Si al rearme europeo le sumas que hay fábricas de coches vacías, el resultado parece obvio. Algunos fabricantes de coches están adentrándose -de nuevo- en el mundo militar: hace poco se confirmó que Renault fabricará drones y ahora Volkswagen ha confirmado que está tanteando el terreno para hacer vehículos militares, empezando por una pick-up y una furgoneta.
Volkswagen participó hace unas semanas en la feria de defensa Enforce Tac con dos prototipos diseñados para las fuerzas armadas. La idea era tantear el mercado, según ha reconocido un portavoz de la compañía, mientras buscan una salida a sus fábricas vacías o infrautilizadas.

MV.1 basado en la VW Amarok. Foto: NOZ, Tim Prahle
El caso más flagrante es la fábrica de Osnabrück. Con la desaparición de los Porsche 718 Boxster y Cayman, ahora solo se fabrica allí el T-Roc Cabrio. Un modelo de poco volumen que dejará de fabricarse en 2027. Así que Volkswagen quiere vender la planta o renovarla completamente, y la opción más plausible ahora mismo es fabricar vehículos militares.
Volkswagen ha confirmado que, durante los últimos meses, han fabricado «varios prototipos» de vehículos militares en Osnabrück. Uno basado sobre la Amarok y otro sobre la Crafter, la furgoneta grande de la marca. Esos fueron los dos modelos que presentó en la feria Enforce Tac para «explorar posibles oportunidades», aunque ninguno llevaba el logo de la marca.
Los prototipos se llaman MV.1 y MV.2 y son, respectivamente, una Amarok muy modificada y una Crafter militar. Son los primeros vehículos modernos desarrollados por Volkswagen para uso militar, como su nombre indica (MV viene de «Military Vehicle»).

Interior de la Amarok MV.1. Foto: Defence-Network.
Salvo algunos detalles del exterior, la Amarok militar no se parece en nada al modelo civil. Tiene una estructura modificada, blindaje en varias zonas críticas, equipa varias baterías con dos sistemas eléctricos independientes (12 V y 24 V), tiene una nueva consola de aluminio (en lugar de plástico), argollas para transporte aéreo, cabrestantes delantero y trasero (3,6 t), asientos traseros individuales (en lugar de banqueta), snorkel, suspensión elevada 40 mm con brazos reforzados, etc. Además, tiene varios sistemas para reducir su firma electromagnética, acústica y térmica. Lleva el motor 3.0 V6 TDI, pero con menos sistemas anticontaminación (Euro 3) y adaptado para funcionar con varios combustibles, incluido queroseno.
La MV.2 puede tener varias aplicaciones. Puede ser ambulancia militar, servir como transporte de tropas o como centro de mando móvil en operaciones tácticas. Tiene mejores capacidades todoterreno, mayor profundidad de vadeo, iluminación táctica, cabrestantes, modo Stealth e interruptor Blackout, entre otras cosas.
Según la marca, en el futuro llegará también un MV.3, probablemente basado en la Transporter. «Queda por ver si se concretarán proyectos, y en qué medida», dice su portavoz.
Una historia con muchos vehículos militares
Volkswagen había tenido conversaciones con Rheinmetall para venderle la fábrica, pero a finales del año pasado se estancaron. Rheinmetall es el mayor fabricante de armamento de Alemania y una de las mayores empresas de defensa en Europa. Tras no llegar a ningún acuerdo, parece que Volkswagen ha optado por hacer ella misma vehículos militares, lo cual no es novedad en la compañía.
A lo largo de la historia, tenemos múltiples ejemplos: desde los derivados del Escarabajo en la Segunda Guerra Mundial hasta el Typ 166 Schwimmwagen anfibio, pasando por los todoterrenos ligeros Typ 181 e Iltis durante la Guerra Fría.
Fuentes: Reuters, Defence Network






