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Mario Herraiz Lotus Esprit, historial del superdeportivo de Hethel:El glamour según Lotus

Década de los 70. Porsche da paso a un Porsche 911 Turbo 3.0 tras presentarnos al Porsche 911 2.7. Ferrari remplaza al Dino 246 con el Ferrari 308. Lamborghini se encuentra inmersa en el lanzamiento del Lamborghini Countach, sustituyendo al Miura en un importante paso hacía delante, en un importante cambio de diseño hacía una línea radical, moderna, atrevida, extravagante y muy muy agresiva…

Y Lotus, Lotus desde el frente británico, con una Aston Martin inmersa en un río financiero revuelto, crea una de las joyas más representativas de la marca. El modelo más carismático de toda su historia. Nacía una estrella. Una estrella de cine, de los deportivos, del diseño.

Nacía un nuevo deportivo en Lotus. El deportivo capaz de plantar a los de Hethel sobre la alfombra roja. Capaz de darle a la marca el toque de glamour de sus semejantes italianos al mismo tiempo que mantenía la filosofía original de la marca. Si podemos tomar al Elan primigenio, al Elise y Exige y por supuesto al Seven como máximos exponentes de la filosofía de Colin Chapman, como exponentes de ese pensamiento de “el placer por el placer”, de las sensaciones puras, el Lotus Esprit se encargaba de darle a la firma un deportivo de prestigio. Ya no sólo por su dinámica. También por su diseño.

Lotus Esprit, historial del superdeportivo de Hethel

El Lotus Esprit se presentaba en 1975, lo hacía en el Salón de París, donde además se presentaba el mencionado Ferrari 308. Lavados de cara, la llegada del turbo, una segunda generación, apariciones estelares en películas… una larga vida que nos lleva desde aquel deportivo presentado en 1975 a otro Salón de París mucho más próximo en el tiempo, un Salón de París, el de 2010, donde Lotus nos presentó, dentro de un extremadamente ambicioso proyecto, a un nuevo Lotus Esprit conceptual que nos hacía soñar con el resurgir del este mito británico.

Lotus Esprit S1: el inicio del mito

Lotus Esprit, historial del superdeportivo de Hethel

Giugiaro, dentro de la casa de diseño ItalDesign, se ponía al frente del proyecto encargado por Colin Chapman, creando un deportivo de motor central con una espectacular silueta. Líneas extremadamente rectas. Un perfil realmente bajo. Un perfecto trapecio. Un diseño con una sencilla naturalidad difícilmente equiparable. Sí, podríamos pensar en el Countach, pero la agresividad del italiano marcaba una considerable distancia respecto a la elegancia y la sofisticada simpleza de las líneas del Esprit. Es sencillo pero es espectacular porque precisamente en esa ausencia de cualquier elemento superfluo unido a esa silueta de líneas rectas reside su principal encanto.

Presentado en 1975 llegaba a producción meses más tarde, ya en 1976, en junio, con un precio de lanzamiento de 7.883 libras, unos 9.376 euros. El Lotus Esprit contaba con un bloque de 4 cilindros en línea, 2 litros de cubicaje, de aspiración natural, carburación y colocado en posición central, por supuesto entregando la potencia, 160 caballos, al eje posterior. Su transmisión era manual, de 5 relaciones.

Lotus Esprit, historial del superdeportivo de Hethel

Con una longitud de 4.191 mm, una anchura de 1.861 mm y una sorprendente altura de 1.111 mm registraba un peso de 1.006 kg gracias a una configuración con un chasis de acero y una carrocería de fibra de vidrio.

160 caballos, un par de 190 Nm que llevaban al Esprit hasta los 100 km/h en 8.4 segundos, con una velocidad máxima de 217 km/h.

Tan sólo 2 años después de que el Lotus Esprit llegara a las calles se enfrentaba a un primer “lavado de cara” que prolongaría la vida del modelo hasta 1981. Llegaba así el Lotus Esprit S2 con mínimos cambios, entre los que nos encontramos con unas nuevas llantas de 14 pulgadas firmadas por Speedline, una nueva instrumentación y un nuevo acceso al vano motor. Pero si hay algo digno de mención del Lotus Esprit S2 es su edición especial John Player Special con los colores de guerra heredados directamente de la Fórmula 1, negro y dorado, una de las decoraciones posiblemente más atractivas de la historia del motorsport… por supuesto siempre con permiso de Gulf y Martini. En esta etapa, entre 1977 y 1979 se registra un buen ritmo de ventas, llegándose a las 580 unidades en 1977.

