Alerta por cambio involuntario de carril: el ángel de la guarda que evita que te salgas de tu carril

 |  @davidvillarreal  | 

Seguro que ya has oído hablar de la alerta por cambio involuntario de carril. Si estás pensando en adquirir un coche, es muy probable que este ya lo equipe, al menos como opción. Y si su elección depende de configurarlo con un paquete de seguridad que incremente tu factura, y desconoces su funcionamiento, también es muy probable que tengas no pocas dudas acerca de la conveniencia, o no, de añadir este extra opcional. Es por eso que queremos contarte para qué sirve la alerta por cambio involuntario de carril, cómo funciona, y los diferentes tipos que te puedes encontrar en el mercado.

¿Por qué es tan importante?

Somos conscientes de lo importante que resulta no perder la concentración al volante de un coche. La más pequeña distracción puede tener consecuencias fatales. La última campaña de concienciación de la DGT recurría a un mensaje muy claro que deberíamos grabar a fuego en nuestra mente “el 99% de tu atención no es suficiente”. Y generalmente esos despistes, ya sea por una distracción puntual o somnolencia, son los que provocan uno de los accidentes más peligrosos al que nos podemos enfrentar como conductores, a la salida de vía. Según las últimas cifras de sinestrialidad de la DGT, correspondientes a 2013, el 30% de los fallecidos en nuestras carreteras se produjeron por una salida de vía. Fue el tipo de accidente que, con diferencia, más fallecidos produjo (441 de 1.230 en vías interurbanas) y más heridos graves ocasionó (1.895 de 5.182 totales).

El sistema de alerta por cambio involuntario de carril: el concepto

De la necesidad de evitar estos accidentes, que en Europa también generan miles de fallecidos todos los años, surgió la alerta por cambio involuntario de carril. Este sistema intenta interpretar, de alguna forma, que hemos abandonado nuestro carril sin que esa fuera nuestra voluntad, es decir, por culpa de una distracción. Y la forma de interpretar que se ha producido esa distracción es tan sencilla como detectar esas líneas que delimitan el carril y comprobar que las hemos rebasado sin accionar los intermitentes para señalizar la maniobra.

¿Cómo detecta nuestro coche las líneas que delimitan el carril?

En el fondo, la tecnología que utilice nuestro coche para detectar el carril no es lo más importante, aunque sí ayuda a que la detección sea más efectiva, la anticipación mayor y por lo tanto se minimicen los riesgos. La tecnología empleada también depende del resto de sistemas de seguridad con los que contemos en nuestro coche, ya que un mismo sistema puede ser capaz de aglutinar un despliegue más o menos importante de ayudas a la conducción.

  • El sistema más sencillo y económico es el basado en sensores de infrarrojos, pero también el menos efectivo para predecir con cierta anticipación el cambio de carril antes de que hayamos rebasado las líneas horizontal es que lo delimitan. Un sensor es capaz de detectar las líneas gracias a un haz de luz infrarrojo reflejado en la pintura reflectante que se utiliza en ellas.
  • Es muy común también el uso de sistemas basados en videocámara y procesamiento de imágenes. Este sistema es interesante por ser capaz de detectar con efectividad la situación de los carriles y actuar en consecuencia antes de que rebasemos las líneas. También es muy útil en tanto la posibilidad de procesar imágenes también permite utilizar esa misma cámara para otras funciones tan interesantes como la detección de obstáculos en la carretera o la identificación de señales de tráfico, como límites de velocidad y prohibición de adelantamientos. Pero este sistema, en ocasiones, puede ser un tanto molesto al interpretar “falsos” cambios involuntarios en carreteras con muchas curvas – sin necesidad que rebasemos ninguna línea – y en condiciones de visibilidad adversa, por ejemplo con niebla.
  • El sistema más sofisticado, pero también costoso, es el del scanner láser. Es el más efectivo para proceder a la detección de los carriles y anticiparse con eficacia a ese cambio involuntario de carril, siendo capaz además de cubrir distancias muy superiores (puede ofrecer un alcance en torno a los 200 metros). Pero lo más interesante del scanner láser es su versatilidad a la hora de proporcionarnos un sinfín de funciones más o menos avanzadas, como detección de peatones, control de velocidad de crucero adaptativo con capacidad para ajustar la velocidad a la de los coches que nos preceden o incluso seguir la estela de un coche y realizar automáticamente los giros de volante.

Y tan importante, o probablemente más, como el sistema utilizado para detectar el cambio involuntario de carril, la respuesta que ofrecerá nuestro coche para advertirnos de lo que está sucediendo o incluso corregir automáticamente nuestra trayectoria para evitar un accidente.

  • Advertir al conductor de lo que sucede. Existen diferentes métodos para advertir al conductor de que ha abandonado, o va a abandonar, su carril aparentemente de manera involuntaria. Es muy común el aviso mediante una señal sonora, que en ocasiones es más intuitiva si cabe aprovechando el equipo de sonido estéreo para mostrarnos si se ha producido en el lado izquierdo o en el derecho. También es muy común avisar al conductor mediante una señal transparente para el resto de los ocupantes, como vibraciones en el volante, vibraciones en el asiento o un aumento ligero de la tensión del cinturón de seguridad.
  • Actuar en consecuencia. Cada vez más sistemas dedicados a avisarnos de un cambio involuntario de carril son capaces de ofrecer una solución al problema, es decir, de ayudarnos a recuperar la trayectoria. Estos sistemas – generalmente – no son capaces de solucionar por sí mismos y con efectividad una salida de carril que exija un giro de volante importante. Lo habitual es que estén pensados para ayudarnos, de manera muy intuitiva, a mantener la trayectoria antes de rebasar las líneas que delimitan el carril y, si las rebasamos, avisarnos de lo que sucede con una señal más agresiva, como la señal sonora o la vibración en el volante y en el asiento. Aunque sean los más caros y los menos comunes, ya hay sistemas que son capaces de realizar giros más acusados e incluso ofrecer una función semiautónoma de conducción, haciéndose cargo de los cambios de trayectoria automáticamente sin intervención del conductor. Aunque, de momento, y hasta la llegada del coche autónomo, el conductor sigue siendo el único responsable del control del vehículo en la carretera.

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  • Inferno

    La verdad es que los que he probado funcionan bien, si solamente salvan una vida los doy por bien empleados.