Ford C-MAX 1.6 TDCi 115 CV Titanium, a prueba (II) Dinámica, Acabados, Ayudas a la conducción

 |  @davidvillarreal  | 

Ya sabemos como es el nuevo Ford C-MAX por dentro y por fuera, pero nos queda conocer lo más importante del nuevo monovolumen de Ford: su rendimiento mecánico y dinámica. Partimos de una buena base, sabemos que Ford ha dedicado buena parte de sus esfuerzos en esta plataforma compacta que no sólo estará destinada a la gama C-MAX, sino a toda una generación de vehículos compactos globales que se comercializarán en los mercados en los que el óvalo azul tiene presencia.

Llega el momento por tanto de analizar su rendimiento dinámico y más concretamente el del motor 1.6 TDCi de 115 CV del Ford C-MAX que tuvimos ocasión de probar. Podemos adelantar que en efecto el trabajo realizado por los ingenieros no ha sido en vano y que definitivamente el C-MAX ha puesto el listón muy alto a sus competidores. Culminaremos con un detallado de los niveles de equipamiento y acabado existentes para terminar con otro de los puntos fuertes de este monovolumen: las ayudas a la conducción.

Una de las mejoras más importantes del nuevo Ford C-MAX está en su chasis

Una de las premisas de Ford era enmendar la primera generación de Ford C-MAX con un monovolumen que representase un salto cualitativo en cuando a calidad de conducción para convertirse en la referencia de su segmento, o al menos situarse a la altura de los mejores. Es difícil hablar de agilidad en un turismo con sus cotas, su altura siempre penalizará en cierta medida ese aspecto y las dificultades para encontrar un tarado de amortiguadores capaz de lidiar con su alto centro de gravedad y el balanceo en curvas no son pocas.

En su predecesor se pecó de amortiguadores excesivamente blandos, que primaban el confort en ciudad pero sacrificaban su dinamismo. En esta nueva generación de Ford C-MAX parece que dinámicamente se ha ganado mucho sin sacrificar en confort y en la capacidad de unas suspensiones cuya mejora es evidente para absorber las irregularidades del asfalto.

Entrando en técnica, Ford asegura que en vez de trabajar para mejorar la rigidez del conjunto chasis-carrocería en términos globales prefirió centrarse en mejorar la rigidez local en ciertos puntos, por ejemplo los apoyos de las suspensiones y los anclajes de las suspensiones. El tren delantero equipa un nuevo sub-chasis semi-aislado con MacPherson de componentes aligerados y optimizados y el trasero suspensiones multibrazo Control Blade de nuevo diseño.

TDCi 1.6: diésel y 115 CV. La mecánica ideal para este monovolumen

Nuestro Ford C-MAX de pruebas estaba dotado de un motor popular, de esos que están destinados a copar un volumen de ventas muy alto, probablemente superior a la mitad del mix de ventas de la gama C-MAX y Grand C-MAX en nuestro país. Se trata del TDCi de 1.6 litros y 115 CV de potencia con una dilatada trayectoria en el segmento C de Ford. El diseño del sistema de combustión se ha mejorado y rebajado la compresión, con una cámara de combustión de mayor diámetro, también se han aplicado nuevos sistemas de inyección common rail de mayor presión con inyectores multi-agujero. Los turbocompresores son ahora más pequeños y compactos y por supuesto mantienen la geometría variable.

Este motor ofrece la mejor relación entre prestaciones y consumos de la gama. Su potencia es la más adecuada para un monovolumen compacto de estas características, aunque en el momento en que se quiera exigir aceleraciones fuertes en situaciones críticas como incorporaciones a autovías o adelantamientos, unos ajustes del cambio manual muy conservadores (más aún si seguimos las indicaciones de recomendación de marcha idónea del ordenador de a bordo) penalizan ligeramente la entrega de par y nos obligan a trabajar con el cambio de seis velocidades más de lo que hubiéramos deseado.