Lotus Esprit, historial del superdeportivo de Hethel

Más allá de estas ediciones especiales, de nuevo 2 años después de que llegara el S2, se presentaba el S2.2, que hacía gala de un nuevo cubicaje, 2.2 litros, acompañado de un mayor par, cercano a los 220 Nm, aún manteniendo su potencia. Además, el tratamiento de su chasis mejoró para hacer frente a la corrosión.

Junto al aumento de cubicaje llegaba una nueva alternativa a la gama, el Essex Turbo, sobrealimentado por primera vez al Esprit, consiguiendo, turbo Garrett mediante, 210 caballos y un par de 270 Nm. Su carrocería se vestía de azul, con una franja lateral en rojo y gris mientras que su chasis cambiana con una nueva disposición de los elementos, heredando una nueva suspensión delantera del Lotus Elite, revisándose también la trasera.

Lotus Esprit, historial del superdeportivo de Hethel

Recta final para el modelo original diseñado por Giugiaro. Llega el Lotus Esprit S3 y con él la última evolución del Lotus Esprit que se presentó en el Salón de París. Del 81 al 87 Lotus comercializó este Esprit que recibía las mejoras presentadas en el Esprit Turbo. Mejora el aislamiento, cuenta con unos neumáticos de dimensiones mayores, se revisa el habitáculo y mecánicamente se mantiene el bloque 2.2, manteniendo las cifras de potencia tanto en el turbo como en el atmosférico hasta que en el 86 se presentó la versión HC que elevaba la potencia y el par hasta los 174 caballos y 217 Nm en el atmosférico y hasta los 218 caballos y 298 Nm en el Turbo.

Una nueva vida para el Lotus Esprit, rediseñado por el artífice del diseño del McLaren F1

Lotus Esprit, historial del superdeportivo de Hethel

Nos acercamos a la década de los 90 y las firmes rectas de aquel Esprit del 75 sucumben ante una línea más suave de un lavado de cara realizado por Peter Stevens quien tras pasar por Lotus daría vida al diseño del McLaren F1. En Lotus, donde es diseñador jefe, dirige el rediseño del Esprit, el diseño del Lotus Excel y el del renovado Lotus Elan.

Este lavado de cara exterior llegó acompañado por cambios en su habitáculo y una nueva revisión tanto de la parte ciclo como de la constitución de su carrocería, ahora reforzada y con una mayor rigidez. Conservándose la mecánica se mejoraron las prestaciones llegando en el caso del turbo (al que podemos diferenciar del atmosférico por la presencia de un cristal cubriendo el vano motor) a coquetear con los 5 segundos en el 0 a 100 km/h, con 240 km/h de velocidad máxima.

Lotus Esprit, historial del superdeportivo de Hethel

En 1989, 2 años después del lavado de cara, llegaba el Lotus Esprit SE, un Lotus Esprit que tras las dos nuevas letras de su nombre escondía un nuevo sistema de inyección, heredado de General Motors y un “charge-cooler”, un intercooler, que nos dejaba con el Lotus Esprit más potente hasta la fecha. 264 caballos, un par de 354 Nm y menos de 5 segundos en el 0 a 100 km/h. Eso sí, frente a los 1.006 kg del primer Esprit este SE marcaba 1.305 kg.

Junto a las mejoras prestacionales nos encontramos también mejoras en su habitáculo. Nogal, cuero, techo solar, aire acondicionado, retrovisores eléctricos, alerta de hielo, sistema de sonido nuevo… y un precio de partida que lo posicionaba también como el Lotus Esprit más caro hasta la fecha, llegando a venderse en el 89 por 42.500 libras, 50.500 euros, pero también en uno de los más vendidos.

Lotus Esprit, historial del superdeportivo de Hethel

Peter Stevens deja Lotus para sumarse al desafío del McLaren F1. Tras él llega Julian Thomson, quien recientemente nos dejaba con el Jaguar CX-75, trabajando también en el diseño del Jaguar F-Type y que en 1993 dejaba su sello en el Lotus Esprit S4.

Las líneas redondas se siguen acentuando. La tomas de su frontal adquieren más curvas, el alerón posterior gana más protagonismo… y bajo el capó se mantiene la misma mecánica que en el Lotus Esprit SE. Dirección asistida, una nueva suspensión, ABS, una nueva puesta a punto mecánica en la que se revisa la transmisión. 268 caballos que más adelante dieron paso en el S4S con 288 caballos y coqueteando ya con los 400 Nm de par.

