Bienvenido al futuro: BMW dejó atrapado a un ladrón en un BMW Serie 5 gracias al control remoto móvil

 |  @davidvillarreal  | 

El coche conectado ya está aquí. De los localizadores GPS de antaño, hemos pasado a sistemas sofisticados, y relativamente económicos, que permiten que nuestro coche esté permanentemente conectado en internet. Un buen ejemplo son los servicios BMW ConnectedDrive, que en el nuevo BMW Serie 5 permitirían abrir y cerrar las puertas, conectar la calefacción o el aire acondicionado, o incluso ver el entorno que rodea a nuestro coche gracias a sus cámaras de aparcamiento, desde nuestro teléfono móvil. Estas funciones que, poco a poco van estandarizándose en la industria del automóvil, permitieron a BMW bloquear las puertas de un BMW Serie 5 con un ladrón dentro, y localizar la posición del vehículo, para facilitar su arresto.

Sucedió hace unos días en Seattle, tal y como contaba CNET. Según narró Jonah Spangenthal-Lee, responsable de la comunicación del departamento policial de Seattle, un ciudadano había alertado de la sustracción del BMW un domingo por la mañana. Al parecer, y en un descuido bastante peligroso, el conductor había aparcado en el garaje, con las puertas abiertas, y las llaves dentro, el BMW 550i que le había prestado su amigo, que se había casado el día anterior.

Pero, por suerte, el incomprensible descuido de su amigo no le amargaría la luna de miel gracias a la intervención de la tecnología.

Al percatarse de que el BMW 550i robado contaba con los servicios de conectividad de la marca, se pusieron en contacto con la asistencia de BMW para localizar el vehículo. Aunque esta tecnología no ha sido concebida para dejar atrapado a un ladrón en el interior de un vehículo, sino para establecer su localización en caso de sustracción, o incluso poder abrir las puertas en caso de pérdida de las llaves, BMW consiguió bloquear las puertas atrapando al ladrón. Mientras tanto, comunicaron al ladrón su situación, con un mensaje que según el responsable de la policía – espero que en una interpretación ficticia de lo acontecido – fue del tipo “estás atrapado”.

Cuando la policía acudió a la localización en la que se había detenido el automóvil, se encontró con el ladrón, dormido en el asiento del conductor, y el motor del coche encendido. Con lo cual su detención, en la que también se le aprehendió una pequeña cantidad de metanfetamina, no pudo ser más sencilla.

En fin, una situación extravagante, digna de una serie de televisión como Breaking Bad, que más allá de lo anecdótico nos muestra un ejemplo más de cómo la tecnología transformará por completo situaciones cotidianas como un intento de robo.

Por otro lado, y como bien comentan en Menéame, la situación no solo plantea muchas dudas en lo que respecta a la seguridad informática en nuestros coches, sino también a la privacidad y el acceso que pueda tener una marca a sus productos. Recientemente asistimos a un caso que generó mucha polémica y opiniones encontradas, la negativa de Apple a dar acceso al FBI al desbloqueo de sus teléfonos móviles en la investigación del tiroteo de San Bernardino. La posición firme de Apple pretendía evitar precisamente que terceros, ya sean gobiernos, o particulares, pudieran acceder a los teléfonos móviles de sus clientes.

De ahí que, en el caso de BMW, para muchos también sea importante cuestionar la legitimidad de una marca para poder bloquear sus automóviles a distancia, aún sabiendo que en este caso había un robo denunciado de por medio, y se realizaba a petición de su cliente.

Por otro lado está otro tema aún más complejo y que seguro dará mucho de qué hablar en los próximos años. La cantidad de funciones de un automóvil que podrán controlarse de forma remota aumenta la preocupación ante lo que podría suceder si alguien tuviera acceso a ellas e intenciones maliciosas. Una razón de más, si no para oponerse a un avance que será muy beneficioso para la industria y para nuestras vidas, sí para exigir a los fabricantes que extremen la precaución y establezcan soluciones de seguridad a la altura del nivel crítico de esas mismas funciones que podrán manejarse a distancia.

Nota: el de las imágenes es un BMW Serie 5 de nueva generación, con los últimos sistemas de conectividad de BMW, y no el BMW 550i de la historia.

En Diariomotor:

Lee a continuación: BMW Serie 5 2017: ¿cuánto cuesta? Ya sabemos su precio

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  • mermadon

    Yo no soy un lladre, pero me encierran en un coche remotamente y hago vandalismo de andar por casa…. Me cargo el salpicadero, las pantallas, arranco la palanca de cambios, rajo todos los asientos y guarnecidos hasta dejarlo en esqueleto sacando toda la espuma y finalmente una buena patada en la ventanilla y salgo.
    Y si me acusan podré decir que el coche ya estaba así… Yo no he sido.
    Lo que faltaba XD

  • esaf

    ¿Y por qué el ladrón no rompió el cristal de la ventanilla y escapó?

    • Juan

      Prueba a romper una ventanilla con las manos a ver si puedes. No vale usar piedras ni martillos

      • mermadon

        Juan, eso es como preguntarle a un oso si puede cagar en el bosque. No sería tan imbécil para destrozarme las manos… Una buena patada giratoria a lo Chuck Norris y listo, es lo más inteligente. XD

        • Maximiliano Argenio

          no creo que puedas romperlo, trabajo en mercedes Benz y los cristales son laminados por insonorizaciones. dentro del habitáculo del vehículo hay muy poco espacio para tomar “Carrera” para el impacto, o generar un movimiento optimo para generar fuerza.
          definitivamente es un gran caso y ojala puedan seguir aplicándolo, sin que existan errores o equivocaciones, sino siempre está un “derecho humano” que rescate al delincuente…

          • mermadon

            Si es blindado ya no digo más ná XD

  • Alexkidd

    Vaya tontería. Puede la operadora bloquearme el móvil a distancia después de un robo o se considera falta de privacidad?

  • culturadelmotor.blogspot.com

    La cara que se le debió quedar al ladrón tenía que ser un poema.

    Está claro que todo avance en seguridad es poco y desde luego que desde dentro es muy difícil romper un cristal sin más que tus manos.