
Así se destripa uno de los motores más problemáticos y que más quebraderos de cabeza ha dado a Toyota, y sus clientes, en Estados Unidos
Sucede hasta en las mejores familias. Ninguna marca, absolutamente ninguna, está libre de sufrir problemas y averías recurrentes severas, tan severas que afecten a miles o decenas de miles de clientes y, en última instancia, requieran una llamada a revisión. La diferencia entre una avería recurrente que daña dramáticamente la reputación de una marca y otra que, aún causando inconvenientes a sus clientes, se resuelve, generalmente se







