De una manera u otra y en mayor o menos medida, la industria del automóvil europea está destinada a pasar por el aro de la tecnología eléctrica, ante lo que todos y cada uno de los fabricantes, aun con una demanda que no acaba de explotar al alza, han de seguir trabajando en torno a este tipo de propulsores y productos.
Volkswagen es uno de los que se encuentra en una situación más delicada pero, indudablemente, también es de los mejor emplazados en cuanto a potencial de recuperación del territorio perdido ante chinos, low-cost y demás, y la mejor prueba de ello es el Volkswagen ID. Cross, un B-SUV del que ya lo sabemos todo.
Y es que a principios de este mes de marzo, Volkswagen nos dejó saber todos y cada uno de los detalles que iban a dar posicionamiento y contexto dentro del mercado actual al que es, en efecto, el sustituto del Volkswagen T-Cross. De hecho, tanto es así que será fabricado en la planta española que Volkswagen posee en Navarra, donde está previsto que el nuevo modelo ocupe el lugar que dejará el más antiguo.
A mayores, también sabemos el precio del que partirá, ya que la marca ha confirmado que en toda Europa partirá de menos de 28.000 euros, un precio algo alto dentro de los términos generales del mercado del Viejo Continente, pero relativamente contenido teniendo en cuenta que se trata de un coche eléctrico puro. De hecho, es inferior al precio de partida del KIA EV3, que parte desde unos 33.000 euros en igualdad de condiciones, aunque no deja de ser cierto que el coreano parte con una ventaja técnica importante al ofrecer más de 400 km de autonomía en su versión más económica.
l precio de esa versión de acceso queda en manos de la variante de menor potencia y tamaño de batería. La gama se articulará en torno a versiones con potencias de 85 kW (aproximadamente 116 CV), 99 kW (alrededor de 135 CV) y una alternativa superior de 155 kW, equivalente a unos 211 CV y que potencialmente puede llegar a denominarse GTI.
En el lado de la capacidad de baterías, el Volkswagen ID. Cross se ofrecerá con dos capacidades de batería: la opción de acceso contará con una batería de 37 kWh netos, mientras que la variante superior recurrirá a un acumulador de 52 kWh netos. Cifras que no lo emplazarán en la parte alta del segmento en este sentido, aunque sí dentro de lo que muchos perciben como los rangos mínimos que debe tener un coche de estas características.
En materia de recarga, el modelo podrá utilizar sistemas de carga rápida en corriente continua. En el caso de la batería de 37 kWh, la potencia máxima de recarga alcanzará los 90 kW, mientras que la batería de 52 kWh podrá admitir hasta 105 kW en corriente continua.
Desde el punto de vista estético, el modelo mostrado por la marca tiene un camuflaje que no deja verlo en su totalidad, aunque sí es bastante ligero y deja saber prácticamente todo sobre su diseño final. El ID. Cross adopta el nuevo lenguaje de diseño denominado «Pure Positive» que Volkswagen está introduciendo en su futura gama eléctrica. Se caracteriza por superficies limpias, proporciones equilibradas y una estética deliberadamente sobria, algo que al que escribe estas líneas recuerda fuertemente a los que fueron los mejores años de Volkswagen, aquellos en los que la quinta generación del Volkswagen Golf despuntaba comercialmente y en la que todo movimiento que hacían los alemanes era seguido por el resto.
Según comenta la marca, la intención de este planteamiento es transmitir una sensación visual de calidad elevada y de producto sólido, evitando excesos estilísticos y apostando por una imagen fácilmente reconocible. Sobre el interior, por contra y de momento, no tenemos imágnenes.
Volkswagen también ha entrado en detalles sobre las medidas del ID. Cross. Con 4,15 metros de largo, 1,79 de ancho, 1,58 de alto y una distancia entre ejes de 2,6 metros, el ID. Cross promete habitabilidad dentro de cotas muy compactas. Sirvan de prueba los 475 litros de maletero que adelanta la marca.
Con todo lo anterior, no queda más que esperar a que la marca lo presente totalmente durante el último trimestre del año, ya que han declarado que será en otoño cuando vea la luz, con la vista puesta en un arranque comercial definitivo a principios de 2027.







