Ferrari quiere acercar [aún más] la competición a los vehículos de producción

 |  @josetellaetxe  | 

En recientes declaraciones de Luca Cordero di Montezemolo, el máximo representante de Ferrari ha exteriorizado su malestar con ciertos condicionantes que a su modo de ver anulan la posibilidad de que el 100% de recursos aplicados a la competición puedan revertir posteriormente en la selecta clientela de sus vehículos de producción.

Como es ampliamente conocido, la actividad deportiva de la de Il Cavallino Rampante, en la actualidad se circunscribe fundamentalmente a la Fórmula 1, ámbito competitivo donde la escudería más laureada de todos los tiempos se ha hecho fuerte para explotar una imagen de exclusividad que sería descabellado poner en duda.

Sin embargo, la máxima expresión del automovilismo deportivo lleva tiempo apostando por un planteamiento cada vez más apartado de lo que vulgarmente se conoce como vehículos de calle, enfatizando el desarrollo de los modernos monoplazas en base a una utilización cada vez más abundante de la llamada simulación, y por tanto, alejandose peligrosamente de la necesaria experiencia en pista.

Sin pretender obviar que Montezemolo manifiesta en sus palabras a Autosport la pretensión legítima de que su equipo necesita volver a los derroteros que mayores beneficios le ha otorgado, incluso insinuando que La Scuderia podría volver a la Resistencia con equipo oficial, su queja al respecto de la importancia actual de los simuladores frente a las pruebas en circuito como método paliativo a la prohibición de los entrenamientos privados: «Es una broma. Nos han obligado a invertir mucho dinero en esas terribles y artificiales máquinas en lugar de hacer pruebas en Fiorano o Mugello», encierra también una seria reclamación como fábrica de automóviles deportivos.

La aerodinámica, auténtico bastión de la Fórmula 1 por su bajo coste relativo y altas prestaciones netas, supone una estimable ventaja frente a la costosa investigación en áreas más tradicionales, como la mecánica o el diseño de plataformas y propulsores. También es más sencilla de replicar en los simuladores, razón por la cual estos gozan en la actualidad de una importancia en algunos casos extrema, pero en todo caso, es difícilmente aplicable fuera de los circuitos amén de poco comprensible para el consumidor final.

Ferrari, por boca de su presidente, propinaba hace unos días un severo aldabonazo a los responsables del deporte: «Los test son menos caros que construir y desarrollar cada mes los simuladores. Esto es algo que en el futuro tenemos que discutir», señalando directamente a que la Fórmula 1 se aleja cada vez más de lo que el destinatario puede disfrutar cuando se sienta al volante de un superdeportivo, y que ese camino está resultando sumamente lesivo para una actividad que en el caso de Ferrari vende imagen, por supuesto, pero también experiencias exclusivas.

 

Fuente: Autosport
En Diariomotor: Ferrari, Ferrari P4/5, Fórmula 1

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  • maaden

    Limitar los motores o limitar la aerodinámica? Montezemolo se queja porque la batalla de la aerodinámica la han perdido (al menos hasta ahora), pero tiene razón en que la aerodinámica es mas difícil de trasladar a los coches de calle que mejoras mecánicas.
    A la f1 actual lo que le hace falta es definición, saber a donde quiere ir

    • Jose Tellaetxe Isusi

      Totalmente de acuerdo. La Fórmula 1 actual pretende sobre todo ser económicamente viable y a lo largo de las últimas décadas ha dado demasidos palos de ciego.

      Mike Gascoigne afirmaba no hace mucho: «Si nos dedicamos a trabajar únicamente en el motor para aumentar la
      velocidad en un 1%, tal vez nos tome tres o cuatro años y cueste
      muchísimo, pero si se recurre al túnel de viento podemos tener ese mismo
      resultado en mucho menos tiempo.» Y aquí radica el problema: el enfoque de la F1 apunta al área más discutible en su aplicación en los vehículos de calle.

      Y Ferrari quiere volver al viejo territorio de las pruebas en pista, precisamente porque la aerodinámica perdería peso en el proceso de diseño en favor de la mecánica, y ésta es más trasladable como valor añadido a su producto ;)

      Un abrazo

      Jose

  • xingular

    Que esto no se transforme en un repetidor de los lloros de Ferrari. En los coches de calle se usa la simulación mucho mas que en la F1 a nivel de fábrica, antes de producir el coche ¿Que chorrada es esta del ” enfatizando el desarrollo de los modernos monoplazas en base a una utilización cada vez más abundante de la llamada simulación, y por tanto, alejandose peligrosamente de la necesaria experiencia en pista”.
    ¿Es que ahora en fábrica, para el SEAT Ibiza, por ejemplo, hacen 15 o 20 prototipos como antaño y se dedican a rodar con el? Las pruebas que se hacen con los coches mula y prototipos son pocas y no pasan de 10 coches en total.
    Se vive en el diseño asistido por ordenador. Hoy mas que nunca si un F1 se “simula” estará mas cerca de lo que se hace en fábrica que nunca.
    Pero claro, esto en Ferrari/FIAT con un bagaje tecnológico inferior a otras marcas, tiene que doler y escocer.
    Empezando por aquí y terminando con la aerodinámica. Que tampoco es que sean unos ases.

    Las garras de Ferrari son alargadas, en verdad… A ver si ahora va a comenzar a ser esto un loro de lo que diga Montezemolo.

    • Jose Tellaetxe Isusi

      Sin ánimo de discutir estérilmente ni mucho menos ofender, te cuento que los modernos monoplazas tocan pista sin que intervengan mulas ni prototipos tradicionales en su desarrollo. Dicho lo cual, se posan sobre el asfalto tras haber acumulado horas y horas de prueba en el simulador, y que por ausencia de entrenamientos durante la temporada, toda su evolución posterior depende de estimaciones, más horas en el simulador y unas cuantas más durante los viernes de entrenos.

      Negar la validez de «enfatizando el desarrollo de los modernos monoplazas en base a una utilización cada vez más abundante de la llamada simulación, y por
      tanto, alejandose peligrosamente de la necesaria experiencia en pista» y a renglón seguido recordarnos en relación a un utilitario que «Las pruebas que se hacen con los coches mula y prototipos son pocas y no pasan de 10 coches en total», no implica negación alguna, sino que viene a recalcar que la experiencia en F1 tiene poco que ver en la actualidad con su propósito original.

      Independientemente de que estoy de acuerdo en que Ferrari no suele hacer las cosas donde debe hacerlas, ello no implica que Montezemolo, como representante de un constructor de superdeportivos, haga bien en recordar a la FIA que el deporte no puede basarse sólo en experiencias virtuales.

      Un abrazo

      Jose