¿Qué función tienen esos cables negros que a veces cruzan nuestras calles y carreteras?

 |  @sergioalvarez88  | 

Puede que en más de una ocasión te lo hayas preguntado. Vas conduciendo por una calle de tu ciudad o una carretera, y atravesando la carretera encuentras uno o dos cables, perpendiculares al sentido de la marcha. Son relativamente finos – no son más gruesos que un cable convencional de corriente – y no parecen estar conectados a radares o equipamiento industrial. En ocasiones, estos cables desaparecen en días o incluso horas. ¿Cuál es su verdadera función? No te preocupes, en este artículo te explicaremos su importante función en el diseño y mantenimiento de nuestra red viaria.

Estos cables son denominados “tubos neumáticos”, y son usados en todo el mundo para analizar el tráfico que circula por una carretera o calle. Estos cables están huecos, y por ellos circula aire. Cuando un vehículo pasa por encima de ellos, el aire es comprimido y expedido hacia ambos lados del cable. En uno de sus extremos hay un pequeño sensor mecánico, un “interruptor” que manda una señal eléctrica a un sistema de conteo, normalmente articulado en la forma de un sencillo software. Además de contar el número de vehículos en un marco temporal, puede contar el intervalo de tiempo entre vehículos.

Modificaciones en la señalización, ajuste de límites de velocidad, instalación de radares o mantenimiento. Muchas decisiones dependen de estos sencillos tubos.

Mediante la instalación de dos tubos neumáticos, el sistema es capaz de detectar el número de ejes del vehículo, así como la velocidad a la que ha pasado por encima de los tubos. No obstante, no es un sistema usado para sancionar: para eso haría falta una cámara capaz de capturar las matrículas de los vehículos, además de un control metrológico para la misma. Pensad en la cantidad de información que este sistema puede proporcionar al titular de la carretera – ya sea un ayuntamiento, un gobierno autonómico o el Ministerio de Fomento.

Esta información puede determinar la eficacia de nueva señalización o la velocidad a la que los vehículos se aproximan a una zona de alta concentración de accidentes. Si hay quejas vecinales acerca de excesos de velocidad o tráfico en ciertas zonas, estos cables pueden determinar la necesidad de introducir nuevos límites de velocidad o badenes. La correcta sincronización de los semáforos también depende en gran medida de la información recogida por estos sensores. Las partidas presupuestarias para el mantenimiento de las carreteras también dependen de los datos de estos sencillos sensores.

Dos cables ligeramente separados pueden medir la velocidad de los vehículos, su número de ejes o el sentido de circulación. Eso sí, no pueden sancionar.

Su instalación en las carreteras es sencilla. Se instalan en zonas rectas – para no causar problemas a coches o motoristas – y se anclan al asfalto de manera que no se muevan lo más mínimo. Una vez el cable está bien tenso, uno de sus extremos se conecta a una caja de medición, normalmente portátil y de pequeñas dimensiones. Estas cajas están ocultas a la vista de los conductores y suelen estar alimentadas por pilas o baterías. Estos tubos neumáticos suelen estar en posición desde horas a semanas, en función del análisis de datos que deban llevar a cabo.

Nunca te acostarás sin conocer una cosa más.

Fuente: Jalopnik

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Ver todos los comentarios 2
  • AC/DC

    Lo ignoraba por completo. Gracias por enseñarlo.

  • Rhombus Steel Lobo

    Gracias por la información, es interesante.