China está marcando el devenir del sector de la moto en España y en Europa. Y eso estamos viéndolo con el éxito que están cosechando algunas de las marcas chinas que han irrumpido en el mercado con mucha fuerza, y grandes productos que están arrasando, pero también con la reacción de marcas como Honda y Yamaha. Reacción reforzando sus gamas de acceso, propiciando ofertas y promociones, pero sobre todo afianzando su carácter premium.
Pero la gran batalla de la industria de las dos ruedas va más allá de competir en mercados occidentales con las chinas, o incluso las indias, que también están haciendo su incursión en Europa. Donde verdaderamente se la juegan marcas como Honda es un proceso que aún está avanzando con mucha más lentitud que en el sector del automóvil, el de electrificarse.
Pongamos como ejemplo la moto que ves sobre estas líneas y que no es la que motiva precisamente este artículo. Una de las novedades más sonadas de este año es la Honda WN7, una moto de estilo deportivo, urbano y casi futurista, y eléctrica. No va a ser ni mucho menos un avión, dispondrá de una versión de 18 kW (que entregará en potencia pico 50 kW) equivalente al A2 y una 11 kW equivalente a 125 y gozará de una autonomía de 140 kilómetros.
Honda ya ha abierto las reservas y aunque aún no ha dispuesto de un listado de precios oficial y detallado sí lo ha situado en un punto de partida, el de los 15.000 euros.
La moto eléctrica será económica o no será. Y Honda no solo piensa en la que será, de momento, su buque insignia eléctrico, la WN7. De hecho, su futuro eléctrico lo dibuja con una motocicleta que debería ser tremendamente simple y basada en una plataforma polivalente y económica, como podría serla de la Honda CB125F (que en España parte de 2.980 euros) y que ves sobre estas líneas, o la de la Honda CL250 (en España está disponible la CL500 ya por 6.050 euros) y que ilustraba esta entrada.
O mejor aún, la Honda SHINE 100, un producto disponible en India por 65.000 rupias, algo más de 600 euros al cambio actual.
Según publican en Cycle World, la SHINE 100 habría sido una de las inspiraciones de Honda para registrar una patente en la que definen cómo podría ser esta moto eléctrica económica, compartiendo base con un modelo de combustión muy barato. La clave de esta moto residiría en compartir bastidor y construcción con el modelo de gasolina, asegurándose de que tanto el motor eléctrico como las baterías ocupan el lugar habitual de un motor de gasolina, su transmisión y el depósito.
El sistema de baterías, además, sería extraíble, y además de permitirnos retirar la batería con facilidad para recargarla en casa dispondría de medidas de seguridad para evitar su robo, a pesar de estar muy expuestas.
Estos planes de Honda pintan cuanto menos interesantes. Y es que la marca japonesa ya no solo tiene que pensar en el proceso de electrificación que ha de avanzar en mercados como el europeo, sino también en algunos de los mercados más importantes, por volumen de ventas, para la marca, en Asia.
CL250
WN7
CB125F









