Especial Halloween: Gräf & Stift Double Phaeton, la historia del automóvil maldito

 |  @sergioalvarez88  | 

Ya es Halloween, y una de nuestras pequeñas tradiciones en Diariomotor es hacer una referencia automovilística al festivo más terrorífico del año. Es una tradición importada de EE.UU., de acuerdo, pero es una excusa perfecta para relatar historias fuera de lo habitual. En este año 2013 – por si alguien es supersticioso empezamos bien, es un año acabado en 13 – os hablaremos del Gräf & Stift Double Phaeton, un coche fabricado en 1910 sobre el que descansan 20 millones de muertes, y circunstancias poco habituales.

Todo comenzó a principios del Siglo XX. El imperio Austro-Húngaro aún extendía su influencia por toda Europa Central y Oriental. Eran los albores del automóvil, que entonces era un bien que sólo los más adinerados podían permitirse. En el día 28 de junio de 1914 – hace algo más de 99 años – la situación política en Sarajevo era tensa. Los nacionalistas habían tratado de asesinar por la mañana al príncipe Franz Ferdinand, heredero del trono Austro-Húngaro. El intento había fallado, con una bomba casera que sólo hirió a los escoltas.

A principios del Siglo XX sólo los más adinerados podían permitirse un automóvil, mientras el resto vivía en la pobreza.

Los nacionalistas serbios reclamaban la independencia, con el apoyo de un fuerte movimiento estudiantil y anarquista. Franz Ferdinand decidió ir a visitar a sus hombres heridos al hospital. Su chófer se pedió en las calles de Sarajevo, deteniendo el descapotable por casualidad bajo la ventana en la que Gavrilo Princip estaba apostado, no esperando ver a su objetivo de la mañana. El príncipe y su esposa fallecieron por los disparos de Princip. Austria declaró la guerra a Serbia al poco tiempo de conocer los fatídicos hechos.

Un complejo “juego de tronos” se desmoronaba en Europa, empujando uno a uno a los países a un conflicto que duró más de cuatro años y dejó a sus espaldas más de 20 millones de muertes. ¿Qué tiene que ver este descapotable en la Primera Guerra Mundial? Para empezar fue el coche en donde el heredero y su esposa fallecieron, pero es considerado uno de los coches malditos de la historia, cobrándose la vida de muchos de sus propietarios posteriores (más de 15), en extrañas circunstancias.

Tras la Primera Guerra Mundial, comienza la leyenda

Cuenta la historia que tras el conflicto, el gobernador de Serbia tomó propiedad del Gräf & Stift. Cuatro accidentes sufrió a sus mandos, llegando casi a perder un brazo. Creía que el coche debía ser destruido, a lo que su doctor se opuso, negando que el coche estuviese maldito. Tras seis meses de conducción sin incidentes el cuerpo sin vida del doctor apareció aplastado bajo el coche, que había volcado en un camino. Poco a poco algunas personas comenzaban a pensar en el legado de muerte y tragedia que la máquina dejaba a su paso…

Otro doctor lo adquirió y lo reparó, pero sus pacientes dejaron de acudir a su consulta, creyendo que algo malo les pasaría. El doctor se salvó, vendiendo el coche a un adinerado suizo, que lo usaba en rallyes. Un accidente tonto catapultó al piloto fuera del coche, rompiendo su cuello al caer por encima de un muro. Un granjero de éxito fue el siguiente dueño. Un buen día, el coche se negaba a arrancar. Otro granjero intentó ayudar a remolcar el coche, pero por motivos desconocidos, el coche terminó aplastando a ambos, en un accidente difícil de explicar.

Tras varios propietarios el malevolo Gräf & Stift sólo dejaba tras de sí muertos y mutilados.

Tiber Hirschfield fue el último dueño. Sabía del historial del coche, y por ello ordenó que fuese pintado de color azul claro, con la idea de ahuyentar a los malos espíritus. Todo intento fue en vano, y el Gräf & Stift se cobró seis víctimas más, sufriendo un nuevo accidente de camino a una boda que acabó en tragedia. Al parecer, fue la gota que colmó el vaso: el gobierno austriaco compró el coche y lo restauró, para exponerlo en el Museo Militar de Viena. La historia de este infernal vehículo no terminó ahí, ni mucho menos.

El Museo Militar de Viena fue bombardeado durante la Segunda Guerra Mundial por los aliados. Adivinad quién fue uno de los pocos supervivientes. En efecto, este siniestro y oscuro automóvil, cuyo tono negro e historia malévola es capaz de causar pesadillas. Hoy en día, sigue siendo uno de los principales reclamos turísticos del Museo Militar vienés. Una historia aterradora de leyenda… que desgraciadamente sólo es una leyenda.

Hay una coincidencia macabra, intranquilizadora y absolutamente real en su matrícula…

Sólo hay dos hechos ciertos en una historia que se ha hecho popular en Internet, pero que ahora desmitificamos. En efecto, fue el coche en el que los herederos del Imperio Austro-Húngaro fallecieron asesinados, y sobrevivió al bombardeo del Museo Militar de Viena durante la Segunda Guerra Mundial, pero eso es todo. El coche siempre fue de color negro, Serbia no tuvo gobernador tras la guerra y el coche no se cobró ninguna víctima directa, a no ser que creamos que la Primera Guerra Mundial fuese culpa directa de un inofensivo trozo de metal con ruedas.

No obstante, hay un detalle estremecedor que no os hemos contado, una macabra coincidencia numérica que pone los pelos de punta y casi parece intencionada. Pero podemos certificar que es completamente cierta. Fijaos en la matrícula del coche. En ella se puede leer A III 118. Haciendo un ejercicio de abstracción, la A significaría armisticio, y el resto de cifras puede interpretarse como la fecha 11/11/18. Exactamente el día en el que se firmó el armisticio en Versalles, poniendo fin al conflicto más sangriento hasta la fecha.

Una foto tomada minutos antes del asesinato que inició el conflicto certifica que la matrícula ya era la misma. Ahora es cuando debéis decidir si es un coche maldito o no… ¿Seréis capaces de dormir esta noche?

Feliz Halloween…

Fuente: Forteana
En Diariomotor: Especial Halloween: los coches que te dejarán helado | Especial Halloween: coches que solo gustan si eres tú el que los conduce

Lee a continuación: Holden UTE, el ornitorrinco de las carreteras firma su defunción

  • ADN

    Salí de vacaciones y apenas hoy pude leer, interesante y creo que no podré dormir…aunque lo que me mantendrá despierto será la pregunta ¿Cómo será manejarlo?