Nuestro consejo:
Si realmente deseas un monovolumen diésel con buena respuesta y empuje tendrás que recurrir al TDCi de 2.0 litros de 140 o 163 CV.

La centralita electrónica cuenta con un sistema que trabaja de forma transparente para el usuario (este no se percata de nada) aumentando transitoriamente el par desde los 270 Nm máximos hasta los 285 Nm en situaciones concretas, por ejemplo una aceleración fuerte y constante.

Aunque la presión del turbo consigue el efecto patada esperado a muy bajas vueltas con una cilindrada pequeña de sólo 1.6 litros, aquellos que busquen algo más de empuje siempre tendrán que recurrir al clásico Duratorq TDCi de 2.0 litros que se vende con dos niveles de potencia de 140 y 163 CV. No obstante donde este motor TDCi de 1.6 litros no tiene rival es precisamente en los consumos. Tanto el 115 CV de nuestra prueba como el 95 CV homologan 4.6 litros/100 kilómetros y unas emisiones de CO2 de 119 g/km, estando exentos del pago de Impuesto de Matriculación.

En nuestro recorrido de pruebas de aproximadamente 100 kilómetros compensados de autovía a 120 km/h de marcador y en torno a 115 km/h de velocidad media obtuvimos 5.5 litros/100 kilómetros.

El Ford C-MAX estrena pingües ayudas a la conducción

Entre la tecnología que integra el Ford C-MAX para hacer más fácil y segura la vida de sus pasajeros se ha dispuesto de todo un dispendio de ayudas a la conducción. El Blind Spot Information System es un avisador de ángulo muerto, mediante radar, que nos advertirá antes de realizar una maniobra de cambio de carril de la presencia de otros vehículos. El Limitador de Velocidad (y control de crucero) incorpora otro sistema que hace las veces de un “kickdown” para permitirnos momentáneamente aumentar la velocidad para, por ejemplo, efectuar un adelantamiento y después recuperar la velocidad con la que iniciamos la maniobra sin que se desactive el control de crucero. Muy útil.

De serie todos los modelos con transmisión automática Ford PowerShift y Titanium cuentan con Ayuda al arranque en pendiente. El modelo Ford Grand C-MAX también equipa recordatorio de cinturón de seguridad en las plazas traseras.

Diversidad de acabados y equipamiento: del muy básico al quasi-premium

El reparto de niveles de acabado y equipamiento se divide en tres líneas: Urban, Trend y Titanium.

Urban es el nivel de acceso sobrio y con un acabado oscuro. Trend es más desenfadado con inserciones plateadas, contraste entre recubrimientos de plástico oscuro y grises y tapizados más juveniles. Titanium se erige como la opción de más calidad con dos tonos: claros u oscuros. Este último puede configurarse con tapizados en piel.

El acabado Urban ya incluye de serie radio/cd con pantalla de 3.5” y mandos en el volante, climatizador manual, luces de cortesía y anclajes isofix, llantas de acero de 16” con tapacubos de siete radios, ESP y control de tracción Ford Vectoring Control. El acabado Trend añade pomo de la palanca de cambios y volante tapizados en piel, control de crucero y limitador de velocidad, radio CD con pantalla de 3.5” y compatibilidad Mp3, iPod y Bluetooth V2C con control por voz, asientos delanteros con ajuste lumbar, faros antiniebla delanteros, manecillas de las puertas en el mismo color que la carrocería, retrovisores exteriores térmicos y parrilla inferior con el marco cromado.

El acabado Titanium añade además asistente de arranque en pendientes, sensor de presión de neumáticos, climatizador automático bizona, botón de arranque Ford Power, consola central premium, asientos delanteros con ajustes eléctricos y calefactados, luces de cortesía traseras, retrovisor interior autocrómico y elevalunas posteriores eléctricos.

Muchísimas posibilidades de equipamiento, motores y extras opcionales

Si bien es cierto que el Ford C-MAX parte de los 14.720€, es posible equiparlo con un motor potente y extras opcionales para superar con holgura los 30.000€.

