¿Cuánto tiempo llevamos con esta discusión? Ya hemos perdido la cuenta. El debate de cuándo costarán menos los coches eléctricos que los de combustión parece no acabar nunca. En algunos casos ya ocurre, pero en otros sigue habiendo mucha diferencia. El CEO de Volvo se ha atrevido a dar una fecha: será dentro de cinco años.
Llevamos años enfrascados en la misma conversación, tanto que, al final, recuerda a aquello del paisano José Mota: «Hoy no, mañana». O quizá en cinco años. El CEO de Volvo, Håkan Samuelsson, ha asegurado que en cinco años es «muy probable» que un coche eléctrico cueste menos que su equivalente de gasolina.
La declaración de Samuelsson viene acompañada de argumentos. Según el directivo sueco, esto será posible gracias los nuevos métodos de fabricación como el megacasting, la reducción del coste de las baterías y de otras tecnologías como la estructura «cell-to-body» para la batería o los motores eléctricos desarrollados internamente.
Todo ello, sumado a la estrategia de las plataformas modulares -no sólo a nivel hardware, sino a la arquitectura de software- llevará a Volvo a una senda que podría traducirse en paridad de precios entre eléctricos y térmicos (híbridos en su caso) en torno a 2031, según Samuelsson. En todo esto, las baterías y su coste tienen mucho peso.
Las baterías siguen bajando de precio
El elemento que más encarece un coche eléctrico es su batería. Desde que el coche eléctrico existe de manera popular (sin contar los experimentos de siglos pasados), el coste de las baterías ha sido un eje central de su problemática. Pero también es cierto que el coste por kWh ha caído en picado en los últimos años, y ahí está el gran punto de inflexión.

Evolución del precio medio de las baterías ($/kWh). En azul oscuro: coste de las celdas. En clarito: coste del paquete.
El año 2025 terminó con un precio medio de 108 dólares por kilovatio-hora, un 77,3% menos que hace diez años. Buena parte de culpa la tienen las baterías LFP, que siguen ganando terreno y son más baratas que las baterías con cobalto. Las LFP tuvieron un precio medio de 81 dólares por kilovatio-hora, muy inferior a los 128 dólares/kWh de las baterías NMC (níquel-manganeso-cobalto).
Volvo gana dinero con sus eléctricos
Según Samuelsson, Volvo ya está viendo los primeros frutos de esas economías de escala y de las eficiencias en producción y pone como ejemplo el nuevo Volvo EX60, el SUV eléctrico más avanzado de la marca sueca. Aparte de la tecnología que podemos ver, este modelo es pionero (en Volvo) en la integración de procesos productivos más eficientes y la reducción de costes de componentes clave.
Con todo, Samuelsson dejó claro que Volvo no está vendiendo a pérdida sus coches eléctricos, y que estos ya contribuyen de forma positiva al resultado de la compañía. Los eléctricos dejan dinero, aunque menos que los híbridos, y aportan volumen. Según su director general, si Volvo no vendiese eléctricos, venderían menos coches en total y ganarían menos dinero.
Las tecnologías «verdes» también deberían abaratarse
La predicción del CEO de Volvo encaja con proyecciones económicas más amplias, que afectan a todas las industrias, relacionadas con el coste de las tecnologías verdes. Es lo que los académicos llaman «green premium», es decir, el sobrecoste de una tecnología o producto verde frente a su alternativa contaminante tradicional.
Diversos analistas y expertos señalan que este sobrecoste se atenuará significativamente en esta década, lo cual debería contribuir también a la paridad de costes en 2030 o incluso antes. En cualquier caso, todas las estimaciones siempre estarán condicionadas por variables globales muy cambiantes, como los precios de las materias primas estratégicas, las políticas arancelarias y la competencia entre fabricantes europeos, asiáticos y estadounidenses.






