CERRAR
MENÚ
DiariomotorLogo Diariomotor
Seguridad Vial

2 MIN

Las autopistas alemanas también provocan frustración

Fernando Moreno | 24 Sept 2009

Para cualquier automovilista al que le guste conducir, los conductores alemanes son merecedores de envidia. Alemania cuenta con la mejor red de autopistas no solo de Europa, sino de todo el planeta (las mundialmente famosas “Autobahnen”).

¿Quién no ha soñado alguna vez con surcar la campiña alemana al volante de un deportivo biplaza con el pie derecho estrujando la moqueta y el asiento del acompañante tapizado en suave piel y cubierto con la suave piel de un/una acompañante elegida para la ocasión?

Autopistas perfectamente asfaltadas, sometidas a un mantenimiento riguroso, muy bien señalizadas y, según la mitología popular, exentas de limitaciones genéricas de velocidad máxima, salvo zonas conflictivas. Vamos, a años luz de nuestras fatigosas y frustrantes autovías españolas.

Sin embargo, este paraíso de asfalto no parece ser tal a la luz de una encuesta efectuada por encargo del Deutscher Verkehrssicherheitsrat (DVR), algo así como nuestra DGT pero en versión alemana, esto es, más especializada y menos politizada. Según los resultados obtenidos, sólo el 6,7% de los conductores entrevistados afirmó disfrutar de la conducción por las Autobahnen.

Casi dos tercios de los encuestados (el 64,3%) indicaba como principal motivo de frustración la gran cantidad de atascos. Un porcentaje similar (el 62,5%) se quejaba, sobre todo, de las zonas de obra. Condiciones ambas que parecen ser el pan nuestro de cada día para los voluntariosos usuarios de las autopistas germanas.

El tercer motivo de enfado es el tráfico denso aderezado con los típicos “pilotos” pidiendo paso a base de ráfagas de luz. En cuarto lugar, algo que conocemos bien en las autovías de nuestra piel de toro: las típicas caravanas de camiones adelantándose unos a otros; un espectáculo que los alemanes suelen denominar “carreras de elefantes”.

Os aseguro, y lo sé por experiencia, que hace un par de décadas era posible recorrer por autopista todo lo que era la antigua República Federal Alemana sin que mi padre tuviera que levantar, salvo contadas ocasiones, el pie del acelerador. La ley lo permitía y, lo que es más importante, la densidad de tráfico de entonces también.

De propina, una pequeña curiosidad: en esta foto se ve la única salida hacia la izquierda que existe en toda la red de autopistas de Alemania.

Vía: autobahn-online.de (desgraciadamente, solo disponible en la lengua de Goethe).