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Sin miedo y sin dudas: las 9 claves para dar el salto al coche eléctrico

Javier López | @jlopezbryan96 | 16 Mar 2022
Tipos Recarga Coche Electrico  02
Tipos Recarga Coche Electrico  02

El coche eléctrico es una realidad cada vez más plausible, y es por ello que es necesario conocer todos los detalles que estos albergan. Son muchos potenciales usuarios de esta mecánica los que tienen dudas al respecto, y es que no es ninguna sorpresa que, por mucho que los coches eléctricos lleven un tiempo entre nosotros, sigan generando cierto escepticismo. Así que, en lugar de empezar la casa por el tejado, vamos a resolver los misterios que envuelven al vehículo eléctrico, su mecánica, tiempos de carga y costes.

¿Qué es un coche eléctrico?

Lo primero es lo primero, saber qué es un coche eléctrico. Estamos ante un tipo de vehículo que, a diferencia de un híbrido, recurre única y exclusivamente a mecánicas eléctricas. Su esquema se encuentra conformado por una batería de gran capacidad encargada de almacenar la energía eléctrica que se envía a un motor -o dos, depende del coche eléctrico- y este a las ruedas para generar el movimiento.

La batería requiere de abastecimiento, y este lo consigue o bien por medio de tomas de corriente convencionales, o bien por medio de un cargador específico de alta capacidad ideado para reducir considerablemente el tiempo de espera.

¿Qué diferencias hay entre un coche eléctrico y uno de combustión, ya sea diésel o gasolina?

La principal diferencia entre un coche eléctrico con uno de combustión, ya sea diésel o gasolina, la encontramos en su apartado mecánico. Los primeros, como ya hemos mencionado, recurren a un sistema de propulsión totalmente eléctrico, es decir, no hacen uso de ningún combustible que puedan quemar.

Por norma general, los coches eléctricos llevan sus motores instalados en los ejes, mientras que la batería se encuentra repartida por los bajos del mismo. De esta manera, los eléctricos pueden gozar de un maletero delantero donde normalmente se encuentra el motor de combustión.

Esto permite que los vehículos eléctricos cuenten con un centro de gravedad más bajo, aunque como contrapunto nos encontramos con un mayor peso en general. Además, estos obtienen la energía para moverse de la electricidad, por lo que no tenemos que acudir a una gasolinera convencional para nada.

¿Qué ventajas tiene un coche eléctrico frente a uno de combustión?

Aunque son muchos los retractores del coche eléctrico, estos cuentan con una serie de ventajas frente a los vehículos tradicionales de combustión. La primera de ellas es la suavidad de marcha, el silencio y el confort, aspectos ideales para movernos por ciudad, terreno en el que, de momento, el coche eléctrico se siente más cómodo.

También gozamos de una menor complejidad mecánica al existir menos componentes en el propio coche. Y es que, al fin de cuentas, y salvando mucho las distancias, los coches eléctricos tienen dos motores eléctricos y una batería. No existen filtros, cárter, bielas o pistones.

Por otra parte también cuentan con importantes ventajas fiscales. La primera de ellas es que los coches eléctricos están exentos de pagar el impuesto de matriculación, mientras que la segunda es la etiqueta CERO de la DGT, a cuyos usuarios les permite aparcar de manera gratuita en la zona SER y acceder al corazón de las grandes ciudades.

También podemos beneficiarnos de importantes descuentos gracias al Plan MOVES III, que sigue en vigor tanto para coches eléctricos como para coches híbridos enchufables. A su vez, debemos tener en cuenta la ausencia de caja de cambios en los coches eléctricos y la forma en la que estos gestionan la entrega de potencia, siendo inmediata al contrario que en un coche de combustión.

Pero, ¿qué desventajas tienen los coches eléctricos frente a los de combustión?

Y es que también debemos tener en cuenta que los coches eléctricos no son perfectos, y tienen ciertas desventajas frente a los coches gasolina y diésel. La primera de todas es escasa red de carga, a lo que debemos sumarle largos periodos de espera para poder abastecer la batería de nuestro coche eléctrico.

En el mejor de los casos podemos estar hablando de 50 minutos, pero ello implica un cargador de alta potencia -de los cuales aún no hay muchos en España-, un precio similar al de llenar un depósito de gasolina y un tiempo de carga igualmente alto frente a llegar a la gasolina y repostar. Además, la compra de un coche eléctrico implica instalar un punto de carga en nuestra casa, de lo contrario carece totalmente de sentido su adquisición.

Y ahí encontramos también otro de los grandes inconvenientes de los coches eléctricos, el precio de compra. Y es que, aunque el Plan MOVES III sea una opción factible para abaratarlo, estamos ante un tipo de movilidad no apta para todos los bolsillos.

