Un hereje, por definición, es una persona que disiente, traiciona o va en contra de las normas establecidas por una institución. Aunque sea una palabra habitualmente aplicable a afrentas religiosas, podríamos considerar al Jakob como un auténtico hereje. Este hot rod fue creado en 2008 para celebrar el 80 aniversario del Volvo ÖV4, el primer coche de la marca sueca de todos los tiempos. Y hace apenas dos semanas, tuve la oportunidad de conocerlo en primera persona en una visita a la fábrica de Volvo en Gotemburgo.
Así es el único hot rod creado por Volvo
El primer Volvo de la historia nació en 1927 y se llamaba ÖV4. Las dos primeras letras de su nombre significaban Öppen Vagn (coche descapotable, en Sueco) y el cuatro era referencia a su motor de cuatro cilindros. Un motor de 2 litros de cubicaje y apenas 28 CV, con los que aquél descapotable podía alcanzar los 90 km/h. El coche fue apodado como Jakob porque sus prototipos vieron la luz el 25 de julio de 1926, el día de San Jacobo según el santoral. El Volvo ÖV4 fue el coche que logró echar a rodar el negocio automovilístico de SKF.
Fotos del Volvo Hot Rod Jakob
El resto, como suele decirse es historia. En funcionamiento desde 1927, Volvo es el principal fabricante de coches de origen sueco, y ha sobrevivido a Saab, tristemente desaparecida en 2011. Pero volvamos al año 2008, cuando todavía daba coletazos el 80 aniversario del primer coche de Volvo. En la localidad de Ängelholm, Caresto presentaba en sociedad un vehículo muy especial también llamado Jakob. ¿Caresto? La empresa fundada por Leif Tufvesson tras trabajar durante años para Volvo y liderar equipos de desarrollo en Koenigsegg.
En verdad, el proyecto había comenzado en 2005, y fue completado para navidades de 2007, cuando fue presentado a la directiva de Volvo. Se trataba de un hot rod artesanal que rendía homenaje al Volvo ÖV4. Sin embargo, este one-off no tomó un ÖV4 como coche de partida: se desarrolló desde cero. Su chasis fue construido en fibra de carbono, apoyada en subchasis tubulares. Su carrocería fue amartillada a mano, buscando el mismo diámetro para la curvatura del capó. En vez de cuatro puertas tenía solo dos puertas, y era un biplaza estricto.
Su eje trasero sobresalía por detrás de la carrocería, con un llamativo diferencial en cuya carcasa se montaron las luces de freno. El interior era absurdamente simple, con dos asientos, el volante de un Volvo P1800 y la palanca de cambios. Solo hay un botón en el salpicadero, y sirve para arrancar el coche. Bajo el capó, en posición longitudinal, late un motor turbo de cinco cilindros y 2,5 litros. Un motor que desarrolla 265 CV y 370 Nm de par motor, transmitidos al eje trasero mediante el cambio manual M90 de un Volvo 960.
Otros detalles llamativos son que los neumáticos Pirelli Scorpion tienen el logotipo de Volvo grabado en su banda de rodadura, o su curioso sistema de frenado: discos radiales que llegan a los 515 mm en el eje trasero, abrazados por dos pinzas dobles procedentes de una moto. Una absoluta locura. La estética limpia del coche es posible gracias a que en su carrocería se han escondido componentes como la suspensión o el escape. A día de hoy, el coche está conservado por Volvo Heritage y sigue estando en perfecto estado, además de completamente original.
Fotos del Volvo Hot Rod Jakob






