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Curiosidades

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El Bugatti Mistral esconde un huevo de Pascua cargado de historia y digno de una película de Spielberg

Elena Sanz Bartolomé | 27 Ago 2022
Bugatti Elefante  01
Bugatti Elefante  01

El Bugatti Mistral es muchas cosas. Es un modelo con una tirada limitada de 99 unidades, es un vehículo que cuyo precio arranca en cinco millones de euros y, según la marca, será el último en montar el legendario motor W16 de Molsheim. Es, también, un coche que tiene un huevo de Pascua que nos recuerda la película de Parque Jurásico: ¿por qué? Os lo contamos a continuación.

Durante la presentación en sociedad del Bugatti Mistral, Frank Heyl, subdirector de Diseño de Bugatti, habló con los compañeros de Motor1 y confesó que para los detalles no habían reparado en gastos. Tanto es así que se permitieron el lujo de incluir un huevo de Pascua que a más de uno le recordará a Parque Jurásico. Si echáis un vistazo en detalle a la palanca de cambio, descubriréis una inserción en ámbar: dentro no hay un mosquito, sino un elefante.

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Por si hay algún despistado en la sala, el Doctor John Parker Hammond fue el encargado de planificar y construir el parque temático en torno al cual gira el libro de Michael Crichton y la película de Steven Spielberg, inspirada en dicha publicación. El personaje usaba un bastón para mitigar los efectos de su mermada movilidad y ese complemento estaba coronado con una esfera de ámbar pulido que contenía un insecto dentro: de ahí la comparación.

El elefante de Rembrandt Bugatti

El equipo de Diseño de Bugatti pensó que sería buena idea incluir esa figura por dos razones: se identifica con la marca y rinde homenaje a la familia del fundador. Para entenderlo hay que conocer la historia de ese elefante que se levanta hacia el cielo, prácticamente, erguido sobre sus patas traseras. Fue una escultura creada por Rembrandt Bugatti, el hermano pequeño de Ettore: el fundador de la marca.

El Bugatti Type 41 Royale (1926-1933) llevaba en la tapa de su radiador aquel inconfundible elefante rampante. Fue la guinda para el proyecto de Ettore Bugatti, que quiso crear el coche más lujoso de todos los tiempos. El resultado fue una enorme berlina, impulsada por un motor basado en la mecánica de un avión: tenía ocho cilindros en línea y una potencia de 300 CV… en los años veinte. No es de extrañar que alcanzase los 200 km/h aunque tuviera un peso de 3,5 toneladas

Sólo se construyeron seis unidades de las 25 que estaban previstas porque era un coche muy caro: costaba 100.000 marcos alemanes, es decir, tres veces más que sus rivales directos de Rolls-Royce y diez veces más que otros modelos de la casa. Con él, desapareció el elefante a pesar de que era un símbolo de fortuna y buena suerte: algo que escaseaba en la historia de la familia Bugatti.

Sin embargo, con el tiempo, el elefante de Rembrandt Bugatti sí se convirtió en un símbolo reconocible en el merchandising de la marca.