El mayor peligro de la industria del automóvil de Estados Unidos no es Trump, sino la propia industria del automóvil

 |  @davidvillarreal  | 

Vivimos un momento de expectación y, sobre todo, desconfianza ante lo que pueda suceder en Estados Unidos. Sobre todo porque tras la proclamación de Donald Trump como el 45º Presidente de los Estados Unidos el mundo está comprobando con cierto temor cómo no solo parece decidido a cumplir su programa editorial, sino que sus primeras medidas están proponiendo cambios realmente drásticos para la industria y la economía para acelerar el cumplimiento de sus promesas. Medidas que a priori parecían poner en serios aprietos a la industria del automóvil, que a juzgar por decisiones como las tomadas recientemente por Ford y algunas declaraciones que llegan de los responsables de las empresas estadounidenses, parecen haberse transformado en poco menos que una oportunidad para los fabricantes estadounidenses. ¿Pero y si el mayor peligro para la industria del automóvil de Estados Unidos no fuera Trump, sino la propia industria del automóvil de los Estados Unido?

Aunque los fabricantes de Estados Unidos hayan sido objeto de los ataques de Trump, ellos mismos deberían ser los más beneficiados por la política de proteccionismo económico que plantea el 45º Presidente de los Estados Unidos

El discurso proteccionista de Trump y la defensa a ultranza de los trabajos en el país está siendo aprovechado ya por los fabricantes, primero para tomar ventaja de la movilización industrial que plantea Trump. El Presidente de los Estados Unidos ya ha anunciado que habrá aranceles importantes para los coches fabricados en el extranjero, empezando por el abandono del TTP (el Tratado Transpacífico de Cooperación Económica) – ver noticia en The Washington Times – y prosiguiendo con la revisión del NAFTA, el acuerdo con México y Canadá. Trump ya anunciaba que, a cambio, aquellos fabricantes que opten por levantar nuevas fábricas en Estados Unidos y por invertir en proyectos de ampliación de las ya existentes, tendrán todo su apoyo.

De alguna forma estamos ante movimientos que, aunque también afecten a los fabricantes de casa que por la naturaleza global de esta industria producen sus coches en el extranjero, debería beneficiar sobre todo a los grandes de Detroit y situar a sus marcas en una posición de privilegio frente a sus rivales de Japón, Europa, o Corea del Sur.

Las declaraciones de Mark Fields, apuntando que las nuevas normativas anticontaminación podrían tener como consecuencia la pérdida de un millón de empleos en Estados Unidos, solo refuerzan la decisión de Trump de acabar con las medidas que se estaban llevando a cabo para luchar contra el calentamiento global y la contaminación

El gran problema está en que los privilegios para algunos fabricantes solo pueden traducirse en una merma progresiva para su competitividad. Recomiendo la lectura de un artículo de Jalopnik en el que recientemente analizaban el tema con una afirmación que tiene mucho sentido, el proteccionismo solo es bueno si te gustan los coches realmente malos.

Y es que Trump no solo se ha opuesto a la llegada de coches fabricados en Asia, México o Canadá, sino también a los planteamientos sobre contaminación de la Agencia de Protección Medioambiental de los Estados Unidos, la EPA. Tras la orden de Washington de eliminar la web sobre cambio climático de la EPA, silenciar a sus trabajadores para evitar que transmitan su discurso y hablen de medidas en contra de la contaminación y reducir sus fondos (ver Independent.co.uk), está claro que la introducción de nuevas normativas que aboguen por la creación de coches más eficientes y menos contaminantes está en peligro. Y eso solo puede tener una consecuencia, que el menor esfuerzo e inversión de los fabricantes que más se beneficiarán de estas normativas menos exigentes los sitúe en una situación de retraso tecnológico frente a sus rivales de Europa y Asia. Un handicap que podrían acabar arrastrando durante décadas y por un periodo muy superior al que imponen las limitaciones de mandatos de la Presidencia de los Estados Unidos.

Y la industria del automóvil, lejos de calmar a Trump, ha comenzado a apoyar sus hipótesis de que las normativas medioambientales únicamente destruyen empleos. Y es que, si bien es cierto Mary Barra (CEO de General Motors) y Sergio Marchionne (Fiat Chrysler Automobiles) no habrían solicitado dar un paso atrás en normativa medioambiental, y sí buscar un modelo que refleje mejor la realidad del mercado y una normativa unificada, mensajes como el de Mark Fields (CEO de Ford), solo contribuyen a reforzar la posición de Trump.