Lotus Esprit V8: el fin del superdeportivo de producción de Lotus

Lotus Esprit, historial del superdeportivo de Hethel

1996. Una larga vida ya por delante para el Lotus Esprit desde aquel Salón de París de 1995. Ha sufrido una actualización constante. Desde las primeras mejoras en el tratamiento del chasis, para evitar su corrosión (Lotus ofrecía al Esprit con una garantía de 3 años para el coche y de 8 para el chasis), desde los primeros 160 caballos y el primer modelo turbo, hasta las mejoras introducidas por el Esprit SE de 264 caballos, elevando considerablemente el lujo a bordo. Ahora era el momento de dar un nuevo paso… un nuevo paso definitivo que nos deja ante el último Esprit que pisó las calles.

Presentado en el Salón de Ginebra de 1996, compartiendo salón con el Lamborghini Diablo SVR, un Diablo que estaba aún en mitad de su vida tras haber sucedido en 1990 al Lamborghini Countach, mientras Ferrari contaba en su catálogo con el F355, con el 550 y con F50 y Porsche lucia ya una nueva generación con el 993, con un 993 Turbo de 400 caballos, Lotus alargaba aún más la vida del Esprit.

Lotus Esprit, historial del superdeportivo de Hethel

Ficha técnica
  • Motor V8 3.5 Twin-Turbo
  • Potencia total 355 CV
  • Par máximo 400 Nm
  • 0 a 100 km/h 4.9 segundos
    Velocidad máxima 282 km/h

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Dos décadas a sus espaldas afrontadas ahora con una nueva mecánica. Con un V8 Twin-Turbo, el Lotus Espirt V8 se alzaba hasta los 355 caballos, con una velocidad máxima de 282 km/h. El lujo y las prestaciones alcanzaban así una nueva dimensión con esta versión. El Esprit alcanzaba en 1996 el mayor estatus de superdeportivo de toda su existencia. No tendría las líneas puras, esos trazados rectos originales… pero no podemos dudar ni un segundo de su estampa, de su pasión, de esas ganas de enfrentarse a los italianos, a Porsche, desde Reino Unido, desde el seno de una gran pequeña firma.

El V8 de 3.5 litros, realizado en aluminio, alcanzaba los 355 caballos a 6.500 rpm, marcando un 0 a 100 km/h en 4.9 segundos, un 0 a 160 km/h en 10.3 segundos, contando con un par de 400 Nm a 4.250 rpm. Su consumo urbano era de 20 l/100 km, marcando en ciclo combinado 13.3 l/100 km. Por supuesto tracción trasera, siguiendo fiel a la transmisión manual de 5 velocidades. Si antaño el primer Esprit contaba con llantas de 14 pulgadas ahora en 1996 ya hacía gala de 17 pulgadas en el eje delantero y 18 en el trasero firmadas por OZ, contando con neumáticos Dunlop SP Sport 9000 de serie en medidas 235/40 en el eje delantero y 285/35 en el trasero. Los frenos, los firmaba Brembo con un disco delantero de 296 mm y un trasero de 300 mm.

Lotus Esprit, historial del superdeportivo de Hethel

4.369 mm de largo, 1.883 mm de ancho sin contar los espejos, una altura de 1.150 mm, una altura al suelo de 105 mm y un peso de 1.380 kg. En su interior la madera de la instrumentación plagada de relojes conjugaba a la perfección con la tapicería en Alcantara o el cuero. El equipo “multimedia” quedaba en manos de un equipo de música con cargador de CD.

Las ventas por entonces superaron las 300 unidades anuales, aunque progresivamente descendió a 200, para paasar a rondar a las 100 unidades en 2001 y terminar registrando 16 unidades vendidas en 2004, cuando ceso la producción del Esprit, un Esprit que no contaba con ninguna mejora desde el 99.

En total 10.675 Lotus Esprit desde que en 1976 comenzaran a producirse las primeras unidades. 10.675 unidades de un icono para la marca, a la altura del Seven. A la altura del Elise. Lujo y prestaciones con una larga vida. Viendo pasar no pocas generaciones del Porsche 911, viendo pasar del Countach al Diablo, del F40 al F50 e incluso al Enzo. Viendo desde el Ferrari 308 al fin del 360 mientras evolución a evolución, de “lavado de cara en lavado de cara”, compartiendo incluso diseñador con el mismísimo McLaren F1, diseñado con el lápiz de Giugiaro… un icono para esta nuestra pasión.

