Austin Hill se estrena en la carrera con menos clasificados de la historia de la Truck Series

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Empezó la fiesta de Daytona con la carrera nocturna de la Gander Outdoors Truck Series, primera prueba puntuable del año en NASCAR y que no solo cumplió con las expectativas sino que dio más de lo que se esperaba. 11 cautions iluminaron la velada en la carrera con menos camiones en meta de la historia de la Truck Series, con solo nueve coches de 32 en meta. Austin Hill ganó en su debut con el equipo de Shigeaki Hattori y encabezó el asalto del equipo campeón junto a figuras extrañas como Spencer Boyd o Angela Ruch, supervivientes de una cita para el recuerdo.

Christian Eckes salía en la pole position pero el empujón de los Gilliland no le valía y el padre David iba a boxes con un pinchazo, mientras Brian Dauzat pinchaba en la entrada de la primera curva y dañaba a Robby Lyons y a Natalie Decker en una larga caution durante la cual se limpió la pista. Harrison Burton pinchó justo antes de la resalida y fue doblado por la cabeza de carrera ocupada por Sheldon Creed y Brett Moffitt, que lideraron con los dos GMS en el primer segmento.

Creed perdió el liderato al maniobrar el pick-up de Jordan Anderson en el pit lane, aunque Johnny Sauter fue aún más lejos al no parar y tomar la primera posición. Tyler Dippel perdió el control en el pelotón y chocó con Ray Ciccarelli y Chris Fontaine camino a la segunda caution de la noche. Moffitt y Creed se juntaron demasiado y recibieron la bandera negra (drive-through) por ir pegados en la recta trasera, hecho prohibido que no requiere de aviso para ser sancionado. Sauter, Stewart Friesen, Ben Rhodes, David Gilliland y Spencer Boyd formaban el top 5 en la segunda parte.

Todd y David Gilliland salieron primeros de boxes en busca del triunfo y el ex piloto de la Cup Series encabezó el pelotón individual con Burton, Hill y demás pilotos sorprendentes como Cody Roper y Angela Ruch. Tardó poco en llegar el primer Big One de la carrera, cortesía del empujón de Creed a Jordan Anderson, que se fue contra el muro de la curva 4 y arrastró a Sauter, Grant Enfinger, Moffitt y Friesen. Burton y David Gilliland perdieron una vuelta por sanción al adelantar al coche de seguridad en su entrada al pit lane, aunque no todos entraron para rellenar el depósito; Eckes y Sauter abandonaron por los daños del Big One previo.

Rhodes, Hill, Roper y Clay Greenfield lucharon en las cuatro primeras posiciones hasta que estos dos últimos se tocaron y Roper se fue al muro de la recta de meta a falta de 24 giros para el final. Hill pasó entonces a ser más defensivo y cerró los ataques de Rhodes y Greenfield ante la cercanía del instante decisivo, pero no pudo evitar ser rebasado por Rhodes y Friesen. Burton y Todd Gilliland colisionaron en la recta trasera y los dos jóvenes pilotos del Kyle Busch Motorsports tuvieron que retirarse, siguiéndoles poco después el camino del trompo Greenfield y Timothy Peters.

Rhodes y Crafton se entendieron en la resalida a tres vueltas pero Crafton atacó demasiado pronto a su compañero y fue apartado, empujando Creed a Gus Dean y éste al líder Rhodes. Hill vio el hueco y se apartó a tiempo del Big One, en el que también chocaron Creed, David Gilliland, Crafton y los dañados Greenfield y Friesen. Austin Wayne Self se llevó por delante a Bobby Gerhart en el primer Overtime y apenas nueve camiones tomaron el segundo, dónde Hill aguantó los intentos de Enfinger y Ross Chastain para llevarse un sorpresivo triunfo en otra carnicería incluso más elevada de lo habitual.

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