El Trabant es un coche especial. Era un utilitario fabricado en la República Democrática Alemana, la Alemania Oriental bajo control soviético. Durante 3 décadas, fue una de las pocas opciones de movilidad de los ciudadanos del lado menos favorecido del Muro de Berlín. Su carrocería de Duroplast aún se mantiene intacta en el Trabant que protagoniza este artículo, pero su motor de dos tiempos y menos de 40 CV ha dejado paso a un 1.8 turbo procedente de un Audi TT, con 270 CV, y unido a su sistema de tracción total.

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24 de noviembre de 2015

El venerable Trabant es actualmente poco más que una anécdota automovilística de los tiempos del “telón de acero”, pero es recordado con mucho cariño. Este simpático urbano con motor de dos tiempos tenía una carrocería de plástico y era muy barato tanto de adquirir como de mantener. En pleno Siglo XXI es una máquina completamente obsoleta y anacrónica, pero con una gran comunidad de fans.

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18 de septiembre de 2013

Seguro que todos conocéis al Trabant. Podríamos decir que es a la Europa del “Telón de Acero” a lo que el Seat 600 fue para la España de los años 60. En las economías planificadas del bloque soviético europeo era muy difícil acceder a un coche. Había listas de espera de años, tras las que el único coche al que un ciudadano medio podía acceder era un Trabant. En cualquier caso, era un coche que permitía la movilidad plena de una familia, con espacio para al menos 4 personas y un bajo coste de utilización.

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13 de noviembre de 2011

Cuando os hablamos de una preparación, solemos hablaros de lo potenciado que está su motor y de cómo barre los registros de serie. Hay preparaciones de auténtica locura que llegan a alcanzar cifras de potencia cercanas a los 1.000 CV, incluso hablando de los Volkswagen Golf. Sin embargo, el Golf que tenéis sobre estas líneas posiblemente sea el Golf más lento del mundo. Y es que en vez de su motor original, lleva un motor procedente de un Trabant 601, que desarrolla la tremenda potencia de… 30 CV.

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Desde la misma invención del automóvil, en tierras alemanas siempre han tenido una gran tradición automovilística. No es para menos teniendo en cuenta que la primera patente de un vehículo surgió en Alemania en 1886, con el Motorwagen de Karl Benz. A la vez, sus mayores constructores locales han ido labrándose, en la mayoría de las ocasiones merecidamente, una fama de fabricar coches con una gran ingeniería y tecnología a sus espaldas, durables y fiables y a la vez dotados de mecánicas y soluciones muchas veces avanzadas a su tiempo que los sitúan en cabeza.

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Para los alemanes el pequeño Trabant es el símbolo de una época pasada, del fracaso de la economía centralizada de la República Democrática Alemana, amparada bajo el paraguas de la Unión Soviética. Cuando el muro de Berlín cayó en 1989 muchos ciudadanos del Este entraron en el mundo occidental con sus pequeños Trabant, dándose a conocer al mundo. Con el paso de los años se sigue recordando a estos pequeños utilitarios con cariño, tal y como en España hacemos con el mítico Seat 600.

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6 de agosto de 2009

El 7 de noviembre 1957 se fabricaba el primer modelo de esta factoría automovilística procedente de Sajonia. La firma Trabant ha significado el despertar en la revolución rusa, la locomoción competencia de Volkswagen a partir de los años 50 en la República Democrática de Alemania y muchas cosas más. Después de poblar durante décadas Sajonia, Rusia y Alemania, hasta el 30 de abril del año 1991 se vendieron más de 3.5 millones de unidades.

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24 de noviembre de 2007

Tengo al menos un par de amigos que deberían leer (puesto que están interesados en un Trabant) el siguiente relato que me han enviado por mail hace unos días. Se trata de un chico español que se va por motivos de trabajo a Berlín, y decide emprender la vuelta a nuestro país a bordo de un flamante Trabant 601, coche al que en Diariomotor tenemos un especial cariño. El texto es largo pero merece la pena, hace que te sientas cómplice de la ilusión y problemas que puede llegar a ocasionar un Trabi. De todas formas, ni se os ocurra comprar uno teniendo pocas dotes para la mecánica. Por cierto, si alguno de vosotros conoce a este héroe, nos gustaría poder charlar amigablemente con el acerca de su experiencia.

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8 de mayo de 2007