Lotus Esprit Conceptual: en 2010 volvimos a soñar

Lotus Esprit, historial del superdeportivo de Hethel

La vida como modelo de producción cesó en 2004. Con ventas ininterrumpidas desde 1976. Pero aún quedaba un episodio más en la historia del Esprit: su regreso conceptual en el Salón de París de 2010.

Tras una moderna línea, con un bonito diseño, se presentaba un superdeportivo de motor central con un V8 sobrealimentado de 5 litros. 620 caballos y 720 Nm de par para 1.450 Kg que bien le valían a este renacido Esprit para marcar un 0 a 100 km/h en 3.4 segundos, para alcanzar una velocidad máxima de 330 km/h, recurriendo ya a una transmisión automática de 7 velocidades, hablándose ya entonces de una posible versión híbrida.

Lotus Esprit, historial del superdeportivo de Hethel


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Con un precio estimado entonces en 128.000 euros se presentó en un espectacular alarde de renovación junto a un nuevo Elan, un nuevo Elite y un nuevo Elise… que al igual que el Esprit no han llegado a día de hoy a buen puerto. Una nueva etapa en la que incluso Mansory fue nombrada como división encargada de la personalización de la gama.

2011, 2012 y 2013 no han sido años precisamente buenos para Lotus. Deudas que hundían la marca, inversiones que la alzaban durante meses, un CEO, Dany Bahar, que era cesado en 2012 (3 años después de su llegada desde Ferrari) “por su conducta” y un sinfín de vaivenes que a día de hoy siguen sin zanjarse. En mayo Lotus recibía una inversión pública de 10 millones de libras. En agosto, otra inversión, en este caso de 100 millones de libras por parte de DRB-Hicom, compañía malaya propietaria de Proton nos hacía recuperar la esperanza. 100 nuevos puestos de trabajo y mejoras en las cifras de ventas nos hacen soñar con una nueva plataforma en la marca y una nueva mecánica propia… pero además, nos hacen soñar con esa Lotus que en 2010 nos deslumbró a todos con una completamente renovada gama… con un nuevo Lotus Esprit.

Más allá de un icono de la automoción: estrella del cine

Lotus Esprit, historial del superdeportivo de Hethel

El Esprit es un icono para el automovilismo británico. Para el automovilismo mundial. Es uno de los peldaños más altos alcanzados por Lotus. La muestra más perfecta de como debería ser un deportivo de motor central británico en los 70 y 80. Pero el Lotus Esprit fue más allá. Fue más allá de los sueños de los aficionados al motor, de los cromos de los niños, más allá del asfalto, de las calles y carreteras para colarse en el cine… y por la puerta más grande imaginable para un coche británico: James Bond.

El Lotus Esprit puede colgarse la medalla de “coche de 007” y puede hacerlo frente a una Aston Martin que ha lucido también junto a 007 de la mano del DB5, el V8 Vantage o el DBS… pero no como lo hacía en 1977 el Lotus Esprit en “La espía que me amó” ¿quién no recuerda a ese Lotus Esprit blanco sumergiéndose bajo el agua con Roger Moore al volante?

Lotus Esprit, historial del superdeportivo de Hethel

Además del modelo anfibio de “La espía que me amó”, totalmente operativo, creado por una compañía de Florida tras un desembolso de 100.000 dólares y actualmente objeto de subasta, el Lotus Esprit volvió a repetir con el agente “al servicio secreto de su Majestad”, eso sí, en esta ocasión, recurriendo al Lotus Esprit Turbo. Atrás quedaba el Lotus Esprit blanco anfibio, ahora, en 1981, le tocaba el turno a un sobrealimentado Esprit que lucía en un tono anaranjado portaesquís en su parte posterior para la película “Sólo para tus ojos”, de nuevo, con Roger Moore como protagonista.

Pero la historia del Lotus Esprit con la gran pantalla no termina sólo con 007. No contento con ser el compañero de 4 ruedas de James Bond en 2 películas también ejerció de montura para Richard Gere en Pretty Woman, en esta ocasión, ya un modelo más moderno que el empleado por 007, un Lotus Esprit SE presentado en 1989, un año antes de que se estrenara la película.

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