Mientras Bruselas ultima nuevas reglas para exigir más producción europea en los coches vendidos en la UE, Dacia está lista para lanzar su eléctrico más barato… y lo va a fabricar en China. No es un simple rumor, sino una teoría que coge fuerza y que viene acompañada de una fecha y un precio objetivo: finales de 2027 y menos de 15.000 euros.
Un eléctrico por menos de 15.000 euros en año y medio
«Solo hay que pulsar el botón». Así de clara y directa ha sido Katrin Adt, la directora general de Dacia a nivel mundial, sobre el proyecto del Hipster, el microcoche eléctrico presentado a finales de 2025.
Según fuentes cercanas a la marca, Dacia está decidida a pulsar ese botón y poner el Hipster en el mercado en apenas año y medio. Eso situaría su llegada al mercado a finales de 2027, convirtiéndose en uno de los eléctricos más asequibles de Europa. Pero lo verdaderamente interesante, además del precio y el «coche», es dónde se fabricará.
Fabricado en China en plena ofensiva industrial europea
El Hipster se fabricará, en principio, en Shiyan, en la provincia china de Hubei, en una fábrica propiedad de la empresa conjunta eGT New Energy Automotive, participada por Renault y Nissan (25% cada una) y el gigante chino Dongfeng (50%).
Es la misma planta donde se fabrica el Dacia Spring, un eléctrico que sigue siendo económico a pesar de tener que pagar más aranceles por estar fabricado en China. Aquí está el quid de la cuestión y donde la historia del Hipster se pone interesante.
Según la propuesta de la Industrial Accelerator Act de la Comisión Europea, Bruselas planea exigir un 70% de componentes de origen europeo para que los vehículos eléctricos reciban subvenciones y ayudas estatales. Entonces, ¿por qué Dacia fabricará allí?
La estrategia de Renault para esquivar el problema
Los fabricantes de automóviles están divididos: algunos como Stellantis y Volkswagen, han apoyado en principio la iniciativa; otros como BMW han advertido que sería contraproducente. También hay división entre países: Francia ve con buenos ojos la iniciativa para proteger su industria, mientras que Alemania se ha mostrado escéptica.
El grupo Renault defiende en Bruselas que el contenido local europeo debe calcularse sobre la media de ventas de cada fabricante, no modelo a modelo. Es decir: mientras el conjunto de su gama cumpla un 60% de contenido europeo, pueden permitirse excepciones. El Hipster sería una de ellas y Dacia quiere convencer a la Comisión Europea de que este es una de las mejores formas de volver a tener coches asequibles.
Eso se enmarcaría en la nueva categoría específica para pequeños eléctricos urbanos, con congelación regulatoria durante diez años y ventajas en los cálculos de emisiones (cada unidad vendida contaría como 1,3 coches cero emisiones hasta 2034). Si a esto añadimos los menores costes de producción allí, fabricar en China puede seguir siendo rentable a pesar de todo.
Un eléctrico radicalmente simple
El Hipster no será un eléctrico convencional. Hablamos de un coche de apenas tres metros de largo, unos 800 kilos de peso y velocidad probablemente limitada a 90 km/h. Será un modelo un 20% más ligero que el actual Spring, extremadamente básico, con enfoque urbano y pensado para contener costes al máximo. Su precio en el mercado estaría, en principio, por debajo de los 15.000 euros.
Busca ocupar el espacio existente entre los cuadriciclos L7e tipo Citroën AMI y los modelo del segmento A como el Dacia Spring. Lógicamente, estamos hablando de un vehículo para moverse exclusivamente por ciudad.
Mide apenas 3 metros de largo por 1,52 metros de alto y 1,55 metros de ancho. Es prácticamente todo lo cúbico que puede ser un coche. Sin embargo, pese a su reducido tamaño exterior, cuenta con un habitáculo sorprendentemente espacioso donde pueden viajar 4 personas de talla adulta, ofreciendo al mismo tiempo un maletero que va de los 70 a los 500 litros en función del uso que hagamos de las plazas posteriores.
Técnicamente, Dacia no ha dado muchos detalles del Hipster más allá de que es un coche 100% eléctrico con una autonomía de unos 150 kilómetros. Dado su enfoque urbanita y asequible, la firma rumana ha optado por una fórmula lo más sencilla y barata posible, por tanto seguramente lleve una batería LFP, con una carga rápida no muy potente (o incluso sin carga rápida), pero desde luego con un coste de utilización y mantenimiento ridículos.
Fuente: Auto Infos