Tras el desayuno celebrado la semana pasada en la Casa Blanca entre Trump y los principales responsables de los Tres de Detroit, el propio Mark Fields habría declarado que las normativas anticontaminación de la EPA podrían acabar con un millón de empleos (Bloomberg).

En Diariomotor:

Lee a continuación: Así se lleva mejor la cuesta de enero: Ford pagará a sus empleados un extra de 9.000 dólares (pero no a todos)

  • Kanzler

    El articulo da la idea, como que lo que Trump busca, es convertir USA en un área cerrada, donde se fabriquen solo coches de marcas estadounidenses y eso es falso.

    Los fabricantes de coches, aun cuando nos quedamos referir solo a las marcas USA, no es que estarían aislados del resto del mundo como cuando la URSS fabricaba sus primitivos tecnológicamente VOLGA.

    Todas las marcas de USA continuaran a fabricar en otros países. Lo que Trump pretende y los Medias tratan de desvirtuar, es que los coches fabricados fuera de los USA, deberán pagar aranceles de importación y eso no es nada nuevo.
    En toda la socialista latinoamerica gobernada por caciques como el Maduro y otros traficantes, los coches importados pagan diez veces mas de aranceles que lo que planea Trump para USA.
    Pero sobre eso no leo ningún articulo desgraciadamente.

    Prueba de que los EEUU no será una isla atrasada tecnológicamente para automobiles de origen USA, es los planes de Hyundai en invertir miles de millones en EEU:

    http://www.expansion.com/empresas/motor/2017/01/17/587e5426468aeb190a8b4635.html

    O sea que por mas contrapropaganda que se le quiera hacer a Trump, los hechos y el resultado será otro y bien que dejará en evidencia a los que hoy lo critican.

  • ADN

    La industria del automóvil de USA tuvo un importante revés con la crisis de 2009, donde el gobierno tuvo que ayudar a GM y Chrysler con una milmillonaria cantidad.
    Incluso dentro del mismo país se ha dado el fenómeno de migración de fábricas pues la otrora capital automotriz que es Detroit dejó de ser un paraíso para las constructoras, quienes abrieron sus fabricas en otros lugares más estratégicos y con mejores condiciones que esa ciudad, actualmente con severos problemas de abandono, económicos y de seguridad.
    Muchas cosas pueden cambiar, pero el migrar a los EEUU las fábricas de Canadá y México sólo provocará que los sueldos se paguen en dólares americanos, a mayor pago en sueldos menor margen y para mejorar el margen los precios subirán…

  • M.A.

    Ya no se trata de proteccionismo. Lo malo de Trump es el intervencionismo en la industria, algo que en Europa y en concreto en España padecemos muy mucho.
    Las empresas se tienen que adecuar al mercado, no a los caprichos del gobernante de turno.
    Y el gobernante debe regular la economía, para evitar abusos. No controlarla y dirigirla.
    Por otra parte la vertiente “proteccionista” para mi solo tiene defensa, como ya dije en otra intervención, porque a Europa (y Canadá y EEUU, el “primer mundo”) a sus gobiernos, se les exige que cada vez más se hagan cargo de los “mas desfavorecidos”, tanto los propios como los ajenos. Esto crea en el interior de sus economias lo que yo defino como “proteccionismo al reves”; un nivel impositivo y de exigencias (medioambiental p.ej) que hace que producir (y dar empleos) en el interno de estas economías sea cada vez más dificil. Hablando en vulgar es más favorable “irse a fabricar a China”.
    Con lo cual la tasa de paro, los “desfavorecidos”, aquella gente para quienes el gobierno debe “tomar medidas”, aparte de darles los mismos servicios que al resto de “contribuyentes” es cada vez mayor. Hay que entender que en el “Primer Mundo”, no toda la poblacion puede (o quiere) acceder a empleos altamente tecnicos de alta cualificación. Yo me aventuro a decir que más del 60% si les preguntas quiere un trabajo tranquilo, por supuesto justamente remunerado, aunque sea “rutinario”, y que le permita disfrutar de su familia y sus hobbys con tranquilidad. No todo el mundo quiere ser ingeniero o astronauta. Puede que de niños si. Pero luego no.
    La situación que se define en el articulo no se yo si se acabará produciendo. Desde luego tenemos el ejemplo de España en los años de Franco, donde el proteccionismo efectivamente era activo, propició la creación de muchas empresas en España, pero que cuando se acabó en los años 80, se vió que estas empresas estaban efectivamente “acomodadas” y no eran competitivas, ni tecnologica ni economicamente frente a sus rivales de otros paises. Ese es un peligro muy real del proteccionismo.
    Pero yo insisto que los gobiernos deben tomar al menos alguna medida con los productos que vienen a bajo precio, producidos en economías que no exigen contribucion social a las empresas, aparte de pagar sueldos de miseria incluso para los parametros locales. Con el añadido además de que luego piden (y desde dentro encuentran partidarios) a este primer mundo las famosas “ayudas al desarrollo”
    Como siempre digo, a problemas complejos (y lo son) no hay soluciones faciles. Con decretos y ordenes ejecutivas tampoco se soluciona nada.

