No quiero un coche conectado, quiero sentirme conectado al coche

 |  @sergioalvarez88  | 

¿Estáis preparados para un artículo de opinión que muchos calificarán como retrógrado, nostálgico y anticuado? Estáis en el lugar adecuado. No me considero una persona anti-tecnológica ni especialmente nostálgica del pasado… excepto si estamos hablando de coches. Me encantan los coches y disfruto al volante tanto de coches clásicos como de coches de rabiosa actualidad, pero el rumbo que está tomando la industria del automóvil me está preocupando. No estoy pensando exactamente en los SUV eléctricos autónomos que muchas marcas quieren vendernos como el futuro… estoy pensando en la excesiva “conectividad” de los coches actuales.

Vivimos en un mundo demasiado conectado

Posiblemente estás leyendo esto desde tu smartphone de última generación. Un pequeño dispositivo con un enorme poder de computación, conectado a la base de datos más potente y extensa jamás soñada: Internet. Toda la información del mundo está al alcance de tu mano. Es un maravilloso invento, que sin embargo, puede llegar a encadenarnos. El baile incesante de las notificaciones provoca que estemos adicto a esas pequeñas dosis de endorfina que generan en nuestro cerebro. Cuando nos llega un WhatsApp, tenemos que contestarlo. Tenemos que estar “al día” en los cientos de stories que nuestros contactos publican en Instagram.

Nuestro cerebro sufre el acoso del desarrollo tecnológico. Nuestras estructuras neuronales aún están en una cueva hace 50.000 años, en África, luchando por nuestra supervivencia.

Tenemos trabajos que sin Internet no existirían – yo no estaría escribiendo esto si Internet no existiera o no estuviera su uso tan extendido – y muchos de los servicios que antes se prestaban de forma física parecen estar para siempre ligados a Internet. Lo que quiero decir con todo esto, es que era inevitable que nuestros coches acabaran formando parte de este ecosistema. Hasta hace unos pocos años nuestros coches eran ajenos al frenesí del mundo online. Eran máquinas cuyo único objetivo era llevarnos de un sitio a otro, ya estuviéramos hablando de una furgoneta de carga o de un delicioso coche deportivo.

Sin embargo, poco a poco, y de forma cada vez más profunda, nuestros coches pasan a estar integrados en el ecosistema tecnológico que ha creado Internet, en el que nuestros smartphones reinan. No estoy hablando de que el sistema de infotainment de tu coche sea un espejo de la pantalla de tu móvil – tanto Apple CarPlay como Android Auto son útiles – estoy hablando de que todo coche sea un punto de acceso WiFi. Que mediante una aplicación de móvil podamos abrirlo, localizarlo y arrancarlo, o de que sus sistemas sean actualizados remotamente como si de un iPad se tratara.

“¿Te gusta conducir?” ¿Dónde han quedado aquellos eslogan en los que se valoraba la conducción o la emoción al volante?

Cuando conduzcas, conduce

Hoy en día existen coches capaz de twittear su posición, o de publicar en Facebook por nosotros. Desde su sistema de infotainment podemos reproducir los mensajes que nos envían por WhatsApp, o escribir mensajes de texto mediante un dictado por voz. Hoy en día, en cierta premium alemana, es incluso posible consultar mientras conduces la cotización de tus acciones o un radar de precipitaciones. Además de ser una constante fuente de distracciones – la implementación de estos sistemas no es ni mucho menos perfecta – el coche no nos deja escapar de ese mundo constantemente conectado. Y esto solo acaba de empezar, queridos amigos.

Lo que algunas marcas llaman “inteligencias artificiales” no son más que asistentes al estilo de Google, que cada vez nos controlarán más de cerca, evitando que nos salgamos de nuestras rutas a casa y al trabajo, de nuestras playlist favoritas, o de las citas marcadas en nuestra agenda. El coche será una extensión de nuestro teléfono, una herramienta de movilidad para un estilo de vida hiperconectado. Os prometo que me he llegado a sentir incómodo escribiendo estas palabras. Lo siento, pero mi definición de coche va en la dirección contraria al rumbo que está tomando la industria en estos momentos.

