El debate sobre las baterías de estado sólido acaba de estallar. Svolt Energy, uno de los mayores fabricantes chinos de baterías, ha acusado públicamente a la startup Donut Lab de exagerar o directamente falsear las capacidades de su supuesta batería de estado sólido, calificando el proyecto como una «estafa» que no se sostiene desde el punto de vista industrial.
Un choque frontal en plena carrera por la batería del futuro
En el «Día de la Batería» de su compañía, el presidente y director ejecutivo de Svolt Energy, Yang Hongxin, dijo a los medios presentes que esa batería no existe en el mundo, en referencia a la batería de estado sólido de Donut Lab.
Según Svolt, los anuncios realizados por Donut Lab no se corresponden con una batería de estado sólido real, sino con soluciones híbridas o prototipos de laboratorio que están muy lejos de ser viables a nivel industrial. Desde la compañía china subrayan que muchas startups están aprovechando el entusiasmo para atraer inversores, pero sin tener una tecnología madura detrás.
Svolt desmonta las cifras de la supuesta batería de estado sólido
La compañía china, noveno fabricante de baterías a nivel mundial, sostiene que los datos de densidad energética, ciclos de carga y estabilidad térmica que Donut Lab asegura haber alcanzado no son compatibles con los materiales y procesos conocidos actualmente.
Donut Lab dice que su batería se puede cargar en cinco minutos, mantiene más del 99% de su capacidad entre -30 ºC y 100 ºC, tiene una durabilidad teórica de hasta 100.000 ciclos completos y una densidad de 400 Wh/kg. Según Yang Hongxin, «todos los parámetros son contradictorios» y añade que «cualquier técnico con conocimientos básicos lo reconocería como una estafa».
El problema de fondo no son las prestaciones, sino fabricar las baterías en masa
Las baterías de estado sólido se consideran el próximo gran salto tecnológico del vehículo eléctrico por su potencial para ofrecer más densidad energética, mayor seguridad y tiempos de carga muy breves. Sin embargo, su producción a gran escala sigue siendo uno de los grandes cuellos de botella y ni siquiera los fabricantes más potentes del sector están preparados aún para fabricarla en serie.
Ni siquiera los grandes grupos asiáticos y europeos -con miles de millones invertidos- han logrado todavía una batería de estado sólido plenamente funcional y lista para fabricarla en masa. CATL, el mayor fabricante de baterías del mundo, tiene como objetivo lanzar sus baterías de estado sólido en 2027; Toyota planea lanzar sus primeras baterías de estado sólido alrededor de 2027 o 2028 y Mercedes-Benz en 2030. Desde Svolt dicen que «existen demasiados problemas sin resolver» y que todavía es «pronto para discutir plazos de industrialización».
Todos los líderes del sector, como CATL, BYD o LG, siguen trabajando actualmente con baterías semisólidas o con electrolitos mejorados, pero no con baterías de estado sólido «puras» listas para llegar al mercado en 2026. Ahí está el quid de la cuestión.
Desde Svolt insisten en que una cosa es demostrar una celda experimental en condiciones controladas y otra muy distinta fabricar millones de baterías con costes asumibles y con los niveles de fiabilidad exigidos por la industria del automóvil. En ese contexto, la empresa china alerta de que muchas presentaciones comerciales confunden a inversores y a la opinión pública.
Verge TS Pro, el primer vehículo eléctrico en utilizar supuestamente el electrolito sólido
El primer vehículo en utilizar supuestamente la batería de estado sólido de Donut Lab será la Verge TS Pro, una potente moto eléctrica que, con una batería del mismo volumen que antes, eleva su autonomía hasta casi 600 kilómetros.
Cuando hablamos de ella, ya fuimos bastante cautos con las afirmaciones de la compañía. Aseguran que está disponible a nivel comercial y, de hecho, la moto se puede encargar por unos 40.000 euros. Ni cortos ni perezosos, desde Donut Lab aseguran también que su batería es 100% verde y más barata de producir que las actuales, lo cual suena a puro canto de sirena.







