a ahorrar en estos tiempos de inflación

Javier López | @jlopezbryan96 | 30 Jun 2022
Motores Vw Touareg Mk1 8
Motores Vw Touareg Mk1 8

Vivimos hoy en día con un contexto de inflación que está afectando a numerosos sectores, dejando precios elevados en prácticamente cualquier producto. Esto también se extrapola al mundo del automóvil, donde el combustible no es el único que está experimentando subidas de precio. Es por ello que buscamos ahorrar en cualquier aspecto para poder sobrellevar mejor estos tiempos oscuros. ¿El problema? Que a veces podemos recurrir a métodos que a priori pueden parecer que nos ayudan a guardar unos cuantos euros pero que a la larga tienen un efecto completamente contrario.

Y es que seguro que en alguna ocasión habéis escuchado eso de que lo barato sale caro, y estos 5 malos hábitos que te pueden hacer creer que estás haciendo una jugada maestra con las finanzas son prueba irrefutable de ello. Pero lógicamente no todo es así, y realmente existen métodos beneficiosos para el coche y para nuestro bolsillo.

1. Usar piezas de dudosa procedencia o usadas

Bien es cierto que recurrir a un desguace para conseguir ciertos elementos para nuestro coche puede resultar clave en materia de ahorrarnos unos cuantos cientos de euros, pero en según qué casos. Y es que si lo que toca cambiar del coche es una pieza clave, mecánica o cualquier elemento que influya de manera drástica en su correcto funcionamiento, debemos estar seguros de dónde la compramos.

Aunque adquiramos piezas usadas no debería haber ningún problema siempre y cuando procedan de un Centro Autorizado de Tratamiento de Vehículos. Si acudimos a páginas web en las que el precio es una auténtica ganga pero no tenemos referencias o no encontramos que sea un sitio lícito, podemos cometer el error de comprar una pieza en mal estado y enfrentarnos a una avería mucho más grande de lo que nos hubiera costado esa pieza en un sitio fiable u oficial.

2. Estirar el depósito y aguantar hasta la reserva

Son muchos los conductores los que consideran que es de ahorradores aguantar hasta que se encienda el testigo del coche que indica que necesitamos repostar. En otras palabras, que a muchos les parece lógico esperar a que el depósito entre en reserva para acudir a una gasolinera y repostar. Pues nada más lejos de la realidad.

Y es que provocar esta situación en busca de ahorrar tan solo va a conseguir que la bomba de combustible tenga que trabajar más. Esto puede derivar en que se formen burbujas de aire capaces de complicar la refrigeración del sistema e incluso provocar sedimentos que generarían una obstrucción en el conducto.

3. Meter marchas largas lo antes posible

Varias son las técnicas las que emplean muchos conductores en busca de ahorrar, reducir el consumo y evitar averías. Una de las más comunes es la de circular con marchas largas, algo que por norma general sí que ayuda a reducir el consumo, pero si lo hacemos correctamente.

Y es que cuando se busca introducir marchas largas lo antes posible puede derivar en un efecto contradictorio. Si circulamos en un escenario en el que meter quinta o sexta no es necesario, como bien puede ser la ciudad, nos encontraremos no solo con un mayor uso del embrague al tener que reducir de más de marcha, sino también con un aumento de consumo al exigir esfuerzos al coche cuando circula con una marcha larga y en un régimen de vueltas bajo.

4. Llevar la vida de los neumáticos hasta límites insospechados

Los neumáticos son los encargados de conectar el coche al suelo. Esto quiere decir que su correcto funcionamiento es crucial, por lo que alargar su vida no solo es una mala idea, sino también muy peligroso. Y es que diferentes estudios dejan patente que gran grueso del parque automovilístico español circula con los neumáticos muy gastados o con muchos años encima.

Esto puede generar ya no solo pérdidas de adherencia, sino también vibraciones, transmitir ruidos al habitáculo y generar problemas en frenos y suspensión. A ello debemos sumarle no solo la responsabilidad de cambiarlos cuando es debido, sino también de su mantenimiento. Es decir, comprobar presiones y que el dibujo esté correcto, porque si no la situación puede derivar en un pinchazo o en un agarre al asfalto deficiente.

5. Recortar en mantenimiento

Bien es cierto que el coche moderno puede ser menos tiquismiquis que coches más antiguos, pero no por ello debemos recortar en el mantenimiento. Y es que aunque muchos creen que los tiempos que pone la marca para revisar el coche y realizar los pertinentes cambios de líquidos o la distribución son un mito, lo cierto es que no, y es muy importante respetarlos.

No te saltes ni recortes en mantenimiento, porque no solo acumularás deberes para el momento en el que creas conveniente llevarlo a revisión, sino que también puedes provocar una avería que resultará mucho más cara que la revisión en sí. Además, es importante usar productos buenos y acordes con el tipo de vehículo que tengamos, ya que a la larga pueden hacer que el coche no funcione tan bien como debería.

3 hábitos buenos que sí te ayudarán a ahorrar

Pero no todo lo que implique ahorrar es un mal hábito, especialmente si lo hacemos con cautela y lógica. Es por ello que también se incluyen 3 hábitos o costumbres que pueden no solo ayudarnos a ahorrar unos cuantos céntimos, sino también a mejorar la vida útil de nuestro coche.

  1. recurrir a gasolineras low cost: no nos vamos a encontrar con un combustible de peor calidad, sino con menos aditivos químicos y con un trabajo de investigación y desarrollo menos elaborado. Mi compañero David Clavero explica con lujo de detalles si realmente es malo recurrir a estas gasolineras, pero el resumen es que no. Peor es echar gasolina de un octanaje inferior al que recomienda el fabricante o no tener cuidado a la hora de limpiar los conductos del depósito, lo que puede provocar obstrucciones como ya he mencionado.
  2. Distribuir correctamente el equipaje en el coche para ir más seguros y consumir menos combustible: un gran problema que existe a la hora de viajar es una mala distribución del equipaje o bártulos en general. Esto no solo puede derivar en que mermemos el buen hacer de la aerodinámica al recurrir a una baca o a que el coche consuma más al no colocar adecuadamente las maletas en el maletero, sino que también nos jugamos a que experimentemos el peligroso efecto elefante, causado por el violento desplazamiento de objetos sueltos en el habitáculo.
  3. Realiza reparaciones sencillas tú mismo: aunque bien es cierto que para trastear con ciertos elementos del coche es necesario un conocimiento mecánico que no todo usuario tiene, hay varias tareas que podemos realizar con facilidad y así ahorrarnos un dinero en el taller. Esto puede ser como cambiar una bombilla, gomas de los limpiaparabrisas, filtro del aire o elementos del interior deteriorados o rotos.