
Entre todos los matamos y ellos solos se murieron, pero aún hay vida más allá de los SUV, y ahora Opel quiere revivirlos
Los SUV han acabado con todo. Acabaron con los monovolúmenes, que durante años fueron la mejor opción para una familia, espacio a raudales y modularidad. Acabaron con los coupés, porque los SUV de línea más deportiva se convirtieron en el coche preferido del que buscaba un vehículo con presencia. Casi han acabado con los familiares de tres cuerpos, un tipo de carrocería que durante tanto tiempo tuvo tanto predicamento en Europa - tal vez








