Suscríbete a nuestra newsletter y entérate de todo antes que nadie. ¡Es GRATIS!

ESPACIOS
Cerrar CERRAR
Actualidad

5 MIN

Europa decide matar al diésel, la gasolina, y los híbridos, pero solo un poco, y lentamente

Añadir en Google

Culebrón en Bruselas. A estas alturas, Europa debería haber asumido el fin irremediable del diésel y la gasolina, previsto por la vía de la prohibición para 2035. Pero las cosas no salieron como se esperaba. La reducción de emisiones de los fabricantes presentes en la Unión Europea no está cumpliendo los objetivos, no se están vendiendo tantos eléctricos como se esperaba a estas alturas, y el tabú de poner en tela de juicio la prohibición completa del diésel y la gasolina no solo está roto, sino que cada vez se aboga por objetivos menos ambiciosos.

Mucho ojo. Desde estas líneas sigo defendiendo que, incluso con la relajación de objetivos, la muerte del diésel, la gasolina, y hasta los híbridos, está firmada. También que los objetivos que se proponen siguen siendo una prohibición de facto. La industria del automóvil que quede en 2035, bajo estos objetivos, será eléctrica o no será.

Pero en Europa ya habría un acuerdo para matar al diésel, y la gasolina, por una vía diferente, y no sabemos si menos dolorosa para los fabricantes de automóviles y, lo que es aún más importante, para los conductores, que con combustibles o sin ellos seguiremos necesitando movernos en nuestros coches.

Acuerdo tripartito en Bruselas

Los tres grandes grupos del centro político europeo habrían alcanzado un acuerdo para rebajar las exigencias de emisiones de 2035. Populares (PPE), socialdemócratas (S&D) y liberales (Renew Europe) habrían pactado reducir las emisiones de CO₂ de los coches nuevos un 87,5% respecto a 2021, en lugar del 100% que establece la normativa vigente o el 90% que había propuesto la Comisión Europea (Reuters).

El acuerdo contempla una compensación adicional del 7,5% mediante el empleo de acero de bajas emisiones fabricado en Europa. También rebajaría al 80% el objetivo de reducción de emisiones para las furgonetas en 2035. Para 2030 se mantendría el objetivo del 55% para turismos, pero se reduciría al 35% para furgonetas, permitiendo además calcular el cumplimiento mediante la media de emisiones de los años 2029, 2030 y 2031 (Automotive News).

El pacto aún debe recibir el respaldo formal de los grupos parlamentarios, superar su tramitación en el Parlamento Europeo y negociarse con los gobiernos de los Estados miembros. Pero ya es un paso importante: las principales fuerzas políticas europeas estarían dispuestas a abandonar el objetivo de emisiones cero para los coches nuevos en 2035.

Con relajación de objetivos, y sin ellos, el diésel y la gasolina están muertos

Conviene recordar que Europa no prohíbe expresamente los motores de combustión, sino las emisiones de CO₂ de los coches nuevos. La normativa aprobada en 2023 exige una reducción del 100% a partir de 2035, tomando como referencia los objetivos de 2021. Eso equivale, en la práctica, a impedir la comercialización de turismos nuevos de gasolina, diésel e híbridos que emitan CO₂ por el escape (Reglamento UE 2023/851).

La Comisión Europea ya había propuesto en diciembre de 2025 rebajar la reducción obligatoria al 90% y compensar el 10% restante mediante créditos asociados al acero de bajas emisiones, los combustibles sintéticos y los biocombustibles. Una fórmula que permitiría seguir vendiendo algunos coches de combustión, híbridos e híbridos enchufables después de 2035, aunque con un margen enormemente reducido frente al coche eléctrico (Comisión Europea).

Una reducción de emisiones del 87,5% sigue haciendo prácticamente imposible sostener una gama razonable de gasolina, diésel o híbridos. Los fabricantes tendrían que compensar las emisiones de cada coche de combustión con una proporción muy elevada de eléctricos, incluso contando con los créditos previstos. Los motores térmicos podrían sobrevivir en modelos concretos y pequeños volúmenes, probablemente asociados a sistemas híbridos enchufables, o incluso vehículos eléctricos de autonomía extendida, que solo emplean el motor de combustión para recargar la batería cuando está se ha agotado.

Europa decide matar la combustión interna… solo un poco y lentamente

Francia y Alemania ya habían abierto la puerta a una relajación incluso mayor en términos de compensaciones. Emmanuel Macron y Friedrich Merz alcanzaron el 16 de octubre un entendimiento para reducir las emisiones un 90% en 2035, pero sin exigir que los fabricantes compensasen el 10% restante. A cambio, Alemania respaldaría las exigencias francesas de favorecer los coches fabricados en Europa. Una posición conjunta de las dos grandes potencias automovilísticas que añade presión para revisar la normativa.

El acuerdo parlamentario también incluiría incentivos adicionales para los coches eléctricos pequeños y asequibles, mediante supercréditos que permitirían contabilizar determinadas ventas con un peso superior al real para cumplir los objetivos de emisiones. Esta sería la razón de ser de una nueva oleada de coches eléctricos europeos económicos, véase el caso del nuevo Citroën 2CV.

Suscríbete a nuestra newsletter y entérate de todo antes que nadie. ¡Es GRATIS!

Además, se plantea reconocer como vehículos de cero emisiones determinados coches alimentados por combustibles renovables. La intención es dar más margen de maniobra a los fabricantes sin abandonar la electrificación como eje de la industria.

Bruselas está dispuesta a rebajar sus exigencias y permitir que sobrevivan algunos motores de combustión más allá de 2035. Pero los objetivos que se están negociando siguen apuntando hacia un mercado dominado por el automóvil eléctrico. Y el verdadero problema, tanto para los fabricantes como para los conductores, seguirá siendo conseguir que esa transición sea viable, que existan eléctricos asequibles y que el mercado pueda asumirlos.


Galeria del CUPRA Raval

Galeria del Citroën C3 Aircross

Dame tu opinión sobre este artículo

Ni fu, ni fa
Me ha gustado
¡Muy bueno!

David Villarreal

En 2007 comenzaba su andadura en los medios en internet y en el mundo del motor. Dos años después David se unía a uno de los proyectos incipientes de la prensa del motor, el de Diariomotor. Seguir leyendo...

Firma de David Villarreal