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¿Cómo ha reinterpretado Porsche el concepto «Targa» para el siglo XXI?

El Porsche 911 Targa ha vuelto a sus orígenes gracias a un nuevo techo escamoteable completamente automatizado. Un nuevo desafío resuelto con éxito y presentado en el Salón del Automóvil de Detroit. La firma alemana quería volver a los orígenes de los primeros Porsche «Targa» y nada mejor que partir de una hoja en blanco y deshacerse de ideas aplicadas en el pasado como en las generaciones 996 o 997.

Tomando como base de partida el Porsche 911 Cabrio (991), la firma de Stuttgart ha aprovechado el rediseño de la zona posterior de la carrocería de dicho modelo para confeccionar una cúpula de cristal que cierra la parte trasera del habitáculo desde el pilar B. Un marco de Aluminio pulido hace las funciones de pilar B y de ornamento para proteger a los ocupantes contra posibles vuelcos del vehículo tal y como su antecesor – y genuino – de 1965 mostró al mundo por primera vez.

Circular a cielo abierto sigue suponiendo un gran reto para los fabricantes

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Al remover el techo del Porsche 911 Targa, dos deflectores de aire surgen del marco del parabrisas para eliminar las turbulencias

No existe pilar C en el nuevo Porsche 911 Targa por motivos más que obvios. La disposición Targa se distancia de los cabrios o descapotables por la idea de ofrecer un techo escamoteable o practicable de menor superficie sobre las cabezas de los pasajeros. Bajo este concepto de diseño, los pilares A y B son los encargados de delimitar el espacio que quedará a cielo abierto, sirviendo además como refuerzos para la protección contra vuelcos.

Porsche ha aprovechado la inclusión de una cúpula de cristal de grandes dimensiones para diseñar el espacio interior donde se podrá alojar el techo de este nuevo Targa. A través de un sistema de accionamiento eléctrico, la luna trasera se eleva para dar cobijo al techo fabricado en lona que igualmente realiza todos sus movimientos a través de dos brazos movidos a través de un conjunto electromecánico.

El resultado es dar a luz a un sistema de accionamiento rápido y sencillo que consigue evocar un diseño que data de los ’60, pero ofreciendo una ejecución que no necesita de intervención alguna por parte de los pasajeros.

Fuente: Porsche
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