Si quiero avisar a alguien de cuándo voy a llegar, me paro, hago una llamada por teléfono, y sigo conduciendo. Fácil y sencillo.

Mi coche es mi “lugar feliz”. Es donde escapo de ese mundo hiperconectado. Es un lugar que me permite aislarme del “mundanal ruido”, es una máquina analógica y ruidosa, incapaz de hacer llamadas por teléfono o publicar mensajes en una red social. No se comunica con otros coches, ni con la infraestructura, ni con internet. Se abre con una llave, y su motor de combustión interna se enciende cuando giro dicha llave. No cambia de marcha, gira o frena si yo no se lo ordeno antes. Tampoco enciende las luces o activa los limpiaparabrisas por sí mismo. Somos yo, el coche y la carretera. No hace falta nada más.

Soy consciente de que los coches evolucionan de forma imparable, junto a la sociedad. Pero os aseguro que echaremos de menos estos “santuarios con ruedas” en los que nada está automatizado ni “conectado”. Sus sonidos, sus olores, sus peculiaridades… y esa sensación de control que el coche del futuro puede no ser capaz de ofrecernos. Este artículo tiene un regusto nostálgico, como si todo estuviera ya perdido. Por fortuna, aún quedan coches que nos hacen sentir vivos, coches analógicos, sencillos y divertidos. Menos mal que aún existen coches como el Mazda MX-5, los Abarth 595 o los Alfa Romeo 4C.

Mediante GPS, algunos coches automáticos ajustan el programa de su caja de cambios o la entrega de potencia del motor. ¿Qué pinta el conductor en esta ecuación?

Gran Hermano te está vigilando

Al igual que ocurre con los móviles, en el futuro, llegará el momento en que el fabricante del coche deje de ofrecer soporte y actualizaciones para nuestro coche. En ese momento tendremos en nuestras manos un producto obsoleto, y en la era del coche autónomo, puede que incompatible con el resto del tráfico o los sistemas de control viario de la DGT del futuro. Pero no nos preocupará, porque siquiera tendremos un coche en propiedad, pagaremos por minutos mientras nos lleva al centro de la ciudad o a una reunión. ¿En qué posición deja este futuro a los que somos amantes del automóvil?

Puede que acabe pasando igual que con el caballo, como suele decir Jay Leno. Cuando los coches lo sustituyeron como principal medio de transporte, el caballo paso a ser una afición de gente adinerada, una lujosa actividad recreativa. Puede que tener un coche “de antaño” en propiedad pase a ser el nuevo “caballo” de la era del coche autónomo y los servicios de movilidad on-demand. Por el momento este escenario de pesadilla aún no es del todo real, pero la tormenta parece acercarse más y más al santuario del petrolhead medio. Disfrutemos mientras podamos, pues los coches pronto podrían cambiar para siempre.

Disfruta del coche de siempre mientras puedas. Pronto será poco más que un smartphone autónomo con ruedas.

Lee a continuación: Ferrari arrasa en los premios a los mejores motores del año, ¿pero cuáles son los otros galardonados?

Ver todos los comentarios 13
  • Txesz

    Bastante de acuerdo con el artículo.

  • Nico

    Y encima en ese futuro del que habla Sergio ya se habrán generalizado los que tachan de inseguros, irresponsables y locos al volante a todos aquellos que piensen de esta forma, como buena parte de los clientes de cierta marca de California y los seguidores de su fundador ya están haciendo.

  • Javier Gonzalez (GTKro)

    Me ha dado un escalofrió terrible leer tu opinión, y es porque la encuentro demasiado valida.
    Esta pasando en estos momentos, ya mi preciado “compañero” de tantas rutas y experiencias se está viendo desplazado de tal manera que ni siquiera puedo entrar a la capital de mi país durante los días de semana regulares.
    Pienso en todo esto y no ronda otra pregunta en mi cabeza diferente a ¿por cuanto tiempo más podremos disfrutar de la experiencia análoga de conducir libremente por un camino campestre o una cuesta de esas que tanto nos gusta recorrer?

