Suzuki GSX-S1000, buque insignia de la naked deportiva en Suzuki

 |  @sergioalvarez88  | 

En el último Salón Intermot se nos presentó a la nueva – e impresionante – Suzuki GSX-S1000. Concebida sobre el papel como una versión sin carenado de la Suzuki GSX-R1000 – verdadero tope de gama de Suzuki en motos superdeportivas – nos sorprende con mayores avances tecnológicos y estilísticos que su hermana mayor, luchando con rivales muy diferentes. Parece que se hubieran invertido los papeles: aunque la versión GSX-S1000 sea 30 CV menos potente que la GSX-R1000, presenta una estética más actual y una electrónica más avanzada que descubriremos tras el salto. No te vayas muy lejos, porque es hora de retorcer la oreja a esta japonesa.

Desvistiendo a una GSX-R1000 para las calles

Suzuki vuelve al mundial de MotoGP, quizá sus derroteros deportivos vayan en la misma dirección y la GSX-S1000 sea el primer ejemplo.

Se puede considerar a la Suzuki GSX-S1000 como la versión sin carenado de la GSX-R1000, pero sería un análisis demasiado simplista. La GSX-S1000 es una moto adaptada a los tiempos actuales, una moto que forma parte de una nueva ofensiva por parte de los japoneses con el objetivo de poner al día una gama que aún siendo de calidad, se había quedado algo atrás con respecto a Honda o Yamaha, máximos rivales en el reino del sol naciente. Partimos de su estética, extremadamente agresiva, casi como si una KTM hubiese sido arrancada de su casa austriaca al nacer y se hubiese criado con una GSX-R como hermana mayor. Lo cual es algo positivo, porque Suzuki necesitaba un toque agresivo.

Sin perder los característicos detalles de marca como es el faro delantero o el color azul eléctrico, la GSX-S1000 se pone a otro nivel con un semicarenado muy escueto que me recuerda a la cara de un Predator. La afilada quilla de dos piezas y un escape corto a baja altura cierran el juego estilístico inferior. Un colín muy corto nos deja con ganas de más en el cuarto trasero, pero hace la imagen de la moto más compacta, casi un poco streetfighter. Las horquillas invertidas en color dorado y unas pinzas de freno gigantescas ponen la guinda. He de reconocer que hacía tiempo que una Suzuki no me llamaba tanto la atención, lo cual dice bastante a favor de esta GSX.

En cuanto a motor, emplea una evolución del tetracilíndrico de litro estrenado en la familia GSX hace ya una década. Aunque es un propulsor con años a sus espaldas, está más que probado y ha sido modificado para ofrecer una mejor entrega a bajo y medio régimen, algo importante en una moto de orientación más versátil. Con pistones forjados y nuevos árboles de levas, desarrolla una potencia de 145 CV a 9.500 rpm. Canalizada al suelo por cadena y una caja de cambios de seis relaciones. No tenemos más datos técnicos del motor, pues Suzuki aún no nos los ha comunicado. Sí sabemos que emplea componentes de calidad, como horquillas invertidas Kayaba de 43 mm.

Los frenos son Brembo, con pinzas de cuatro pistones en el eje delantero, abrazando un doble disco de 310 mm, mientras que el eje trasero se debe conformar con un disco sencillo. El ABS es opcional. A nivel de electrónica, la GSX-S1000 está un paso por encima de su hermana mayor, incorporando un control de tracción con tres modos de funcionamiento. Importado de su prima segunda, la V-Strom 1000, tiene un modo urbano, un modo Sport y un modo para pilotaje con lluvia. Los precios aún son desconocidos, pero la moto ya aparece en la web de Suzuki España, por lo que su comercialización se nos antoja inminente.

Fuente: Masmoto.net
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