Exceptuando el mercado alemán, donde sigue cosechando cifras de peso, el Volkswagen Golf ya no se encuentra en el peldaño comercial que siempre ha estado. Esa es la realidad. Sigue siendo un Golf, pero la fiebre SUV y el auge de las marcas chinas se ha llevado parte de esa demanda que antes no sólo tenían el Golf, sino también coches como el Opel Astra, el Peugeot 308 y demás modelos similares.
Es por esto que los alemanes tienen la obligación de convertir a su icono más preciado, de nuevo, en un coche que marque la pauta tanto comercial como tecnológica en el Viejo Continente, donde antaño definió lo que debía ser y debía esperarse de un coche compacto.

Volkswagen Golf GTI Clubsport de 2025.
Ahora, durante una reunión del comité de empresa de la firma alemana celebrada el pasado día 4 de marzo, el sindicato IG Metall mostró el que, de facto, es el primer anticipo de la nueva generación del Golf, de lo que se han hecho eco en Carscoops.
No se trata, en realidad, de una fotografía. Ni si quiera de una imagen renderizada, elaborada digitalmente, sino que estamos ante una viñeta en la que tan sólo se muestra la silueta de la que será la novena generación del compacto alemán, que deja entrever que seguirá conservando su característico y grueso pilar ‘C’, además de seguir articulando toda su personalidad en torno a la idea de un compacto tradicional, pareece, sin artificios innecesarios de tipo crossover o SUV.
Tal vea sea pronto para sacar ninguna conclusión, más allá de lo anterior, sobre su diseño, pero el que escribe estas líneas quiere ver una proporción y trazos heredados del Golf MK4 en el frontal de la imagen superior, lo que revela que, de alguna manera, el próximo Golf va a tener en cuenta su pasado.
No obstante, el modelo sí que va a sufrir cambios muy signficativos que van más allá de su concepto. Primero, su nombre. Al igual que está pasando con el Polo, cuya denominación ha cambiado a ID. Polo para alinearse con la nueva filosofía de Volkswagen y su orientación más geeky y tecnológica, está previsto que el Golf pase a llamarse ID. Golf, y no sólo su versión eléctrica, sino parece que también el modelo convencional, aunque en realidad esto último está por ver.
Llegados a este punto, todavía Volkswagen no ha aclarado si la nueva generación del Golf va a ser completamente eléctrica o, por contra, contará con versiones con motor de gasolina bajo su capó. La firma sí que ha confirmado que la producción del Golf térmico se la llevará hasta México para dejar sitio al Golf eléctrico en Europa, pero no ha aclarado si pondrá a la venta en Europa una versión actualizada del Golf que tenemos ahora en las calles de manera paralela al ID. Golf o si el nuevo modelo contará tanto con versiones eléctricas como térmicas.
Sea como fuere, lo que parece inevitable es el cambio de paradigma dentro de Volkswagen, que está obligada a encontrar de nuevo su sitio en el mercado ante la vorágine china y el superlativo crecimiento de marcas como Dacia, que se están llevando una importante parte del mercado, la emplazada en el entorno de los 20.000 euros de precio y todo lo que hay por debajo de esta cota.
Por último, tampoco está claro cuándo se producirá su llegada a las calles, aunque todo apunta que deberíamos ver novedades de peso en el Golf para el próximo año, lo que no tiene que ser forzosamente la presentación de este ID. Golf, sino tal vez la presentación del Golf con motores térmicos que se producirá y venderá de manera paralela al ID. Golf durante los próximos años.







