Madrid estrenará un “radar” que te sancionará si tu coche es demasiado contaminante

 |  @davidvillarreal  | 

A estas alturas nadie puede poner en duda que la contaminación es uno de los mayores problemas que afrontan muchas ciudades españolas. Un problema que exige de soluciones, probablemente más rigurosas, pero también justas, que las que ya han comenzado a imponerse en Madrid, como la limitación de la velocidad en las circunvalaciones y los accesos, o las restricciones al tráfico. Y rigor y justicia es precisamente lo que propone el nuevo “radar” que estrenará muy pronto Madrid para detectar si tu coche es demasiado contaminante. Una solución que será capaz de automatizar el proceso, identificar a aquellos que más están contribuyendo a contaminar el aire de nuestras ciudades y que, ahora sí, estará basado en información rigurosa y empírica. ¿Pero cómo funcionará este “radar”?

La definición de “radar” es de todo menos precisa desde el punto de vista técnico, de ahí el entrecomillado. Pero sí es una buena forma de entender el funcionamiento de un sistema no intrusivo, que no requerirá establecer controles, ni detener a los vehículos inspeccionados. En otras palabras, el dispositivo que identificará a los coches más contaminantes trabajará siguiendo el proceso habitual en un radar de velocidad fijo. Un sistema completamente automatizado realiza mediciones de los contaminantes emitidos por los coches a su paso, analiza si están fuera de la legalidad y de lo esperado en el automóvil, y en caso contrario inicia un proceso informativo, o de apercibimiento, contra el propietario.

Es decir, este sistema sí será capaz de iniciar un proceso de sanción contra aquellos que incumplan las correspondientes normativas en materia de emisiones.

El sistema informará a los propietarios de los coches más contaminantes, cuyas emisiones serán medidas con precisión con dos dispositivos instalados en la ciudad de Madrid, para sancionarles más tarde si no proceden a reparar su automóvil y regularizar su situación

¿Cómo funciona este “radar” de emisiones contaminantes?

Insistimos en que, aunque su funcionamiento sea muy parecido al empleado por los radares fijos, este sistema no emplea técnicamente un radar, sino un sistema de teledetección RSD+. Este tipo de sistemas es capaz de analizar las concentraciones de gases contaminantes emitidas por un automóvil mediante técnicas ópticas y a una cierta distancia del tubo de escape de nuestro automóvil. Mediante haces luminosos ultravioleta e infrarrojos que cruzan perpendicularmente la carretera, el sistema es capaz de obtener una medición muy fiable de los contaminantes que más nos preocupan en este momento, el monóxido de carbono (CO), el dióxido de carbono (CO2), ambos gases de efecto invernadero; el monóxido de nitrógeno (NO), el dióxido de nitrógeno (NO2), que además son los más problemáticos hoy en día en ciudades como Madrid, y contribuyen a la formación de otro contaminante, el ozono; y las partículas en suspensión, especialmente dañinas para la salud.

Desconocemos los umbrales en los que los sistemas de medición considerarán que un automóvil circula de manera irregular e iniciarán el proceso informativo, y más tarde sancionador. Lo que sí sabemos es que la voluntad de que este dispositivo no sirva como medio recaudatorio, sino como una solución eficaz para regularizar la situación de los vehículos que circulen en una situación anormal, se plasma en la idea de informar al propietario y solicitar que repare su automóvil, antes de sancionarlo. Si tras la comunicación informativa no lo solucionase, se procedería a emitir la correspondiente sanción.

Entendemos por lo tanto que los umbrales que se manejarán serán aquellos que solo superaría un automóvil con deficiencias importantes en sus sistemas anticontaminación, de las que en algunos casos su propietario podría no ser consciente. O incluso a aquellos que hayan procedido a eliminar sistemas de contaminación en su automóvil, a prácticas tan negativas como la anulación de la válvula EGR – que por problemática que resulte, es importante en la reducción de los NOx – o el vaciado de los filtros de partículas. Con lo cual se convertiría en un buen complemento para perseguir estas prácticas a otras soluciones que ya se están planteando, como revisar los procedimientos seguidos por las inspecciones técnicas de vehículos (ITV).

Este sistema será especialmente eficaz para identificar automóviles con deficiencias graves en sus sistemas anticontaminación, ya sea por una avería desconocida por su conductor, o por la anulación voluntaria de filtros de partículas y válvulas EGR

La efectividad del sistema, propuesto por el centro tecnológico CARTIF de Valladolid, y seguido por los proyectos piloto que se iniciarán en Madrid, y en la ciudad de Graz, en Austria, para el control de una flota de 150 autobuses, parece estar garantizada. Se espera monitorizar 700.000 vehículos al año con solo dos dispositivos, que aún no se ha especificado dónde se situarán.

Si el proyecto consiguiera un objetivo tan poco ambicioso como que la mitad de los automóviles con deficiencias en sus sistemas de contaminación sean reparados, se estima que la reducción de emisiones anual que generaría esta campaña sería de 16 millones de toneladas de CO2.

Dicho lo cual, parece que por fin estamos ante medidas que sí son rigurosas, y justas, que atacan al problema de raíz, identificando y sancionando a los más contaminantes. Pero sobre todo ante un sistema empírico, que realiza mediciones reales sobre cada vehículo, y que actúa en consecuencia para resolver el problema.

Lee a continuación: Lexus te reserva una plaza de parking en el centro de Madrid para tus compras navideñas

Ver todos los comentarios 5