    • Kanzler

      Lo interesante y que ningún Media publica , o al menos yo no encuentro la información concreta, es cuanto le cuesta a la fabrica, fabricar un coche. Cuando un Medio de Prensa publique un informe con los datos de cuanto cuesta por ejemplo a Ford fabricar un modelo “x” en EEUU y cuanto le cuesta fabricar el mismo modelo en Mexico.

      Lo mismo para las demás marcas, por ejemplo cuanto cuesta fabricar el VW Polo en España y cuanto cuesta si se fabrica en Alemania.

      En base a esto sabríamos no solo cuanto gana la fabrica con cada coche, si no la diferencia de costos de fabricación entre los diferentes países. Conociendo estos datos, quedaría en evidencia, que el consumidor paga el mismo precio, igual donde sea fabricado el producto.

      Lo que vale decir, Ford no paga impuestos en USA , no crean puestos de trabajo en USA, y ganan mas dinero que fabricando en USA.

      Con ese desfasaje es que Trump quiere terminar. Pues si el ciudadano en USA va a pagar el mismo precio por un modelo “x” de Ford fabricado en Mexico, cual es motivo o la justificación de Ford de fabricar fuera de los EEUU ?

      Y cual es el motivo que la Prensa mundial critique la decisión de Trump al respecto ?

      • M.A.

        Hombre, yo tampoco lo sé, pero entre España y Alemania, el trabajador de la cadena de montaje, te viene a costar la mitad (en España).
        Al menos lo que REALMENTE se lleva el trabajador en el bolsillo.
        Si no la mitad, seguro que un 60/65%, aprox.
        Otra cosa es la COTIZACIÓN a la Seg. Social, al seguro del desempleo… etc, que no se cuanto pagan en Alemania.
        En España, de promedio en mi empresa, es en torno a un +45%
        O sea que un “mileurista” (que gana 1.000.-€/Mes, y en mi empresa TODOS se llevan más de 1.000.-), el trabajador se lleva 1.000.-€, pero a la empresa le cuesta entre 1.400 y 1.500.- aprox.
        ESO es lo que yo digo que penaliza a la empresa y al trabajador europeo/Canadiense/USA.
        Aunque el mexicano, o turco, o argelino (por mencionar sitios donde los grandes fabricantes montan automoviles) se lleve los mismos 1.000.-€ (que seguro que se lleva menos…) el puesto de trabajo le cuesta significativamente MENOS a la empresa, porque en esos paises la cotización social (si la hay) es MUCHO menor que en Europa.
        Y encima muchos de estos paises, sus gobiernos ayudan, y se cuidan mucho de poner trabas, a estas empresas, para que sus nacionales tengan trabajo. En una suerte de “arancel al revés”. Cosa que no hacen los gobiernos europeos. Y cuando sugieren hacerlo, como el Sr. Trump, incluso “desde dentro” se les critica….
        Se quiere llevar a la economía mundial hacia un cierto “equilibrio”, pero cuando el desequilibrio penaliza a la producción europea, no parece importar a nadie.