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Peugeot 508 1.6 e-hdi 112 CV Allure, a prueba (I)

Prueba Peugeot 508 41

Acabar el año con la prueba del Lamborghini del compañero Pepe supone echar el cierre a un 2011 por todo lo alto y nos deja con un listón muy alto por superar en el 2012. Para arrancar el 2012 no me tocaba recoger las llaves de ningún V12 italiano, lástima, pero bueno, no sólo de spaguettis y pizza vive el hombre y por desgracia hay que volver al terrenal mundo, donde las berlinas y compactos nos esperan.

Y para comenzar el año nuevo, las llaves de un brillante Peugeot 508 me esperaban. Me acerco, agarro el tirador y voila, el coche se abre, pienso durante un par de segundos en las bondades del mundo moderno y lo útil que es el keyless, ajusto el asiento, presiono el start y….arrancamos con la prueba de este Peugeot 508 e-HDI 112 caballos.

Pero quietos todavía. Antes de ponernos a hablar de las virtudes al volante de este francés, que os adelanto que son unas cuantas, toca centrarnos en otros muchos aspectos y conocer el modelo. Nos encontramos ante un 508 con el acabado Allure que tiene un precio de partida con esta motorización de 27.850 euros.

Un motor de 112 caballos con un consumo homologado de 4.2l/100km

Adentrándonos en las cifras de este coche, comenzando por su corazón e-HDI, nos encontramos con un propulsor de cuatro cilindros y 2 válvulas por cilindro que desarrolla una potencia de 112 caballos con una cilindrada de 1.6 litros y un par máximo de 285 Nm. Tiene una velocidad máxima de 197 kilómetros por hora con una aceleración en el 0 a 100 km/h de 11.9 segundos.

Los consumos oficiales homologados por el e-hdi son de 4.9 l/100km en circulación urbana, 4.2 l/100kmen ciclo mixto y 3.8 l/100km en extraurbano que más tarde, en la segunda parte de la prueba nos encargaremos de corroborar.

Acompañando al motor este Peugeot cuenta con una caja de cambios pilotada, con levas tras el volante, modo Sport y la posibilidad de accionarla manualmente a través de la palanca selectora. Mis impresiones de esta caja no fueron demasiado positivas en cuanto a velocidad de accionamiento, sobre todo habiendo dejado hace unas semanas antes la caja S-Tronic, pero las impresiones en circulación tendrán que esperar a la segunda parte de esta prueba.

Una buena estética con un útil maletero de 515 litros

Entrando en las dimensiones tiene una longitud de 4.79 metros, una anchura de 1.85 metros y una altura de 1.45 metros. Su maletero tiene una considerable capacidad de 515 litros. En cuanto a los neumáticos empleados durante la prueba, eran unos neumáticos Michelin Primicy HP con unas dimensiones de 255/55/R17. Su tara es de 1.485 Kg.

El maletero cuenta con una boca de carga no demasiado ancha pero que da paso a una gran profundidad. El maletero tiene apertura remota a través del mando y cuenta con espacios específicos en los laterales e iluminación.

Su diseño destapa la nueva línea a seguir por la marca tras la saga del 407, 307 y 20, destacando el frontal en tres alturas flanqueado por las líneas creadas por los faros y que recorren todo su perfil hasta la zaga, siendo esta de un aspecto más limpio y sencillo pero igual de efectivo y destacando la caída trasera del techo.

Estéticamente es un coche atractivo, a pesar de ser esto un detalle puramente personal. Tiene un buen diseño reforzado por la tonalidad blanca de este modelo, con un acabado perlado bastante bueno, acompañado por pequeños toques cromados. Consigue llamar la atención en este aspecto entre otros de sus rivales de la categoría.

Un diseño interior con una muy buena calidad de acabados

Toca dar el salto a su interior y adentrándonos en su habitáculo. Claramente es una de las mejores facetas de este Peugeot. El cuero de acabado blando recorre todo el salpicadero, dejando sólo la parte más inferior relegada al plástico duro. Tiene un aspecto muy bueno y un tacto igual de logrado.

Acompañando al acabado en cuero encontramos algunas de sus zonas en aluminio, como las tomas de los aireadores y otras en negro brillante en el puente central. En este sentido, me parece un acabado igual de bueno que su primo el Citroën C5, pero con un toque más juvenil. Destaca el pomo del cambio automático acabado en aluminio pulido o los asientos acabados en piel, cómodos y con buen agarre a los que sólo pondría dos pegas: tenían regulación manual y por otro lado, las “orejas” que aseguran el agarre lateral, por su diseño, van a sufrir mucho desgaste.

Su habitabilidad es bastante grande, con un buen espacio para las piernas del copiloto. En las plazas traseras el espacio para las piernas esta realmente bien y 5 adultos pueden viajar con total comodidad en este 508. Hay reposabrazos en la plaza del medio con espacio para objetos y tomas de aire para la calefacción.

En el puente central, bajo la consola encontramos el cenicero y el mechero, detalle que cada vez vemos menos y que en mi opinión podría ser sustituido por un espacio extra para cosas. Bajo el apoyabrazos encontramos un buen hueco, bastante práctico para la cartera o llaves, estando en este hueco también las tomas de USB y de 12V. al lado del apoyabrazos encontramos también un hueco práctico por ejemplo para el móvil, permitiendo pasar el cable desde la toma del apoyabrazos hasta este hueco a pesar de estar la tapa cerrada.

Al igual que en la prueba del Audi Q3, uno de los elementos que más me han gustado ha sido su iluminación interior. Detalles como la tira iluminada en la palanca de cambios o la gran luz que emite la luz de cortesía de la lámpara superior son bastante agradables tanto a la vista como útiles. Incluso como anécdota, en un control nocturno de la Guardia Civil estos alabaron la calidad que tenía a simple vista el interior.

Su volante tiene una buena ergonomía y acabado, tal vez peque de algo de exceso de volumen en su aro, pero no deja de ser un detalle nimio. Plástico suave y cuero que dan un totque agradable. No me ha parecido demasiado eficaz una cuestión en su diseño: los controles a través de ruleta. Otros modelos de Peugeot ubican los controles multifunción tras el volante, solución que tampoco me convence, me gusta que esté integrados a los lados del airbag, como en este 508, pero los controles por ruleta a veces pueden ser rozados en algunas maniobras sin querer.

El sistema multimedia del 508 cuenta con pantalla integrada en el salpicadero en la que además de los controles del audio, con reproductor de MP3 y radio, nos encontramos con el navegador GPS controlado a través de la ruleta que encontramos en el puente central.

Otro de los detalles curiosos de su equipamiento lo encontramos en el Head-Up display. A través de una pantalla que se eleva al dar al contacto y situada en el salpicadero frente al volante, podemos ver la velocidad a la que circulamos, la velocidad a la que 0etnemos fijado el control de crucero y en caso de tener activada la navegación con algún destino fijado, nos aparecerán también las indicaciones.

Pisamos el freno y bajamos la palanca hasta la D del cambio piloto. Toca ver qué tal se desenvuelve en movimiento este Peugeot. Pero eso será en la segunda parte de esta prueba.

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