Sucedió ayer mismo. Por primera vez la Unión Europea accedía a eliminar el arancel que afectaba a un coche fabricado en China, y que no era precisamente pequeño, ascendiendo a un 20,7% que se suma al arancel general del 10%.
Europa recula, empiezan a eliminarse aranceles a los coches chinos
Se da la particularidad de que este coche no era precisamente de una marca china, sino de CUPRA. La marca española concibió el lanzamiento de su nuevo SUV eléctrico, el CUPRA Tavascan, apoyándose en su producción en la factoría que levantó el Grupo Volkswagen en Anhui, China. Todo el proyecto Tavascan, y su futura rentabilidad, se apoyaba precisamente en su producción en Anhui, más allá de que este modelo esté empleando la última tecnología de Volkswagen y las plataformas eléctricas de otros modelos del grupo que sí se producen en Europa.
También os contábamos que la cesión de la Unión Europea no es incondicional. Europa llegó a un acuerdo con el Grupo Volkswagen para eliminar este arancel a cambio de un pacto de cuotas, y precios mínimos, amén de un compromiso de inversiones del grupo en Europa, que no han sido revelados.
Los aranceles elevan el precio de los coches, ¿eliminarlos los abaratará?
Analizar en profundidad las consecuencias de la imposición de aranceles es tremendamente complejo, por todos los ámbitos a los que afecta, pero evidentemente existe una consecuencia directa que es indiscutible. Si un producto está sujeto a unos aranceles mayores lo normal es que estos, en menor o mayor medida, repercutan en el precio. De no hacerlo repercutirán en la rentabilidad del producto para el fabricante.
Por este análisis podemos inferir que, de no ser por los aranceles, muchos coches fabricados en China podrían ser aún más baratos. También que la consecuencia de eliminar los aranceles sería la de conseguir que esos coches sean aún más baratos.
En este punto es importante recordar que los aranceles impuestos por la Comisión Europea a los coches chinos a finales de 2024 no afectan a todos los coches chinos que hoy podemos comprar en los concesionarios que se han instalado en Europa, sino únicamente a vehículos eléctricos.
Menos aranceles, pero probablemente no coches chinos más baratos
Pero la realidad del acuerdo de CUPRA, y del que podrían firmar otros fabricantes chinos, es bien diferente. Al imponerse un precio mínimo, los fabricantes estarán atados a la hora de contener aún más sus precios, y ni mucho menos podrán rebajar sus precios en proporcionalidad con el arancel que desaparece.
La cuantía, la desconocemos, y probablemente nunca la sepamos. La Comisión Europea no ha revelado ni el precio mínimo, ni las cuotas pactadas para el CUPRA Tavascan. Un dato que nos resulta sumamente interesante pero que, de revelarse, podrían incurrir en una vulneración de las normas que rigen en la competencia de los mercados.
De momento, lo único seguro, es que la eliminación de los aranceles sí que conseguiría un efecto positivo para el fabricante que llega a un acuerdo con la Unión Europea. Ese porcentaje que ahora gravaban los aranceles pasará parcial o totalmente a la cuenta de resultados del fabricante.






