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Ferrari

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Ferrari 308 GT Rainbow Concept, el Lamborghini Countach que Bertone diseñó para los otros italianos del norte

Elena Sanz Bartolomé | 4 Jun 2022
Ferrari 308 Gt Rainbow Bertone  00
Ferrari 308 Gt Rainbow Bertone  00

Hay prototipos que esconden historias dignas de ser contadas más allá del propio coche: la del Ferrari 308 GT Rainbow Concept es una de ellas. Esconde rivalidades entre diseñadores que pugnaban por firmar los modelos que salían de dos fábricas separadas por 34,5 kilómetros: es la distancia que separa la Via Abetone Inferiore, 4 (Maranello) de la Via Módena, 12 (Sant’Agata Bolognese). Así fue como Bertone diseñó un segundo Lamborghini Countach para los otros italianos del norte.

Pininfarina había sido, desde 1953, la encargada de diseñar las carrocerías de Ferrari… hasta que en los años setenta en Maranello decidieron buscar nuevos trazos. Los encontraron en el archirrival de su socio: Bertone, que tras vestir al Ferrari Dino 308 GT4, concibió el Ferrari 308 GT Rainbow. Este prototipo fue presentado en el Salón del Automóvil de Turín celebrado en 1976 y a nadie se le escapó el parecido que guardaba con otro vehículo del mismo diseñador.

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Si por algo era conocido en ese momento Bertone era por sus líneas rectas, sus ángulos y sus cuñas: rasgos característicos de sus diseños y perfectamente reconocibles en modelos como el Alfa Romeo Carabo (1968), el Lamborghini Countach (1971) o el Lancia Zero de 1970 que, finalmente, se convirtió en el Stratos. El Ferrari 308 GT Rainbow no fue una excepción: ¿os suena la forma del frontal o las diagonales de los pasos de rueda?

Ferrari 308: punto de partida

En Maranello pidieron a Bertone una carrocería para el Ferrari 308 y le entregaron un chasis especial basado en aquel modelo: era el número 12788 y tenía una inusual distancia entre ejes de 2,450 metros. Cabe recordar que la del Ferrari 308 GTB era de 2,340 metros y la del 308 GT4 era de 2,550 metros. Era tubular y combinaba el acero con la fibra de vidrio empleada en varias partes.

El diseño esbozado por Bertone era una combinación de superficies planas desprovistas de bordes redondeados: hasta los pasos de rueda tenían un perfil angular. En el frontal, con forma de cuña, destacan los faros escamoteables bajo los que se encuentra el parachoques compuesto por listones que abarca todo el ancho.

A cielo abierto

De camino a la zaga nos encontramos con un perfil en el que las manetas están enrasadas en la carrocería y una de sus características más notables: el techo estilo targa que se escondía detrás de los asientos convirtiendo el Ferrari 308 GT Rainbow en un descapotable. En la estructura que sirve de cobijo para el techo, Bertone diseñó una entrada de aire falsa y unas rejillas de ventilación en cada lateral.

La parte trasera es completamente plana: lo único que rompe esta línea es la caja ubicada sobre el motor que, con sus ranuras, contribuye a su refrigeración. Los grupos ópticos están unidos por una línea luminosa horizontal y dan paso a un paragolpes que reproduce el esquema del delantero y a dos escapes dobles situados, cada uno, en un extremo.

Un interior minimalista

El habitáculo creado por Bertone pare el Ferrari 308 GT Rainbow estaba tapizado en cuero negro salpicado por otros tonos como el beige de las alfombrillas o el blanco de los asientos y de los paneles de las puertas. El volante, de tres radios, estaba forrado en el mismo material.

El salpicadero, por su parte, era del mismo color que eligieron para la carrocería, blanco, y albergaba tanto el cuadro de instrumentos como algunos de los controles físicos como los de la climatización. En la consola central sólo estaba la palanca de cambios.

Sin cambios en el motor

Bertone no tocó la parte mecánica así que el Ferrari 308 GT Rainbow heredó el motor del Ferrari 308 GTB y 308 GT4 (F106 AB): un V8 de 3.0 litros que desarrollaba 250 CV de potencia a 7.700 rpm y tenía un par máximo de 285 Nm a 5.000 rpm. Estaba asociado a una caja de cambios manual con cinco velocidades con embrague monodisco y diferencial de deslizamiento limitado.

El sistema de suspensión era de doble horquilla con longitud desigual (contaba con muelles helicoidales y amortiguadores telescópicos Koni), instalaron barras estabilizadoras en ambos ejes y los frenos de disco ventilados funcionaban con un doble circuito hidráulico con un sistema separado para cada eje. Bertone descartó las llantas Cromodora y apostó por un diseño dividido con un patrón de cinco barras.

Punto final

A pesar del ejercicio realizado por Bertone, el Ferrari 308 GT Rainbow terminó siendo su última colaboración con Ferrari. Los de Maranello acabaron encargando a Pininfarina el diseño de su nuevo modelo: el Ferrari Mondial. Durante muchos años, el prototipo formó parte de la colección del estudio de diseño aunque con una ligera diferencia: el blanco de la carrocería fue sustituido por un azul metálico.

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Imágenes: Bertone | Mad 4 Wheels