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Legislación

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Así ha sido la campaña menos conocida de la DGT y tal vez la más importante

Javier López | @jlopezbryan96 | 29 Ene 2022
Campana Vigilancia Escolar Dgt
Campana Vigilancia Escolar Dgt

La Dirección General de Tráfico quiere velar por el bienestar de los más pequeños, quienes también están expuestos a sufrir lesiones en caso de accidente. Para ello, la DGT puso en funcionamiento una campaña de vigilancia escolar basada, principalmente, en mejorar la seguridad de los infantes. ¿Cómo? Asegurándose de que los medios de transporte empleados por los niños y niñas para ir a sus centros de estudio cumplen con las medidas de seguridad.

Esta se mantuvo en vigor hasta el pasado viernes 21 de enero, y durante sus días en activo se revisaron, de manera aleatoria, vehículos de transporte escolar. El objetivo de la campaña ha sido el autobús, el principal medio de transporte que emplean los colegios de manera diaria para llevar a miles de niños de casa a la escuela y viceversa.

La campaña de vigilancia escolar de la DGT, la menos conocida y tal vez la más importante

Y es que realmente son acerca de 600.000 menores los que diariamente hacen uso del transporte escolar, lo que implica 17.000 autobuses en activo para cumplir con el traslado de los más pequeños de casa al colegio y del colegio a casa. Pese a que la pandemia ha generado otras preocupaciones en las aulas y en el propio transporte escolar, la Dirección General de Tráfico es consciente de que los riesgos que existían antes de la llegada del COVID-19 siguen ahí.

Pese a que por norma general los siniestros causantes de lesiones tienen lugar en vías interurbanas, con un 20% de las colisiones provocadas por un golpe frontolateral y un 19% por alcance trasero, la DGT también ha aprovechado para recordar la importancia que tiene nuestro comportamiento en el entorno de un autobús.

Sí, los agentes han revisado que las condiciones técnicas y los elementos de seguridad se encuentran en un estado óptimo, tales como los cinturones o la mecánica del propio autobús y que cuenta con las ITV correspondientes superadas. Además, también se ha revisado que los conductores de autobuses cumplen con todos los requisitos que les exige la ley, tales como licencias en vigor.

Esta campaña muestra buenos resultados, puesto que en el ejercicio anterior, llevado a cabo en diciembre, de los 33 autobuses que Tráfico controló se aplicaron denuncias a 12 de ellos. Así, tras revisar los puntos con los que debe cumplir el transporte escolar, también se determinaron como causas de numerosos accidentes distracciones al volante y excesos de velocidad.

Sin embargo, también es necesario advertir de la importancia que tiene prestar especial atención al entorno del autobús. Esto se traduce en no pararse nunca detrás de un autobús, esperar a señales del conductor para cruzar y hacerlo con al menos tres metros de antelación a su llegada al paso de peatones, evitar correr al entrar y salir del autobús y hacer siempre caso a las indicaciones del monitor o conductor.

No solo son consejos y revisiones, también habrá reformas para proteger a los más pequeños

Pese a que la campaña de vigilancia de la DGT es bien recibida de cara a buscar amparar a los infantes, siguen siendo necesarias ciertas reformas para reducir a cero los siniestros de autobuses y atropellos e incidentes en las inmediaciones de un colegio. Así, la Dirección General de Tráfico cuenta con un plan de contigencia de cara a evitar cualquier tipo de error a la hora de que tanto los padres y madres como el transporte escolar recojan y dejen a los más pequeños en el colegio.

El primer punto pasa por instalar aceras más amplias con semáforos regulados para que los niños tengan tiempo suficiente para cruzar sin inconvenientes. Esto también pasa por establecer semáforos sin luz ámbar que parpadee en los pasos de peatones, una parada específica para los padres que lleven a sus hijos al colegio y la obligación que les acompañen desde ahí hasta la entrada, prohibiciones de aparcar en las entradas y salidas de los colegios, velocidad máxima limitada a 30 km/h en la zona e indicada por señal, un parking para bicicletas y policías controlando el tráfico diariamente.