Karim Benzema "cazado" a 216 km/h. ¿Qué sucedería si las sanciones de tráfico dependiesen de los ingresos del infractor?

David Villarreal  |  @davidvillarreal  | 

De nuevo un futbolista se ve implicado en una manifiesta temeridad al volante de un coche. Habrá quien se indigne por la sensación que en ocasiones transmiten estos deportistas de élite por sus imprudencias, también por la aparente impunidad con que las cometen. También estará el aficionado del equipo rival que aprovechará para hacer leña del árbol caído.

A nosotros, no nos interesa lo uno ni lo otro, sino las consecuencias que tendrá y las que podría haber tenido de haberse producido en otros países con un sistema “democrático” de multas basado en los ingresos del amonestado. Y es que sin el menor ánimo de hacer demagogia, personalmente me resulta muy lógico que cualquier ciudadano se esté preguntando si un millonario, independientemente de su profesión, debería asumir la misma sanción en un caso tan llamativo como este, que cualquier hijo de vecino.

Pero vayamos por partes.

Así sucedieron los hechos y así será amonestado Benzema

Karim BenzemaImagen de archivo de la carretera M40 en la que fue “cazado” Benzema.

Por un hecho similar el jugador alemán Michael Ballack fue sancionado a 6.750 euros y un año y medio sin carné, únicamente aplicable en España.

Karim Benzema se enfrenta a una infracción muy grave, como cualquier exceso de velocidad por encima de los 171 km/h (registrado en el radar de los agentes) en vías limitadas a 100 km/h. El jugador circulaba según el organismo sancionador a 216 km/h, incluyendo el margen de error, con lo cual su velocidad real era incluso mayor.

La sanción económica estipulada es de 600 euros, más los agravantes que decida incluir el magistrado encargado del juicio. En cualquier caso el coste económico será ridículo para un jugador que al día, independientemente de que trabaje o no, ya ingresa en sus arcas más de 15.000 euros. Incluso en el peor de los casos y considerando precedentes como el de Michael Ballack, que tuvo que pagar 6.750 euros por conducir a 211 km/h en la provincia de Cáceres, la sanción económica no supondría mayor problema para el jugador del Real Madrid. Pero al respecto del tema económico seguiremos hablando posteriormente.

La mayor preocupación de Karim Benzema en estos momentos debería ser la sanción penal a la que se enfrenta. Para su caso se han establecido penas de tres a seis meses de prisión que, salvo tenencia de antecedentes penales, se conmutan habitualmente por la multa anteriormente mencionada cuya cuantía decidirá el juez. También perderá el permiso de conducir por un periodo que podría llegar a ser superior a un año. No obstante por su ciudadanía francesa, la medida solo será aplicable en España. Por lo tanto podrá seguir conduciendo en su país y en la localidad de Lyon que le vio nacer.

En países como Suiza o Finlandia estaríamos hablando de una verdadera “sanción ejemplar”

Karim BenzemaImagen de archivo de uno de los múltiples radares existentes en las carreteras suizas.

Los récords de las multas de tráfico más altas de todo el mundo se los llevan Finlandia y Suiza, países en los que se aplica el day-fine, sanciones en base a los ingresos del infractor.

Si el exceso de velocidad se hubiera producido en Francia, Karim Benzema hubiera tenido que enfrentarse también a una sanción penal, con una pena máxima de prisión de hasta 3 meses, una multa de hasta 3.750 euros, la pérdida de 6 puntos y una retirada del carné de hasta 3 años.

Pero sin duda alguna la laxitud de países como España y Francia para sancionar a conductores infractores y muy adinerados, contrasta con la de aquellos países en los que se aplica, lo que los anglosajones llaman el day-fine. Cuando las infracciones son extraordinariamente flagrantes, como un exceso tan elevado de los límites de velocidad, la sanción se determina en base a los ingresos diarios del sancionado, dentro de un margen mínimo y máximo de días que decidirá el juez. El juez sigue teniendo la última palabra pero siempre existe un cálculo matemático del importe económico sancionador.

En Suiza ya hemos visto casos de sanciones multimillonarias, de cientos de miles de euros o incluso el decomiso del vehículo implicado. Sin salirnos aún del continente europeo, Finlandia es otro de los países más estrictos en su aplicación del day-fine, hasta el punto de estar documentadas multas por saltarse un semáforo en rojo con sanción que supera con creces los 25.000 euros.

Es difícil interpretar de qué forma se podría aplicar en España un estricto sistema de multas, al menos para las infracciones muy graves, basado en los ingresos del infractor. Pero como bonus final mencionaremos que Inglaterra y Gales también lo intentó durante unos meses en los años 90, y la medida generó tanta controversia y polémica que la fórmula matemática tuvo que abandonarse. Aunque también es cierto que las multas que se aplican en Reino Unido actualmente siguen siendo considerablemente cuantiosas.

Más información: RTVE.es
Fotografías de archivo: Audi | Diariomotor
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