Opcionalmente se pueden equipar todos estos extras: apertura y arranque sin llave (260€), detector de ángulos muertos y sensor de parking trasero con cámara (650€), alarma permiétrica y volumétrica (285€), cortinillas parasol (75€) incluidos en paquete confort (550€), tapicería de cuero (1.600€) y sistema de navegación Sony 5” (900€).

Los precios oscilan desde los 14.720€ del C-MAX Urban (1.6 TDCi 95 CV) y los 16.600€ del Trend (1.6 TI-VCT 105 CV) hasta los 19.350€ del Titanium (1.6 Ti VCT 125 CV) con mayores aspiraciones en cuanto a captar a clientes que busquen un monovolumen bien equipado y elegante. Estos precios incluyen los 1.500€ de la campaña promocional actual. Con igual equipamiento, y teniendo en cuenta que la oferta de motores y líneas de acabados difiere ligeramente, el Grand C-MAX supone un coste añadido de algo más de 1.300€ respecto al C-MAX.

El precio del Ford C-MAX 1.6 TDCi 115 CV Titanium que ven en estas fotografías es de aproximadamente 26.050€. Esto incluye los extras de tapicería de cuero (1.600€), Paquete Confort con portón automático, cortinillas parasol y toma de corriente (550€), llantas de 17”, paquete de seguridad con detector de ángulos muertos y sensor de parking trasero (650€), navegador Sony 5” (900€) y Paquete verano con techo panorámico y parabrisas termoreflectante (850€). Un precio nada desdeñable, pero muy razonable si tenemos en cuenta todo el equipamiento que lleva “encima”.

Tras esta prueba huelga decir que el Ford C-MAX es un producto brillante, pero que para gozar de todas las ventajas de esta nueva generación de C-MAX y Grand C-MAX también es necesario desembolsar una ingente cantidad de dinero. Así como el modelo más asequible con motor 1.6 TDCi de 95 CV y acabado Urban parte de los 14.720€; si queremos optar a la mecánica más interesante y automática del 2.0 TDCi de 140 CV Powershift, el acabado más elegante y todas las comodidades y ayudas a la conducción que probamos en este artículo, el precio subirá por encima de los 32.000€.

En este punto recordaremos lo que os decía anteriormente, la cualidad del C-MAX para adaptarse al cliente que busca algo asequible o un producto prácticamente premium. Y es que superando la barrera de los 30.000€ recordaremos que un Mercedes Clase B, que por cierto estrena plataforma, con el motor diésel más potente 200 CDI BlueEFFICIENCY de 136 CV parte de 29.800€. Ni de lejos contará por ese precio con el equipamiento de un C-MAX “full-equipe”, pero el dato no deja de ser interesante.

En Diariomotor: La nueva gama Urban de Ford: asequible, popular y transparente | Ford C-MAX Energi y Ford C-MAX Hybrid

Lee a continuación: Ford C-MAX 1.6 TDCi 115 CV Titanium, a prueba (I) Diseño, Interior, Espacio

Solicita tu oferta desde 14.500 €
  • Melodicus

    Lo del control de velocidad con “Kickdown” no es una novedad, ya lo incorporaba la anterior generación desde sus inicios.

    A mí personalmente no me parece caro, creo que tiene una relación calidad precio muy interesante y solo es necesario probarlo para darse cuenta de ello. Mucho más cercano al Volkswagen Touran que al Renault Scénic o Citroën C4 Picasso.

  • Anónimo

    Para un coche de estas características, monovolumen de hasta 7 plazas, creo que los motores de acceso que propone Ford no deberían existir. Con 95 ó 105 cv diésel y gasolina, respectivamente, esto tiene que ser una auténtica castaña!!! Dejaría como escalón más bajo este de 115 cv.

    La eterna pregunta, David, qué tal anda este coche? Se me antoja un tanto escasa esta potencia si llevas el coche con los 7 ocupantes y algo de equipaje, aunque poco a poco me voy convenciendo de que una cosa es lo que se diga el papel y otra la cruda realidad ;)