Joest cesará su relación con Mazda después de Sebring

 |  @Victor_Forner  | 

El Mazda RT24-P fue un coche complicado desde su inicio. Utilizando la base del Riley-Multimatic, tuvo una primera temporada difícil, mostrándose como el peor de los coches de la categoría DPi, gestionado por SpeedSource Race Engineering. Algo que no fue una sorpresa, ya que en el resto del mundo, la base de LMP2 sobre la que estaba construida tuvo uno resultados muy pobres, y prácticamente ningún equipo se aventuró a utilizarlo, estando en desuso a día de hoy. A mitad de 2017, el equipo Joest comenzó la gestión de los coches, empleando su experiencia previa con los Audi LMP1 durante muchos años.

Varios test después, tanto en América como en Europa, focalizados en mejorar la fiabilidad del coche, que fue su punto flaco desde el inicio, los llevaron a inscribir de nuevo dos coches para toda la temporada 2018 del IMSA. De nuevo la fiabilidad les falló en Daytona, abandonando ambos coches, y siendo habitual verlos con problemas de temperatura del motor, llegando incluso a incendiarse en alguna ocasión. Conforme fue avanzando la temporada, se empezaron a ver mejorías, pese a que la categoría había aumentado su nivel con la entrada de Acura y Penske. El punto álgido llegó en Petit Le Mans, donde acabaron ambos coches en el podio, aunque la victoria se les escapó por los pelos. Previamente, también habían perdido un triunfo que tenían prácticamente hecho en Laguna Seca, por un error de pilotaje al doblar a otro competidor.

Para la temporada 2019, las expectativas eran altas, y Joest esperaba estar luchando por el campeonato desde el primer momento, teniendo unas alineaciones muy sólidas tanto para las carreras cortas como para las de resistencia, con nombres como René Rast, Timo Bernhard u Oliver Pla. Oliver Jarvis consiguió la pole en las 24 horas de Daytona, pero la fiabilidad les volvió a jugar una mala pasada, dejando de nuevo a los dos coches fuera. La temporada mejoró a partir de Mid-Ohio, donde subieron al podio por primera vez, para encadenar posteriormente dos dobletes en Watkins Glen y en Mosport. Esta primer fue la primera victoria del coche, dos años y medio después de su debut.

Una tercera victoria consecutiva en Road America hacía soñar a la marca nipona con poder pelear los puestos de cabeza de la general, pero las últimas carreras de nuevo no fueron como esperaban, afectados también por el Balance of Performance. Aún así, el balance de la temporada ha sido positivo, peleando por carreras de manera más regular. Pero todo esto llegará a su fin, al menos con el equipo Joest, después de Sebring, según informa sportscar365.com. El fin del acuerdo en marzo puede provocar que los coches cambien de estructura a mitad de temporada, anuncio que no debería tardar en hacerse oficial.

Vía | sportscar365.com

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  • OneCarlos

    les mejoran el auto y los largan, que Joest compre un Cadillac y sean dictadores absoluto de la categoría o tener los Nissan (poco probable) que al menos la base es harto mejor que la del Mazda.