27 de diciembre de 2018 (*) actualizado a las 13:43

Desarrollan un nuevo proceso para producir bioetanol a partir de astillas de madera

( @reygarrido ) el

La empresa estadounidense Renmatix ha desarrollado un nuevo proceso que emplea agua supercrítica para obtener azúcar a partir de la celulosa de la que se compone la madera para posteriormente transformarla en bioetanol y otros compuestos orgánicos. Lo más interesante es que la compañía afirma que este sistema equipara los gastos de la producción de azúcar de astillas a los de la producción de azúcar de caña, uno de los cultivos más importantes para la obtención de biocombustibles.

Las astillas de madera suelen tener su origen en los productos de deshecho de la industria maderera, las podas y las entresacas de los montes

Habitualmente el bioetanol se fabrica a partir de la fermentación del azúcar procedente del maíz o la caña de azúcar, algo que ya hemos criticado aquí por, entre otras cosas, su enorme impacto en el precio de los alimentos. La importancia de este nuevo proceso reside en que permite obtener el azúcar de la celulosa de materiales abundantes, como las astillas de madera, al mismo tiempo que permite que el producto final tenga un precio competitivo.

Las astillas, junto con los pellets y la leña, son un combustible habitual en distintos tipos de calderas. En el caso de los dos primeros, suelen tener su origen en los productos de deshecho de la industria maderera, las podas y las entresacas de los montes, lo que les confiere cierto carácter ecológico. Sin embargo, todo esto podría verse truncado si el proceso derivara en talas indiscriminadas, ya que la Agencia de Protección Medioambiental de EE.UU. aún no posee ningún tipo de reglamentación para el etanol celulósico.

Agua supercrítica para disolver la celulosa

Hasta ahora se habían probado diversos métodos que tenían como objetivo transformar la celulosa en azúcar, utilizando sobre todo ácidos, enzimas y catalizadores inorgánicos. Sin embargo, los inconvenientes de cada método (precio y toxicidad) hacían inviable un auténtico desarrollo industrial.

La nueva tecnología que propone Renmatix utiliza agua supercrítica, es decir, sometida a altas temperaturas y presiónes (por encima de los 374ºC y los 22,39 millones de Pascales) , para disolver la celulosa y convertirla rápidamente en azúcar. El proceso es rápido, y requiere de un equipo relativamente pequeño para producir grandes cantidades de azúcar.

El agua supercrítica es capaz de disolver la celulosa a gran velocidad, pero los materiales capaces de soportarla son caros y limitados.

Pero no todo son ventajas: los materiales capaces de soportar estas temperaturas y presiones son caros y limitados, y la velocidad de reacción puede derivar en la obtención de productos no deseados. No obstante, Fred Moesler, vicepresidente de tecnología de procesos de Renmatix, ha afirmado que la empresa ya ha superado estos problemas.

Además, utilizando el mismo método también han conseguido transformar hemicelulosa en xilosa, otro tipo de azúcar que puede utilizarse para generar otros biocombustibles avanzados y para procesos bioquímicos.

Por el momento sólo han sido capaces de probar la tecnología a pequeña escala, en una planta capaz de procesar tres toneladas de astillas al día. La empresa se encuentra ahora en la búsqueda de financiación para crear una fábrica con un volumen de producción de 100.000 toneladas de azúcar al año que permita demostrar la viabilidad del proyecto.

Fuente: Technology Review
Más información: Renmatix
Fotografías: another sergio | Mara
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