CERRAR
MENÚ
DiariomotorLogo Diariomotor
Economía

4 MIN

¿Por qué la gasolina nos cuesta más de 2 euros si el barril de petróleo no está tan caro como en sus peores días?

Elena Sanz Bartolomé | 29 Jun 2022
Que Es Mas Caro Llenar Deposito Gasolina O Bateria Electricidad
Que Es Mas Caro Llenar Deposito Gasolina O Bateria Electricidad

La gasolina supera los 2 euros el litro, y en muchas estaciones de servicio ya se está pagando a ese precio incluso con el descuento de 20 céntimos.

Probablemente tú también te has hecho la pregunta con la que titulamos este artículo así que vamos a intentar responderla para entender (algo mejor) el actual escenario de los combustibles. El precio de la gasolina y el diésel ha subido (mucho) más que el de los barriles de crudo: ni cuando éstos alcanzaron su máximo histórico, el combustible fue tan caro. ¿La razón? No hay una sola: son varias las que explican esta tormenta perfecta.

En 2008, en plena crisis económica, el barril de petróleo alcanzó su máximo histórico: 140 dólares. En aquel momento y con semejante cifra, un litro de gasolina costaba 1,26 euros y uno de diésel superaba ligeramente los 1,30 euros. En la actualidad, el barril tiene un precio aproximado de 123 dólares: el precio medio de la gasolina y el diésel supera los dos euros. Tal y como apuntaban en La Sexta Clave, el crudo vale un 12% menos y la gasolina un 65% más.

¿Por qué baja el crudo y sube la gasolina?

La pregunta es inevitable. No hay una única respuesta, sino varias: en la situación actual influyen las reservas, los márgenes comerciales, los impuestos, el contexto internacional o el valor del dólar, entre otros motivos.

1. Las reservas de petróleo

Las reservas de gasolina y diésel listos para repostar están al mínimo debido a la alta demanda mundial. Esto da paso a un escenario en el que las refinerías cuentan con una ventaja: saben que pueden incrementar el precio del combustible a su antojo porque lo van a vender de igual manera.

2. Los márgenes comerciales

Hablamos de los márgenes comerciales de la industria que convierte el petróleo en el combustible que sale por el surtido de una estación de servicio. Esos márgenes estaban en torno a 10 euros por barril: de un tiempo a esta parte han subido hasta los 53 dólares.

¿Hay una razón que explique este incremento? Sí, la reducción de la capacidad global de refinamiento: hay plantas que han cerrado y otras que están obsoletas por la falta de inversión, que, a su vez, es consecuencia de la llegada de energías alternativas y de las regulaciones ambientales. Es decir: hay crudo, pero no existen suficientes instalaciones para transformarlo.

3. El transporte del petróleo

Mover los barriles de petróleo desde los pozos hasta esas refinerías es un proceso que, normalmente, se hace por mar. Un transporte que, en los últimos meses, tampoco se ha librado de la subida de precios.

4. El valor del dólar

Los barriles de petróleo se pagan en dólares y el precio del dólar también se ha incrementado: 1 euro equivale, según el cambio actual, a 1,05 dólares. Un barril de 120 dólares nos cuesta 114,04 euros. En 2008, sin embargo, 1 euro era (casi) 1,5 dólares así que un barril de 140 dólares tenía un precio de 93,3 euros.

5. La Guerra de Ucrania

La Guerra de Ucrania también influye en el precio del barril y del combustible. A principios de diciembre de 2021, cuando Rusia comenzó los preparativos de la invasión, el barril costaba 70 dólares: a finales de febrero, antes de comenzar el conflicto, superó los 100 dólares. A partir de ese momento, las cifras comenzaron a oscilar: las subidas se reflejan rápidamente en el precio de venta al público, pero las bajadas tardan más en notarse.

A esto hay que sumar el elevado precio de la luz. Las plantas necesitan un enorme volumen de electricidad para llevar a cabo el proceso de refinado y si esta energía es más cara, también lo es producir el combustible.

6. ¿Y los impuestos?

Los impuestos también repercuten en el precio de la gasolina y el diésel y, desde 2008, no han parado de crecer. Tal y como señalan en Público, el IVA pasó a ser del 16% en 2009 y del 21% en 2012. A esto hay que sumar la integración del céntimo sanitario en el Impuesto Especial (2013), la modificación al alza del Impuesto de Hidrocarburos, las aportaciones al Fondo Nacional de Eficiencia Energética y la obligación de introducir un 10% de biocarburantes en el combustible.