27 de diciembre de 2018 (*) actualizado a las 13:43

Así es la lenta y dolorosa tortura a la que se someten las puertas del nuevo Ford Transit

( @davidvillarreal ) el

Antes de que cualquier automóvil llegue a los concesionarios, el procedimiento habitual de certificación pasa por una tortura lenta y repetitiva que garantice la durabilidad del producto final. Son las denominadas pruebas de estrés, la repetición de una tarea habitual, por ejemplo abrir y cerrar una puerta, hasta un límite de veces que difícilmente podría alcanzar el vehículo a lo largo de toda su vida.

En el caso de los vehículos comerciales como el Ford Transit las pruebas son aún más exigentes, puesto que suponemos de antemano que el número de veces que se abrirá y cerrará una puerta será aún mayor que en cualquier turismo, y el transportista que lo manipule será también más descuidado. En total la prueba de estrés de las puertas del nuevo Transit conllevaron 550.000 maniobras de apertura y cierre, de las cuales sólo 150.000 se dedicaron a las puertas correderas laterales, que por su tamaño y por su sistema deslizante, son las más complejas y delicadas.

Un turismo, de media, suele requerir unos 84.000 cierres de puertas para certificar que su calidad es óptima para llegar al concesionario.

Un turismo no llega a los concesionarios sin que sus puertas hayan resistido más de 84.000 aperturas y cierres de puertas. En el caso del Ford Transit son 550.000 movimientos.

El análisis de la durabilidad de un vehículo no sólo exige comprobar que tras un número tan elevado de aperturas y cierres de puertas estas siguen funcionando, sino también que la maniobra puede efectuarse en todo tipo de condiciones meteorológicas, incluso las más extremas. Estas pruebas se realizaron con temperaturas de entre -40ºC y 82ºC y condiciones de humedad cercanas al 85%.

Como se aprecia en el vídeo ofrecido por Ford, la marca estadounidense ha desarrollado una maquinaria específica para replicar el movimiento natural que ejercería con el brazo el usuario del modelo Transit para abrir y cerrar la puerta. La fuerza y la velocidad con que se efectúa el movimiento varía para ajustarse al comportamiento que habría sido observado en personas reales, cubriendo los movimientos que realizarán un 90% del espectro de los potenciales clientes del futuro Transit.

Fuente: Ford
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