Además, la autonomía del coche eléctrico es, por norma general, escasa, por lo que plantear un trayecto algo largo a los mandos de uno puede convertirse en toda una odisea. También está su batería que, al igual que sucede con otros elementos que dependen de una, esta se degrada con el tiempo y pierde capacidad.

¿Cómo puedo cargar un coche eléctrico?

Uno de los rasgos más característicos de un coche eléctrico es la forma en la que este se carga, puesto que cambia totalmente respecto a echar gasolina o diésel en un coche de combustión. Así, nos encontramos con diferentes métodos para cargar al coche eléctrico, que todos ellos pasan por conectarlo a una red eléctrica.

El primero de todos es el más sencillo y obvio, conectarlo a un enchufe normal y corriente. Funcionará y cargará el coche, pero lo hará muy despacio y no es altamente recomendable. El segundo método es recurrir a un wallbox de 7,4 kW de potencia, el cual instalarán en nuestra casa y nos permitirá agilizar la cagar además de poder hacerlo desde la comodidad del hogar.

Por último podemos recurrir a tomas de carga públicas, cuya potencia suele ser de 50 kW, más que suficiente para recuperar un 80% de la batería en poco tiempo. Eso sí, debemos tener en cuenta que estas dependen de factores externos como que no estén ocupadas por otros vehículos y que funcionen adecuadamente.

¿Cuánto cuesta cargar un coche eléctrico?

Es una de las grandes preguntas, pero lo cierto es que tiene una respuesta muy ambigua. Esto se debe a que depende de muchos factores, tales como el tamaño de la batería del coche, la potencia que este admita, la potencia contratada en casa y la potencia a la que tengamos acceso.

Si cargamos en casa dependerá también del momento en el que enchufemos nuestro coche. Si lo cargamos en un parking público no pagaremos nada más allá del estacionamiento, y si recurrimos a una carga pública dependerá también de otros factores. Por ejemplo, de si la empresa tiene algún sistema de afiliación que nos pueda reducir el precio, si por utilizar sus servicios para otros menesteres nos podamos beneficiar.

Sea como fuere, haciendo uso de un cargador de máxima potencia y recuperando el total de la capacidad de batería del coche, podemos hablar de un precio similar a llenar un depósito de gasolina.

¿Cuánto se tarda en cargar un coche eléctrico?

Otra pregunta cuya respuesta depende de numerosos aspectos. Al igual que ocurre con el precio, el tiempo de carga dependerá del tamaño de la batería, de la potencia contrata, de la potencia que admita el coche y de la potencia de carga a la que tengamos acceso.

En caso de hacer uso de un enchufe convencional, estamos hablando de aproximadamente 20 horas en el mejor de los casos y de un día entero en el peor. Si recurrimos a un wallbox de 7,4 kW podríamos hablar de un tiempo de espera de entre 6 y 8 horas. Mientras que si hacemos uso de un cargador público de 50 kW, el tiempo se reduce sustancialmente hasta una hora y media aproximadamente.

¿Cuánta autonomía tiene un coche eléctrico?

La autonomía de un coche eléctrico es uno de los factores clave, puesto que indica la capacidad de recorrido y, teniendo en cuenta que cargarlo no es tan rápido como echar gasolina, su importancia crece. Esta cifra depende, principalmente, de la capacidad de la batería, aunque lógicamente se ve afectada también por aerodinámica, peso, estilo de conducción de cada conductor, entorno en el que circule el coche, orografía y densidad del tráfico entre otros aspectos.

Así, y como ocurre con los coches de combustión, nos encontramos con diversos tipos de vehículos eléctricos con los que también varían potencia y autonomía. De esta forma, podemos encontrarnos con coches eléctricos en el mercado con autonomías homologadas que van desde los 280 kilómetros hasta por encima de los 500 kilómetros, aunque eso sí, bajo el ciclo WLTP, por lo que en un uso real podemos ver cifras cercanas a las declaradas pero no exactas.

¿Son los coches eléctricos más caros que los de combustión?

Por norma general sí, los coches eléctricos son siempre más caros que sus homólogos de combustión. Esto se debe a que estamos hablando de una tecnología relativamente moderna que requiere de una alta inversión, por lo que para amortizarla es necesario establecer precios altos. No obstante, y en busca de fomentar el uso del coche eléctrico, existen ciertas ayudas dispuestas a abaratarlo.

En el caso de España nos encontramos con el Plan MOVES III, el cual presta ayudas de hasta 7.000 euros para particulares, autónomos y administración en caso de adquirir un vehículo eléctrico con al menos 90 kilómetros de autonomía y entreguemos un coche para achatarrar.