Diésel, gasolina o híbrido: ventajas e inconvenientes

José Luis Gómez  | 
The New Volkswagen Golf Gtd, Gti Und Gte

A la hora de adquirir un nuevo coche es muy recurrente hacerse esta pregunta. Es más, incluso también podríamos plantearnos las opciones de eléctrico, GNC y GLP, pero para este caso me gustaría excluir estos tres, y solo considerar las tres alternativas que pueden disfrutar cualquier persona donde quiera que resida. Esto se debe a que no en todos los lugares hay puntos de recarga eléctrica de alta velocidad (y completar una recarga en unos doce o quince horas en un enchufe doméstico lo considero una experiencia traumática, créeme, sé de lo que hablo), sin olvidar que la red de gasolineras con GLP no llega a todos los lugares, aunque ciertamente se podría considerar suficientemente amplia, cosa que por desgracia no sucede con la red de gasolineras GNC.
 

¿Qué factores influyen en la elección del combustible?

Antes de analizar los pros y contras de cada uno vamos a repasar qué factores harán decantar la balanza a favor de uno u otro tipo de combustible. Principalmente distinguimos tres:

Desplazamientos (ámbito y distancia). El tipo de desplazamiento que pretendemos realizar con nuestro coche es el factor clave y más importante. Por un lado debemos tener en cuenta el clásico del número de kilómetros que recorremos al año, pero no solo ese aspecto importa. También es necesario considerar dónde realizamos esos kilómetros (ciudad, carretera o autovía, qué ciudad…), así como la longitud de cada trayecto o si realizamos algún viaje largo al año.

Presupuesto. Según el tipo de combustible, a igualdad de modelo, el precio de venta es distinto. Por lo general, el precio base de un vehículo movido a gasolina es considerablemente menor, seguido del vehículo diésel, y terminando por el híbrido, aunque la diferencia entre estos dos últimos no suele ser especialmente marcada. Sin embargo, este factor debería ser el menos importante, ya que la idea al plantearse esta cuestión para la compra del vehículo es que a largo plazo resulte más económico, independientemente de la inversión inicial, aunque si bien es cierto, esa inversión inicial se puede ver lastrada por varios motivos: obtención de la financiación, capital ahorrado…

Intangibles. Con esto me quiere referir a todos los factores que son una serie de sensaciones, en su mayoría no lógicas ni racionales, y que no son cuantificables ni materiales. Por ejemplo, por lo general un motor gasolina proporciona un mayor placer de conducción, un carácter más deportivo, así como un menor nivel de ruido, vibraciones y rumorosidad. Así, un vehículo híbrido es más acorde con un modo de vida asociado a una cultora verde o ecologista, sin olvidar por otro lado las ventajas fiscales, legislativas y de movilidad que lleva aparejadas. Pero como bien decía, esta es mi opinión, mientras que otra persona puede preferir la conducción de un diésel antes que el de un gasolina, por mil u una rones, y todas ellas tan válidas y legítimas como las mías.
 

Coche diésel

Volkswagen Golf Gtd
Los vehículos con propulsor diésel gozaban hasta hace relativamente poco de una gran popularidad, copando los primeros puestos en los rankings de ventas desde finales de los 90. Sin embargo, desde el dieselgate, junto a la mala prensa y fama de foco contaminante este tipo de propulsores está siendo profundamente denostado, pero de forma injusta, ya que los nuevos propulsores que cumplen la exigente normativa Euro VI son los suficientemente ecológicos y respetuosos con el medioambiente, además de contar con un consumo muy bajo unido a que el precio del diésel es de media unos 0,10-0,15 €/l más económico que la gasolina.

En general, un diésel es adecuado para alguien que realice bastantes kilómetros al año (más de 15.000 – 20.000 km), y en su mayoría por carretera o autovía, fuera de ciudad. Así, este tipo de combustible le proporciona un bajo coste por kilómetro (poco consumo, combustible más económico). Además, un motor diésel, además de ser muy agradecido cuando se circula a ritmos mantenidos, no es tan sensible en cuento al consumo cuando se práctica una conducción deportiva o rápida.

Añadir que de cara a los diversos sistemas anticontaminación que lleva instalados, también resulta más positivo este tipo de desplazamientos largos. Por ejemplo, en el caso del filtro antipartículas, la temperatura es lo suficientemente alta para que se dé una regeneración pasiva, y no que se tenga que aumentar a propósito la temperatura (regeneración activa) para limpiar el filtro, que es lo que sucede cuando los desplazamientos son de carácter urbano, evitando tanto problemas de fiabilidad como de contaminación (no causa el mismo efecto que ir expulsando las partículas progresivamente en amplias zonas “despobladas” como una autovía, que de golpe parados en un semáforo junto a un paso de cebra).

Ventajas del diésel:
• Menor consumo.
• Combustible más económico.
• Mayor par motor (ideal mara grandes SUVs, furgonetas o vehículos todoterreno).
• Mayor autonomía.
• Menor emisiones de CO2 que un gasolina.

Inconvenientes del diésel:
• Mayor precio de compra del vehículo.
• Mantenimientos más costosos (ITV, revisiones, seguro…).
• Posible legislación futura a corto plazo no muy favorable.
• Mayor emisiones de NOx frente a un gasolina.
 

