Los motores 1.2 turbo de Stellantis tienen un claro problema de percepción pública. Las famosas correas de distribución bañadas en aceite y el ruido mediático han provocado una crisis reputacional que el grupo ha tratado de atajar radicalmente. Las versiones híbridas del 1.2 turbo ya tienen cadena de distribución, se han implementado garantías muy amplias y ahora, las versiones de acceso del 1.2 turbo de tres cilindros evolucionan de forma profunda para que ni aunque quieras, puedas llamarlos PureTech – o «pudretech».
No lo llames PureTech, porque tiene un 70% de componentes nuevos
Y es que el grupo francés acaba de anunciar la llegada de una evolución integral de estos propulsores, que ahora simplemente se llamarán «Turbo 100». Aunque sus guarismos de potencia y par máximo no cambian – siguen entregando 101 CV a 5.500 rpm y 205 Nm de par máximo a 1.750 rpm – la realidad es que el 70% de las piezas del motor son nuevas. El mayor cambio está en su distribución, que abandona las correas y pasa a ser por cadena.
Otra gran novedad es un nuevo turbocompresor de geometría variable integrado en el colector de escape, una mejora que otorga sobre el papel una mejor respuesta del motor a bajo régimen, así como un mayor agrado de funcionamiento. El Turbo 100 también tiene un nuevo sistema de inyección directa a alta presión (350 bar) y un nuevo sistema de distribución variable de baja fricción. La culata es completamente nueva, y el motor funciona bajo un ciclo de tipo Miller.
El bloque motor, los pistones y sus segmentos también son nuevos, y están diseñados para mantener a raya el consumo de aceite y la fricción. El Turbo 100 ha soportado 3 millones de kilómetros de pruebas, con varios prototipos superando los 200.000 km en condiciones muy exigentes. Estos motores se beneficiarán de programas de garantía de hasta ocho años o 160.000 km y tienen intervalos de mantenimiento extendidos.