    PD: Conductor de un querido automóvil de aquella “loca” era de los 80’s

  • guss

    Por favor, deja YA de pasear en ese coche. Nos estas INTOXICANDO, gracias …

    • jairo

      yo confío en que no deje nunca de pasear, yo por mi parte jamás venderé mi viejo coche de finales de los 80, y si algún día me prohíben circular con él pienso seguir arrancándolo en el driveway de mi casa y revolucionándolo un poco cuando me venga en gana, para escucharlo hablar y por q no, también para dar por el culo a algunos imbéciles que piensan que les estás matando

    • Germán

      Menudo imbécil estás hecho. Debe de ser que vives en una cueva y no te has enterado de lo que ocurre…

      Sabes que todos los coches diésel hasta el 2017 contaminan al menos el doble de lo que permitían en su año de fabricación? Sabes que algunos llegan a emitir hasta 18 veces el límite? Sabes que los gasolina modernos emiten hasta mil veces más micropartículas que los de finales del siglo pasado? Sabes que es más limpio un coche de los 90, gasolina de inyección electrónica multipunto, atmosférico y catalizado; que uno al azar fabricado el año pasado? Sabes que aún podría ser más limpio si se convirtiera a GLP pero hay una ley que no lo permite por no ser lo bastante moderno?

      Pues eso, estudia y luego opina.

      • guss

        Imbecil ??
        Jajajajaja
        Aprovecha, que tu coche ya no entra en tu población

  • SLE96

    Cuanta razón en tan pocas palabras

    • guss

      Cuanto cavernícola, sin desinfectar

      • emjpshyco

        Cuanto imbécil, qué coño haces en un blog de automovilismo?

        • guss

          Que poco os queda para prohibir entrar en poblaciones por tóxicos, y asesinos; y os metais los malos humos de esas chatarras por donde os quepa, que os cabe. No teneis moral, ni sabeis de que va esto.
          No penseis que ahora con la moda de la chatarra a pilas vais a seguir abusando de las personas, en las ciudades. La expulsión es para toda máquina infernal, con derecho a matar …

  • Fernando Cevallos Fresneda

    Lo siento, entiendo que te guste, y lo respeto, pero no tengo porqué tragarme la contaminación de tú vehículo o de cualquier otrp con tuvo de escape, tú libertad no es más importante que mi salud y la de todos. Personalmente el país es afortunado de que radicales como yo no estén en el gobierno, ya que yo no sólo cobraría 10€ al dia como Londres, sino que directamente prohibiría la circulación de vehículos de combustión interna a las ciudades, salvo vehículos de emetgencia, residentes y logística.

  • FGA

    Es interesante el articulo, creo que expresa una posición.
    Lo divido en partes por que toca muchos puntos.
    Respecto a la tecnología aplicada en la que vivimos actualmente, era un hecho que llegara al automóvil y cada vez con más fuerza, es lo que las personas quieren.
    Esa misma tecnología es la que genera la obsolescencia con mayor rapidez, la que necesita la industria para generar un consumo ilógico, desmedido y posiblemente superfluo, en donde el automóvil es un objeto de estatus, imagen y poder, en donde se pierde lo sustantivo y lo lógico.
    Todo esto paulatinamente llevo a la contaminación a niveles altísimos, no solo por quemar combustibles fósiles, sino por la falta de criterio en el uso del automóvil como medio de transporte particular.
    En lo personal creo que toda esta tecnología no solo va a generar una mayor contaminación sino que ademas no va a resolver ninguno de los problemas actuales.
    El mundo lo demuestra de otras formas, cuando los teléfonos celulares solo eran eso, vinieron los Blackberrys a darnos email, agendas, etc para poder ganar tiempo en nuestras vidas, eso nunca paso.
    La tecnología nos da un montón de posibilidades a un costo incalculable, LA LIBERTAD, eso es así nos hacen creer lo contrario…..
    saludos