De radares, tabaco y distracciones

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La DGT ha comenzado esta semana una campaña para concienciar de los peligros de fumar mientras se conduce por la distracción que esto supone. Esta campaña, como todas, se compone de un anuncio de TV, un poco de eco en los medios tradicionales, una frase en los paneles informativos y un poco de pitorreo entre la gente.

Las distracciones al volante son la primera causa de los accidentes, aunque no es habitual que sean el motivo de las campañas de la DGT. Decía alguien que sabe bastante de esto (y no por acumular multas) que la DGT es consciente de que la velocidad no es el mayor problema, pero las distracciones no dan dinero.

Como curiosidad y con ganas de buscarle tres patas al gato, para mí estas campañas también son una fuente de distracción: fijarte en qué pondrá el panel informativo y despues quedarte prendado del hipnótico cambio entre la frase en gallego y castellano. Hasta que paso por debajo del cartel mi cerebro se centra en esas luces alternando, el coche que llevo delante es secundario. ¿Para cuándo una campaña anti-campañas?

Pero esta vez me toca admitir que estoy de acuerdo con el motivo de la campaña. Porque no tiene sentido que todo sean prohibiciones, y lo de los radares da mucho que pensar. También conviene explicar que cada uno debe ser consciente de sus propias limitaciones a la hora de conducir y ser un poco responsable. Quizás lo que podría echarle en cara a la DGT es que puede que para mí utilizar el móvil no suponga una distracción mayor que fumar un pitillo para otras personas. Pero también admito que sería utópico hacer un análisis de capacidad de atención a cada persona.

Conclusión: no fumes mientras conduzcas. Podrás atender mejor a la carretera para evitar peligros, incluídos los radares.

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