Mientras el mundo habla de eléctricos, de híbridos y de motores gasolina más pequeños, todavía hay algunos fabricantes empeñados en el hidrógeno. Para muchos no tiene futuro, pero BMW sigue evolucionando y mejorando la tecnología, en este caso con los tanques del próximo BMW iX5 Hydrogen, que ocupan mucho menos y son más seguros.
BMW rediseña por completo los tanques de hidrógeno
Se trata de siete depósitos de hidrógeno con un planteamiento totalmente nuevo. Ocupan menos espacio que los actuales, van empaquetados en un armazón y ofrecen más autonomía, unos 750 kilómetros, que es un 50% más respecto a los 500 km de los primeros prototipos presentados hace un par de años.
Esa autonomía se consigue con unos 7 kg de hidrógeno (el dato concreto está pendiente de confirmar) y quizá te preguntes cómo es posible. El truco está en la presión. El hidrógeno se almacena muy, muy comprimido: 700 bares de presión para poder almacenar el máximo posible en un espacio reducido.
El nuevo sistema de depósitos «planos» consta de siete bombonas fabricadas en plástico reforzado con fibra de carbono (CFRP), conectadas en paralelo e integradas en un robusto bastidor metálico que forma parte de la estructura del vehículo -similar al armazón de una batería-. Los depósitos son muy seguros y resistentes, y con el nuevo bastidor se termina de despejar las dudas.
Han reducido tanto el grosor de los tanques que no roban espacio en el habitáculo del coche, un problema habitual -hasta ahora- en los coches de hidrógeno. De hecho, el iX5 de hidrógeno se fabricará en la misma línea de producción que sus hermanos con motor de combustión y eléctricos de batería.
Lo que hace especial a este diseño es que, en lugar de depósitos individuales, cuenta con varias cámaras conectadas que forman una unidad cerrada que se controla mediante una válvula central. Esto es clave para conseguir más autonomía entre repostajes. Hablando del repostaje: se hace en 5 minutos, lo que no dice BMW es que es casi imposible encontrar donde repostar.
El BMW iX5 de hidrógeno se fabricará en 2028, pero podrás comprarlo con otros 4 tipos de motor
Las siete bombonas se combinan con el sistema de pila de combustible de tercera generación -desarrollado junto a Toyota-, mucho más potente y eficiente, y una nueva batería de alto voltaje de sexta generación. El nuevo BMW iX5 Hydrogen llevará también el nuevo software de control del chasis y la transmisión Heart of Joy de los modelos Neue Klasse, así como el BMW Dynamic Performance Control.
Pese a las reticencias de otros fabricantes con el hidrógeno, BMW sigue adelante y empezará a fabricar en serie el iX5 Hydrogen en 2028. Convivirá con otras cuatro tecnologías: gasolina, diésel, híbrido enchufable y eléctrico de batería.







