Han pasado ya varios años desde que Porsche diera reemplazo a la tercera generación del Boxster con un cambio de nomenclatura de por medio y una polémica decisión en cuanto a sus mecánicas detrás de todo. Bueno, tanto es así que la última de todas las generaciones ya ha parado su producción ante el lanzamiento de versiones 100 % eléctricas de los Porsche 718 Boxster y 718 Cayman.
Volviendo a la generación previa, la polémica estuvo en el motor que dio impulso a sus versiones convencionales, un cuatro cilindros en formato bóxer que los aficionados percibieron como un paso atrás conforme al exquisito seis cilindros que dio vida al modelo hasta entonces. Sin embargo, el que escribe estas líneas piensa que ese motor de cuatro cilindros que el público no quería, sí que podría haber protagonizado una historia muy distinta en un coche como el que traemos hoy, una visión que su autor ha denominado como Porsche 914.
Cabe señalar que las imágenes que acompañan este artículo pertenecen a un diseñador independiente, no tienen caracter oficial ni nada que ver con Porsche. A su vez, no obstante, su autor es un reputado diseñador que muestra, en sus distintos perfiles de redes sociales, lo que es capaz de hacer y la visión que tiene sobre lo que podría llegar a ser el lenguaje de diseño de muchas marcas. Se llama Michaël Barthly y no es cualquier persona dentro del mundillo del diseño, sino que ha formado parte de los equipos de diseño de la división Europea de KIA y Ford, y además este 2026 abandonó la firma americana para arrancar una nueva etapa en Dacia.
Este hipototético Porsche 914, por tanto, no deberíamos tomarlo a la ligera, sino como una idea que habiendo nacido en la cabeza de alguien que forma parte de la industria y que sabe cómo funcionan las cosas por dentro: definitivamente, en la sede de Porsche en Stuttgart, Alemania, deberían prestar atención a la propuesta. De hecho, se alinea mucho con la idea que siempre tuve yo mismo sobre el motor bóxer de cuatro cilindros que llegó a los 718: si estos hubieran mantenido un arquitectura de seis cilindros y el de cuatro cilindros hubiera tenido cabida en otro modelo más económico, o al menos distinto, de Porsche, otro gallo hubiera cantado.
La idea de Barthly toma como punto de partida una denominación mítica dentro de Porsche, pues el 914 es uno de los deportivos más ilustres dentro de la firma alemana y toda una rareza, pues nació en colaboración con FIAT, quien por su parte lanzó al mercado el FIAT X19. Sí, habrán sido muchos los que al leer esto que Porsche y FIAT lanzaron al mercado sendos deportivos desarrollados de manera conjunta. Antes las cosas funcionaban de manera muy distinta a lo que hay establecido hoy.
Sea como fuere, lo cierto es que el trabajo hecho por Barthly, bajo nuestro modo de ver, es una oda al pequeño de deportivo clásico de Porsche y nos hace pensar en lo que podría llegar a pasar su a muchos diseñadores les dejaran vía libre a la hora de dar forma a muchos coches.
Honestamente, si Porsche se decidiera a lanzar un nuevo 914 al mercado, poco o nada tendría que ver con lo que acompaña estas líneas, ya que el 914 de Barthly hace gala de un lenguaje de diseño nunca visto en la firma de Stuttgart, aunque sí que muestra claras similitudes con el modelo original.
Comenta Barthly en redes sociales acerca de este trabajo: «El Porsche 914/50 concept es una visión de lo que podría haber sido el regreso a un deportivo asequible 50 años después del lanzamiento del Porsche 914 de 1969. Un vehículo compacto diseñado en torno a una versión de potencia reducida del motor bóxer de cuatro cilindros. Gracias a su disposición del motor en posición central trasera y a su diseño ligero, este prototipo es una carta de amor dirigida a los entusiastas del motor que buscan una auténtica expresión de la filosofía Porsche del «placer de conducir… En una realidad paralela».
Para acabar, la realidad es que la visión de Barthly está muy lejos de verse materializada, ya que si todo sigue conforme a los planes que Porsche tiene trazados, la próxima generación del 718 será puramente eléctrica, con la salvedad de alguna que otra versión especial y las variantes firmadas por la división GT de Porsche. No corren buenos tiempos para los aficionados a los deportivos, no…








