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Legislación

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El Código Penal endurece las penas a los conductores imprudentes e irresponsables

David Clavero | @ClaveroD | 21 Feb 2019
accidente-coche-volvo-2016-02
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El endurecimiento de las penas ha llegado finalmente al Código Penal tras la reforma aprobada por el Senado. Con el foco puesto en las imprudencias al volante y en el abandono del lugar del accidente, haya o no víctimas mortales, esta reforma busca castigar con mayor severidad los delitos de tráfico. Se trata una reforma exigida desde hace bastante tiempo desde diferentes plataformas e iniciativas, encontrando ahora un marco legal más duro para aquellos conductores culpables de un accidente por imprudencia.

La aprobación de esta reforma del Código Penal tiene como principal cambio la creación de un nuevo delito: el abandono del lugar del accidente. Esta nueva figura completa el delito por omisión de socorro que hasta ahora se contemplaba, teniendo como impulsor el caso de Anna Gonzalez y la iniciativa "#PorUnaLeyJusta" después de que su marido falleciese en 2013 cuando circulaba en bicicleta y fue atropellado por un conductor que se dio a la fuga.

Con la creación de este nuevo delito se castigará con entre dos y cuatro años de prisión al infractor si el accidente ha sido resultado de una imprudencia y con entre tres y seis meses si se debe a un accidente fortuito. Este nuevo delito corrige la anterior consideración donde solo se castigaba el abandono del lugar si la víctima seguía con vida.

De forma paralela se introducen cambios para castigar en mayor medida las imprudencias al volante como la conducción temeraria, conducir bajo los efectos del alcohol o las drogas o exceder por mucho los límites de velocidad. A partir de ahora un delito contra la seguridad vial que cause fallecidos o heridos será considerado como imprudencia grave y castigado con penas de entre 1 y 4 años de prisión. Si esa imprudencia causa al menos dos muertos o uno y un herido muy grave, la condena ascenderá hasta los 6 años. Si son "muchos" los fallecidos, el castigo puede ser de hasta de 9 años de prisión, aunque será el juez el que considere la pena máxima.

En el caso de las infracciones menos graves de tráfico, como saltarse un STOP o usar el teléfono móvil al volante, que provoquen un accidente con víctimas con lesiones o muerte, se pasará a castigar por la vía penal con entre 3 y 6 meses de cárcel. Al volverse a considerar como delito, las víctimas se beneficiarán de una mayor protección que la obtenida hasta ahora con la asignación de un abogado de oficio y la posibilidad de actuación por parte de la fiscalía.