Coche gasolina

Diesel Gasolina Hibrido Motor Mito Qv
Es el tipo de combustible en el que debes fijarte si recorres pocos kilómetros (menos de 15.000 al año), y en su mayoría fuera de ciudad, a no ser que quieras huir de algunos de los inconvenientes de los vehículos híbridos; aunque con el uso del downsizing cada vez estos pequeños motores le están comiendo más terreno a su equivalente en diésel. Por otro lado, y apelando a las emociones, si lo que buscas es un carácter deportivo o más pasional, lo más seguro es que también te decantes por un motor gasolina.

Ventajas de la gasolina:
• Coches más baratos de adquirir.
• Vehículos más ligeros (un motor gasolina pesa menos que uno diésel, y con respecto a uno híbrido ahorra el peso de las baterías y motores eléctricos).
• Menor coste de mantenimiento (ITV, revisiones, reparaciones…).
• Por lo general cuentan con una mayor fiabilidad.
• Menor emisiones de NOx que un diésel.

Inconvenientes de la gasolina:
• Mayor consumo.
• Combustible más caro.
• Mayor emisiones de CO2 frente a un diésel.
 

Coche híbrido

Diesel Gasolina Hibrido Bmw 330e 1
A día de hoy, con usar simplemente el término híbrido no bastaría para saber a qué tipo de propulsión híbrida nos estamos refiriendo, si no que deberíamos de precisar. Por un lado, decirte incluso que los vehículos que funcionan con GLP y GNC son híbridos a ojos de la DGT, ya que funcionan con dos tipos de combustible diferente: gasolina y gas. Sin embargo, yo soy más partidario de la corriente que defiende aplicar el término híbrido a los que emplean gasolina o diésel más electricidad.

Dentro de los vehículos híbridos podemos distinguir los de baja hibridación (que normalmente emplean un sistema a 48 V para ayudar en ciertas operaciones como la de arranque), los híbridos convencionales (que poseen un motor de combustión apoyados por uno eléctrico junto a una pequeña batería que se recarga por la energía procedente del propio motor térmico y de las frenadas) y los híbridos enchufables (que tienen un motor de combustión y otro eléctrico con una batería de mayor tamaño que también puede recargarse mediante una toma de carga).

Desde mi punto de visto, son los híbridos enchufables en los que deberíamos fijarnos, ya que presentan un mayor número de ventajas frente a los convencionales. Para empezar, tienen una batería de mayor tamaño, que unida a unos motores eléctricos más capaces, permiten circular en modo totalmente eléctrico unos 50-60 km, y con ello obtener la etiqueta cero emisiones, además de poder recargar la batería con una toma de carga.

En base a lo expuesto, es el vehículo ideal si realizas desplazamientos urbanos que no superen los 50-60 km diarios. Ello te permite recargar todas las noches la batería de tu coche para ir a trabajar al día siguiente sin gastar ni una gota de combustible. Además, como cuenta con la etiqueta de cero emisiones podrás acceder a ventajas como circular por el carril BUS/VAO, aparcamiento gratuito, ayudas para la adquisición de un vehículo no contaminante o poder entrar a zonas restringidas. Es decir, de nuevo todo un acierto para uso urbano, sobretodo en grandes urbes como Madrid o Barcelona.

Ventajas del híbrido enchufable:
• Cero consumo de combustible para desplazamiento cortos, lo que puede suponer un grandísimo ahorro.
• Acceso a la etiqueta cero emisiones.
• Ventajas como uso del carril BUS/VAO o parking gratuito.

Inconvenientes del híbrido enchufable:
• Mayor coste de adquisición del vehículo.
• Mayor peso del coche (de media en unos 150 kg, lo que se traduce en un peor comportamiento dinámico y en un mayor consumo cuando dependemos del motor de combustión).
• Pérdida de espacio de maletero (debido a las baterías).
• Necesidad de disponer de un punto de carga, como un garaje donde dejarlo toda la noche cargando.
 

Conclusiones

Fabian Kirchbauer Photography
Al final todo se resume en una cuestión de “echar números”, teniendo bien claro el tipo de desplazamiento que vamos a realizar, aún a grandes rasgos es lo expuesto a lo largo de este artículo. Lo que sí está claro es que a día de hoy el mercado actual ofrece un amplio abanico de posibilidades capaz de satisfacer cualquier situación y necesidad. Aunque si bien es una cuestión de echar números y darle a la hoja de cálculo, cuando entra en juego el factor de los intangibles la cosa cambia…

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  • Leonmafioso

    Los híbridos, a menos que recorras una distancia en la cual no se active el motor a combustión, contaminan más que un motor puramente a combustible, ya que el constante activar y desactivar el motor a gasolina o diesel hace que los sistemas anticontaminación no alcancen su temperatura óptima de funcionamiento, con lo cual se logra que emitan CO en el caso de los motores a gasolina y NOx en el caso de motores a gasoil. A menos que los vehículos cuenten con sistemas de precalentamiento en el catalizador y sistemas de reducción catalítica selectiva (vulgarmente el AdBlue).