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Prueba Ford Focus Sportbreak 1.0 EcoBoost MHEV: ¿el mejor motor de la gama Focus?

Ford Focus Mhev 2020 Prueba P

El coche que hemos probado recientemente en Diariomotor no es una novedad rabiosa. El Ford Focus de cuarta generación lleva entre nosotros desde el año 2018, y de momento, no ha recibido ningún lavado de cara. Sin embargo, ha vuelto a pasar por el #GarajeDiariomotor, a raíz de la introducción en la gama de nuevos motores microhíbridos - gracias a lo que pueden presumir de la codiciada etiqueta ECO de la DGT - y nuevas tecnologías, como una instrumentación digital. Vamos a analizar el Ford Focus con carrocería Sportbreak, acabado ST Line X, y motor 1.0 EcoBoost MHEV de 155 CV. ¿Es este el mejor Ford Focus de la gama?

Un nuevo motor microhíbrido… y más tecnología

La gran novedad del Ford Focus de cara a este atípico año 2020 es la microhibridación de su motor de gasolina más vendido. A los motores 1.0 EcoBoost se asocia ahora una máquina eléctrica, que unida al cigüeñal mediante una polea, hace las veces de alternador, motor de arranque y motor de apoyo al propulsor térmico. Esta máquina eléctrica recupera energía en frenadas y deceleraciones, y la vuelca a la cadena cinemática en momentos puntuales, especialmente, en momentos poco eficientes - como arranques o aceleraciones fuertes. Puede aportar de forma puntual hasta 16 CV y 50 Nm a la cadena cinemática del coche.

El 1.0 MHEV de 155 CV reemplaza al 1.5 EcoBoost de 150 CV.

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Dicha energía se almacena en una batería de iones de litio de pequeñas dimensiones - tiene 0,48 kWh de capacidad y está ubicada bajo el maletero - mucho más pequeña que la batería de un coche full-hybrid. Integrada en un sistema eléctrico de 48 voltios, esta máquina eléctrica no es capaz de mover al coche por sí mismo, pero amortigua sus consumos - y lo que es más interesante, minora la cifra de consumo homologada del coche de forma perceptible. En el caso de la gama del Ford Focus, este sistema se asocia a los motores 1.0 EcoBoost de 125 CV y al nuevo 1.0 EcoBoost de 155 CV, siempre asociado a versiones manuales de seis relaciones.

Este propulsor reemplaza a los 1.5 EcoBoost de 150 CV, minorando ligeramente sus prestaciones, pero aliviando de forma notable sus consumos. Homologa un consumo medio de gasolina de 5,4 l/100 km, con unas emisiones de CO2 de 121 g/km, siempre según el ciclo de consumos WLTP - tras la moratoria del Impuesto de Matriculación, seguirá sin pagar un euro. Es capaz de hacer el 0 a 100 km/h en 9,4 segundos y tiene una velocidad punta de 209 km/h. La otra novedad importante en la gama Ford Focus 2020 es la llegada de una nueva instrumentación digital, articulada en torno a una pantalla de alta resolución y 12,3 pulgadas.

Con 155 CV/litro e hibridación ligera, este tricilíndrico es un motor de alta tecnología.

Esta instrumentación tiene muy buena visibilidad, buena definición y es muy responsiva… pero es muy poco personalizable. Cambian sus gráficos cuando cambiamos el modo de conducción y nos muestra información relativa al ordenador de viaje… pero eso es todo. No nos permite mostrar en ella información de navegación, relegando esa función al HUD y la pantalla del 8” del sistema de infotainment SYNC3. Sistema que por cierto, aun estando superado por el de algunos rivales, sigue siendo uno de los más intuitivos y sencillos de utilizar. Es un sistema que cumple con todo lo que le pidamos, y que además está siempre conectado a internet.

Mediante el módem FordPass y la app de móvil correspondiente podemos localizar el vehículo, abrirlo de forma remota, controlar cuanto combustible nos queda en el depósito… e impedir que nuestro hijo lo ponga a más de 130 km/h.

Análisis de consumos y prueba dinámica

El motor 1.0 EcoBoost ronronea al ralentí de forma casi imperceptible. Suena igual que todos los 1.0 EcoBoost, y aparentemente, nada cambia con respecto a los motores que ya conocemos. Sin embargo, al volante se siente diferente. El empuje extra del pequeño motor eléctrico se aprecia en momentos puntuales, especialmente en aceleraciones fuertes. La curva de par se siente más llena en esas situaciones, y las recuperaciones se ven beneficiadas. El empuje del motor es fuerte - sus 235 Nm se unen a los 50 Nm del motor eléctrico - y se une al carácter ya de por sí elástico de los 1.0 EcoBoost, que se estiran sin problema por encima de las 6.000 rpm.

El motor cuenta con desactivación de cilindros (uno) para reducir sus consumos.

Pero la razón de ser de esta mecánica es el ahorro de combustible. Así que hemos de hablar de consumos medios y acumulados, además de técnicas de ahorro de gasolina. La primera es un sistema de desactivación de cilindros, que desactiva uno de los tres cilindros en condiciones de baja carga. El funcionamiento del sistema es perceptible y no demasiado agradable, el motor empieza a vibrar de forma considerable. El otro sistema destinado a reducir el uso de combustible es un sistema Stop & Start mejorado, capaz de funcionar a velocidades de hasta 22 km/h, y de funcionamiento impecable: suave, sin vibraciones y extremadamente rápido.

Es en un ciclo urbano donde el motor 1.0 EcoBoost brilla, siempre que seamos modestos en la aplicación del pedal del acelerador. Es sencillo lograr consumos inferiores a los 6,5 litros/100 km si no nos pesa demasiado el pie derecho. En mi habitual ciclo de consumos - de Madrid a Gijón, por autovía y dos puertos de montaña a 120 km/h - este Ford familiar ha firmado un consumo de 5,7 l/100 km. En un ciclo de autovía a mayor velocidad con el coche cargado y cuatro pasajeros el consumo ascendió a 7,1 l/100 km. El EcoBoost es muy sensible a la carga de acelerador, y el consumo aumenta rápidamente si le exigimos al motor toda su “chicha”.

La mecánica tiene un sonido bonito para ser un tricilíndrico, especialmente a partir de las 5.000 rpm.

En lo tocante al comportamiento del coche, es en mi opinión uno de los compactos con mejor chasis del mercado. Tiene un equilibrio dinámico sensacional, además de tener una suspensión tirando a firme, que sujeta muy bien la carrocería del coche en curvas. Es un coche divertido, que te habla y te dice lo que está pasando bajo sus ruedas. Tiene una dirección con excelente tacto, que nos permite colocar el coche donde queremos. Como contraparte, tenemos un aislamiento mejorable - especialmente del ruido de rodadura - y la imposibilidad de equipar un cambio automático opcional en esta versión con etiqueta ECO de la DGT.

También tenemos que tirar a Ford de las oreja por algunos detalles de calidad interior. Detalles por debajo de la media del segmento, como es el plástico duro de las puertas traseras, por ejemplo. No obstante, es un coche de excelente relación calidad precio. Por un precio promocional de 23.555 euros, este Ford Focus Sportbreak ST Line X tiene un equipamiento muy amplio - el sistema SYNC3, climatizador automático, instrumentación digital, llantas de 17”… - una enorme practicidad y una dinámica en la cima del segmento compacto. Personalmente diría que es un gran coche si estás buscando un compacto familiar con motor de gasolina.

Destaca por una gran relación calidad-precio y precio-equipamiento.

Galería de fotos del Ford Focus 1.0 EcoBoost MHEV con mecánica de 155 CV