China tiene planes ambiciosos, realmente ambiciosos, para con Europa. Buena prueba de ello reside en el aluvión de marcas y productos que están llegando a nuestro mercado. En todos los segmentos, de todo tipo y sobre todo eléctricos pero también de combustión, y en todo rango de precios, aunque generalmente en precios inferiores a sus alternativas europeas comparables.
Tu próximo coche podría ser chino
Las marcas chinas aún no representan una cuota importante del mercado, pero de seguir así podrían conseguirlo. Y no hay mejor ejemplo que el de MG Motor, una marca británica que se reinventó de la mano del fabricante chino SAIC, hasta vender el pasado año más de 300.000 coches en Europa. Casi nada.
Y el siguiente paso lo tienen muy claro. «Nos vemos a nosotros mismos como una marca local», decía William Wang, responsable de MG en Europa, «es hora de fabricar localmente».
Coches baratos, pero fabricados en Europa
SAIC, por supuesto con su marca MG, quiere fabricar en Europa. Y según apuntan en Automotive News su selección del país europeo que albergará su nueva fábrica se ha reducido a cinco localizaciones, las cuales no han sido reveladas. Lo que sí sabemos es que España podría ser una de las elegidas, y es que la marca ya valoró en el pasado la posibilidad de que su fábrica se instalase en nuestro país.
La elección de un país dependerá de diferentes factores que perfectamente podría cumplir el nuestro, con una de las industrias del automóvil más potentes de Europa, añadiendo que SAIC está buscando una cadena de suministro adecuada y apoyos gubernamentales.
No olvidemos que en España ya se están realizando ensamblados de modelos de Chery y de las marcas EBRO y Omoda, en la antigua fábrica de Nissan en la Zona Franca de Barcelona. Y también que Leapmotor ensamblará sus coches en la fábrica de Stellantis en Zaragoza.
Comprar un coche chino pero fabricado en Europa
China busca localizaciones para producir sus coches en Europa para reforzar sus planes de expansión en el continente, pero también con objeto de cumplir los requisitos cada vez más exigentes que se impondrán desde la Unión Europea con objeto de defender a la industria local. Recordemos que los coches eléctricos fabricados en China están gravados con aranceles adicionales, dependientes de las conclusiones que se extrajeron de la investigación por la cual la Comisión Europea consideró que los fabricantes chinos estaban entrando al mercado europeo en condiciones que rompían con la competitividad del mercado local.
Recordemos también que Europa ya se ha abierto a eliminar estos aranceles a cambio de pactar un precio mínimo y cuotas de importación con los fabricantes chinos. También que Europa prepara nuevas reformas – esta semana podríamos tener noticias – como limitar las ayudas de los países miembros a aquellos vehículos que cumplan con unos requisitos de contenido local y que implicaría, como mínimo, ensamblar esos coches en Europa, o incluso que la batería – su ensamblado final o incluso la fabricación de las celdas – también se lleve a cabo en la Unión Europea.






